Por falta de apoyo de varios gobernadores aliados, el Gobierno se vio obligado a quitar la derogación de la ley de tierras para tratar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada. Si bien se trata de uno de los golpes políticos más duros para el oficialismo, casi un día después, Karina Milei avisó que no tomará represalias contra las provincias y sostendrá los acuerdos como si no hubiera sucedido nada.
La secretaria general de la Presidencia tiene en mente otras prioridades que hacen no sólo al proyecto económico de su hermano, el presidente Javier Milei, sino también a sus intenciones de conseguir la reelección el próximo año. Distintas fuentes de diálogo directo con El Jefe aseguraron a Letra P que todo continuará de acuerdo al plan.
Si bien el karinismo no quiere resentir la red de alianzas que tejió con, al menos, 13 de los 24 mandatarios provinciales, no puede evitar los pases de factura interno. Mientras en el caputismo dejan trascender que la culpa principal la tuvo Federico Sturzenegger, por privilegiar el dogmatismo desregulador por sobre el fino equilibrio de vínculos con las provincias, en el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado señalan a un sector de la Casa Rosada por alimentar versiones. En particular apuntan contra el Salón Martín Fierro donde el asesor tiene su base de operaciones.
Llegó a oídos del ministro algunos comentarios envenenados del caputismo, que indicaban que los detalles del polémico proyecto de tierras y sus distintas modificaciones aparecían en los medios de comunicación antes que en los despachos de Balcarce 50. En el entorno de Sturzenegger desmienten estas versiones y aclaran que la redacción de cada artículo, como sus respectivas ediciones, fueron avisadas oportunamente a la mesa política.
Aún así, en el caputismo hacen saber que el Coloso, como Milei llama a su funcionario desregulador, "hizo otra vez una de más".
Karina Milei y la mesa política
Karina Milei no quiere chocar con los gobernadores
Por el contrario, el karinismo evita cargar las culpas contra Sturzenegger, al decir que su iniciativa era hasta un calco de lo que sucede en un país vecino: "No tenía nada de polémico, es lo que pasa en Brasil, la cuna política de Lula da Silva, sucede que acá nos ganó la información falsa y las operaciones en contra", se lamentó ante Letra P un integrante de la mesa chica de la secretaria General de la Presidencia.
Esta frase con la que el karinismo intentó defender el proyecto de tierras, al compararlo con el modelo brasilero, esconde también una crítica a la estrategia y narrativa que controla Caputo alrededor de temas sensibles como este proyecto. De hecho, varios de los integrantes de la mesa digital del asesor salieron en defensa del capítulo de tierras recién cuando estaba caído y no antes. Por supuesto, este letargo no fue ignorado por los armadores políticos.
Diego Santilli, en el Congreso, con Ignacio Devitt, Lule y Martín Menem.
Que existan acusaciones internas y no cuestionamientos a los aliados se entiende, también, como un signo de debilidad de La Libertad Avanza. Es que pese a la caída de una iniciativa clave para el Presidente, el oficialismo todavía necesita de los votos que controlan los gobernadores para otros temas más importantes. Uno de ellos es la reforma de la carta orgánica del Banco Central, la nueva y principal obsesión del jefe de Estado, por la que incluso llegó a hacer una cadena nacional la semana pasada.
La agenda del Gobierno continuará como si nada
La otra razón por la que la cúpula libertaria no quiere detonar los puentes con el interior es porque todavía tiene la esperanza de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que la secretaria general considera central para conseguir la reelección de su hermano en 2027.
Así lo explicó un encumbrado funcionario libertario, que mantuvo hasta este jueves distintas comunicaciones con gobernadores y legisladores aliados: "Todo continúa igual, una cosa no tiene que ver con la otra".
Por eso, fuentes de primera línea del ecosistema libertario aseguraron a este medio que los acuerdos entre la Casa Rosada y las provincias continúa intacta. Es decir, Karina Milei no tomará ningún tipo de represalias, como sí lo hizo en el pasado. Es más, para despejar dudas al respecto, la agenda libertaria seguirá el camino que se planificó antes del traspié legislativo.
Por un lado, hay intenciones de sesionar en la Cámara de Diputados el próximo 26 de agosto, para darle sanción definitiva a lo que queda de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que este jueves se trata en el Senado; y, por el otro, está previsto que Diego Santilli y Toto Caputo viajen a Catamarca la próxima semana, después de haber suspendido el vuelo de este jueves por las malas condiciones climáticas.
En el entorno del asesor también acusan el golpe político, aunque a diferencia del karinismo auguran un futuro no tan prometedor con los aliados si los vínculos entre el Ejecutivo y las provincias continúan de esta forma. “Lo de hoy fue una muestra bastante cruda de que primero hay que discutir y cerrar lo electoral, que es lo único que a los tipos les importa de verdad”, afirman.
En rigor, pese a las numerosas muestras de confluencia política entre el oficialismo y la oposición dialoguista, hasta ahora no garantías ni acuerdos establecidos.