13|8|2022

Cómo se proyecta en Diputados el G9, la angosta avenida centrista

12 de abril de 2022

12 de abril de 2022

El combo que se juntó en casa de Urtubey podría reunir una docena de asientos en la Cámara baja, más cerca de Juntos por el Cambio que del Frente de Todos.

El asado que organizó el salteño Juan Manuel Urtubey en San Isidro dejó una larga sombra que, tarde o temprano, se proyectará sobre los equilibrios inestables de la Cámara de Diputados. El miércoles pasado, recibió en su residencia al gobernador cordobés, Juan Schiaretti; al jujeño Gerardo Morales, al intendente de Rosario, Pablo Javkin, a los diputados Florencio Randazzo, Emilio Monzó, Sebastián García De Luca y Rogelio Frigerio y a la diputada Graciela Camaño. La cita fue sobrevendida en los medios para mostrar coincidencias entre radicales, peronistas no kirchneristas, exmacristas y un desarollista que sigue en el PRO. Esa mezcla de figuras no sólo se reunió para hacer un diagnóstico sobre la situación, sino para explorar acciones comunes en la Cámara baja. 

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"Si coincidimos en el diagnóstico y en dónde ir, entonces empecemos a trabajar juntos", dijo uno de los diputados cuando ya estaban en la sobremesa. La troupe centrista se proyecta inevitablemente al recinto de Diputados. En la mesa estuvieron presentes algunas partes que podrían construir un todo muy apetecible para Juntos por el Cambio y, por sobre todo, un objetivo más difícil de conquistar para el Frente de Todos. 

 

A simple vista, se concentraron quienes controlan 12 bancas clave, aunque la cifra podría ser menor. Con Monzó y De Luca, estuvieron presentes dos de las cuatro voluntades del bloque Encuentro Federal, que lidera Margarita Stolbizer y forma parte de JxC. También estuvieron Randazzo y Camaño, dos de los tres integrantes del bloque Identidad Bonaerense, que lidera Topo Rodríguez. También se sentó Schiaretti, jefe político de los tres diputados del bloque Córdoba Federal y de la senadora Alejanda Vigo, possedora de un voto invaluable para ese bloque en la Cámara alta. 

 

Identidad Bonaerense, que se referencia en el exministro Roberto Lavagna, y Córdoba Federal son socios del interbloque Federal, también en manos de Rodríguez. Ese conglomerado también incluye a los dos diputados del bloque del Partido Socialista, la exintendenta de Rosario Mónica Fein y el diputado Enrique Estévez, que preside el bloque. Ambos fueron los grandes ausentes de ese encuentro y, al menos en los términos del diagnóstico común, los dos socialistas no fueron de la partida, al igual que Rodríguez. Los representante del socialismo ya cargan un problema con JxC, porque una parte del partido está tensionada por la posición del porteño Roy Cortina, que es aliado del alcalde Horacio Rodríguez Larreta en el distrito capitalino. 

 

Ese recorte no es menor, pero blanqueó la cercanía que mantienen Randazzo y Monzó desde mucho antes de reencontrarse en el recinto. La distribución de las bancas del último recambio de diciembre los dejó en un lugar muy representativo: están sentados uno al lado del otro en el medio del recinto. Los dos están al lado de la bancada del Frente de Todos y cerca de los integrantes de Evolución Radical, el bloque cismático de la UCR. 

 

De ese espacio no hubo ningún invitado, pero se sentó Javkin, que es socio del socialismo dentro del Frente Progresista pero goza de una excelente relación con Lousteau y es uno de los dirigentes más prominentes del radicalismo en Santa Fe. Algunos de los presentes también hubieran querido que el senador porteño estuviera en esa mesa. 

 

La proyección inmediata del encuentro reúne a los tres cordobesistas, a dos de los tres lavagnistas y a los cuatro integrantes del bloque monzoísta en una sumatoria de nueve, con opciones de ampliar otros aliados adyecentes. Por ahora, la primera coincidencia gira en torno a reforzar la ofensiva para llevar al recinto la implantación de la versión cordobesa de la boleta única de papel. 

 

Será la primera experiencia práctica de esa articulación en ciernes, pero la agenda de coincidencias incluye un proyecto del cordobesismo para reducir a cero las retenciones en un plazo de seis años y computar los pagos al impusto a las Ganancias. Son los primeros pantallazos de un cúmulo de coincidencias que, ante un escenario tan polarizado, podría ensanchar un poco la angosta franja del medio, aunque con más acercamientos con JxC que con el FdT.