17|1|2023

Más gestión que política y timing de crisis: quién es la primera presidenta de Perú

07 de diciembre de 2022

07 de diciembre de 2022

La abogada juró luego de la destitución de Pedro Castillo. Antecedentes de gestión y pocos pergaminos políticos. Los retos de una misión titánica. 

Tras la vacancia presidencial que aprobó el Congreso en contra de Pedro Castillo, quien intentó llevar a cabo un autogolpe que incluía el cierre del Poder Legislativo, Dina Boluarte juró como nueva jefa de Estado y se convirtió en la primera presidenta mujer de la historia del país andino.

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Ante un Congreso completamente vallado para contener las distintas manifestaciones que comenzaron a sucederse en Lima, Boluarte prestó juramento ante el mismo Poder Legislativo que buscó acabar dos veces con el mandato constitucional de su antiguo jefe y que finalmente lo consiguió este miércoles, minutos después del intento de golpe de Estado que impulsó el propio Castillo. "No voy a pedir que no fiscalicen a mi gobierno, lo que solicito es un plazo, un tiempo valioso para rescatar a nuestro país de la corrupción y el desgobierno", aseguró durante su primer discurso como mandataria en funciones. 

 

Ante las 130 bancas que componen el Poder Legislativo, Boluarte le pidió al Congreso "una tregua política para instalar un gobierno de unidad nacional", una tarea que, consideró, debe ser "asumida por todos y todas". Su solicitud no es nueva. Durante los últimos años los diferentes presidentes que se sucedieron en el cargo pidieron lo mismo y no lo consiguieron ante la voracidad de una Cámara de Diputados que está más dispuesta a acabar con los gobiernos de turnos en defensa de sus propios intereses que alcanzar acuerdos nacionales. 

 

La nueva jefa de Estado también le habló a "los peruanos que no sin legítima razón vienen observando esta difícil coyuntura". El mensaje está destinado a las sectores de la sociedad que ante los diferentes escándalos de corrupción y destituciones presidenciales se acercaron a posiciones extremas y se alejaron de la política para manifestarse en protestas callejeras en las que empezó a crecer el grito de que "se vayan todos". "Mi primera medida será enfrentar a la corrupción en todas las escabrosas dimensiones", prometió.

 

 


La primera mujer presidenta de Perú

La abogada que nació el 31 de mayo de 1962 en Chalhuanca tiene trayectoria como funcionaria pública, pero escasos pergaminos como líder política. El cargo más importante que ocupó, hasta compartir la boleta presidencial del partido Perú Libre (PL) junto a Castillo, fue una dirección regional que lideró del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEP), lo que le permitió desarrollar una fuerte capacidad de gestión dentro del Estado. 

 

Al igual que Castillo, su llegada al Poder Ejecutivo tiene importantes cuotas de imprevisibilidad al tener en cuenta, por ejemplo, que el antiguo líder sindical ocupó la candidatura presidencial luego de que el elegido para ese puesto, Vladimir Cerrón, fuera imposibilitado de hacerlo por una serie de problemas que mantenía con la Justicia. 

 

A pesar de esto, en julio de 2021 fue nombrada como ministra de Desarrollo e Inclusión Social en el gobierno de Castillo. A pesar de todos los cambios de gabinete que hubo y de los casi 70 funcionarios que pasaron por los distintos ministerios, Boluarte siempre se mantuvo en posiciones de poder dentro del gobierno del lápiz. "A pesar de todo, se logró mantener lo que muestra que sabe cómo manejarse", le aseguró una fuente del progresismo peruano a Letra P.

 

En medio de la crisis que atraviesa Perú, las características de su futuro gobierno son una incógnita porque no tiene fuertes antecedentes políticos. En enero de este año, Boluarte fue expulsada de las filas de PL luego de que dijera que "nunca" había "abrazado el ideario de Perú Libre". Para la dirección del partido, eso constituyó una "falta grave" que atacó "la unidad del partido". 

 

Según una fuente que ocupó una banca en el Congreso, un hecho de los últimos días genera sospechas en la política peruana. Este lunes, la subcomisión de Acusaciones Constitucionales (SAC) archivó una denuncia que había en su contra por presuntamente haber infringido el artículo 126 de la Constitución luego de haber realizado supuestas gestiones a favor del Club Departamental Apurímac cuando ya era funcionaria del gobierno de Castillo.