05|8|2022

Trump lo hizo: Estados Unidos retrocede 50 años con el fallo contra el aborto

24 de junio de 2022

24 de junio de 2022

La Corte Suprema limitó la interrupción del embarazo. El antecedente de las armas. Un flashback a 1973 que golpea a las mujeres y favorece al expresidente.

El 20 de enero de 2020, Donald Trump dejó la Casa Blanca en manos del demócrata Joe Biden, pero las consecuencias de sus cuatro años de mandato y su influencia sobre el Estado y la sociedad perduran. Un ejemplo de ello es la resolución de la Corte Suprema de EE.UU., que este viernes anuló el histórico fallo Roe vs. Wade, de 1973, que legalizaba el derecho al aborto a nivel federal. A partir de ahora, la decisión recaerá sobre los distintos estados subnacionales. Con este retroceso histórico para las mujeres y otras personas gestantes, el Partido Republicano, que este jueves vio robustecer la portación de armas, se ceba para las elecciones legislativas de noviembre y las presidenciales de 2025.

desPertar

Un análisis útil para enfrentar
una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

desPertar

Un análisis útil para enfrentar

una realidad desafiante

Recibilo todas las mañanas en tu mail

 

“La Constitución no hace ninguna referencia al aborto y ninguno de sus artículos protege implícitamente este derecho”, argumentó el voto mayoritario de los jueces Clarence Tomas, Samuel Alito, Brett Kavanaugh, Neil Gorsuch, la jueza Amy Coney Barret y el presidente del cuerpo, John Roberts, para imponerse sobre la posición disidente de Esteban Breyer, Sonia Sotomayor y Elena Kagan.

 

En los Estados Unidos, el aborto nunca estuvo garantizado por la ley, sino por un fallo judicial que sentó jurisprudencia hasta hoy. Este revés para las personas gestantes no hubiera sido posible sin la estrategia política utilizada, primero, por el Partido Republicano y, segundo, por Trump. Durante los últimos años, estados conservadores como Texas y Oklahoma aprobaron leyes que violaban la jurisprudencia con el objetivo de que fueran apeladas judicialmente y obligaran a la Corte a tratar el tema. A eso se sumaron las designaciones de Trump de Kavanaugh, Gorsuch y Barret en el máximo órgano judicial del país, figuras opositoras al fallo en cuestión. Este viernes, la jugada política dio sus frutos y el aborto dejó de ser legal a nivel nacional.

 

Por esto, el apuntado por el gobierno y las organizaciones de la sociedad civil es el expresidente. “Tres jueces nombrados por Trump están en el centro de esta decisión de acabar con la balanza de la justicia y eliminar un derecho fundamental de las mujeres en este país”, dijo Biden luego de la publicación del fallo. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, fue en el mismo sentido. “Debido a Trump, Mitch McConnell (líder republicano en el Senado), el Partido Republicano y su gran mayoría en la Corte, las mujeres estadounidenses de hoy tienen menos libertad que sus madres”, advirtió.

 

Ante este escenario, que abrirá una nueva era para el país, el Partido Demócrata observará con lamento su nula iniciativa legislativa para plasmar el derecho al aborto en una ley. la decisión de la exjueza Ruth Bader Ginsburg de no retirarse a tiempo para ser reemplazada por una figura defensora del fallo y, también, las consecuencias de un modelo político y electoral que limita la representación popular mayoritaria en los comicios que no se plasma en las instancias de poder público por las trabas del propio sistema. 

 

“Dios tomó la decisión. Esto es seguir la Constitución y devolver los derechos cuando deberían haberse otorgado hace mucho tiempo”, expresó Trump en una entrevista con Fox News, su canal favorito de televisión. Si para el Partido Demócrata “es un día triste”, como dijo Biden, el Republicano celebra por el éxito de una cruzada que inició hace años y Trump sonríe por ser uno de sus principales responsables. A esto se le suma el fallo de este jueves por el cual la Corte habilitó la portación de armas de fuego en público y eliminó las restricciones que imponían algunos estados, como Nueva York. En menos de 24 horas, Biden recibió dos malas noticias que limitan su agenda judicial y fortalecen a la oposición.

 

Antes de esta noticia, el escenario del actual primer mandatario para las elecciones legislativas de noviembre era difícil. Ahora, es peor. Mientras la inflación récord y las consecuencias de la pandemia limitaban las aspiraciones demócratas, los nuevos fallos judiciales robustecen la posibilidad que tendrá la oposición de arrebatarle la mayoría en la Cámara de Representantes y romper la paridad que existe en el Senado. De cara al futuro, este resultado podría enturbiar una victoria demócrata en 2025 y clausurar el avance del aborto legal por el camino legislativo. También, implica una victoria individual para Trump, quien podrá presentarse como el gran artífice de la revocación y endurecer su posición hacia el interior de una fuerza sobre la cual sigue influyendo.

 

El futuro para la sociedad civil y las personas gestantes será oscuro más allá de las elecciones. Minutos después de que se difundiera el fallo, el fiscal general de Missouri, Eric Schmitt, convirtió a su estado en el primero de todo el país en prohibir el aborto. “Es un día monumental para la santidad de la vida”, sostuvo. La decisión de la Corte implica que, a partir de ahora, el marco legal del aborto estará a cargo de los estados subnacionales y no más a nivel federal. Por eso, se espera que 26 gobiernos locales, donde vive más de la mitad del país, tomen medidas restrictivas de distinto tipo. Esto obligará a las personas que necesiten interrumpir su embarazo -según distintos reportes, más de la mitad son mujeres pobres-, a hacerlo en la clandestinidad, con los riesgos sanitarios y físicos que implica; a realizar largos viajes hasta ciudades donde esté permitido o a esperar la medicación necesaria por correo. 

 

Este fallo es sólo el principio de una serie de posibles retrocesos en términos de derechos humanos. El argumento del juez Thomas asegura que la Corte debería “reconsiderar” los fallos Griswold, Lawrence y Obergefell, que garantizan en todo el país el uso de métodos anticonceptivos, las relaciones y el matrimonio entre personas del mismo sexo.