31|1|2023

Choque inevitable: Larreta ve a Bullrich lanzada a una pelea a todo o nada

04 de noviembre de 2022

04 de noviembre de 2022

Sin negociación a la vista, el alcalde le admitió a su mesa chica que no imagina que la exministra desista de competir. Fondos y el factor Macri, sobre la mesa.

Por primera vez desde que comenzó su disputa pública con Patricia Bullrich por la candidatura presidencial del PRO, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, está convencido que la única solución posible al conflicto será a través de las urnas y no como sucedió en 2021, con una negociación con la titular del PRO en la que, citando ese antecedente, logró que desistiera de sus aspiraciones. 

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Las reacciones de Bullrich después de la publicación del video en el que fue viralizado su cruce con el jefe de Gabinete metropolitano, Felipe Miguel, terminaron por confirmar en el larretismo una sensación que hacía tiempo rondaba la cabeza del alcade. “La única forma de cerrar la disputa es ganándole”, expresó una alta fuente oficial ante la consulta de Letra P sobre las chances, aún remotas, de plantear una reconciliación entre halcones y palomas, que pueda plasmarse en una boleta conjunta.

 

El cambio en la forma de analizar la relación con Bullrich en el equipo de Larreta se generó luego del post-escándalo. “Es increíble la locura que le imprime a todo, solo acá puede haber gente que celebre ese formato”, se lamentó la misma fuente, sorprendida por la forma en la que ella redobló la apuesta. Lejos de pedir disculpas, al contrario, la exministra de Seguridad afirmó que no tenía nada de qué lamentarse. Estratégicamente el cruce hasta se convirtió en marketing electoral, con una remera con la leyenda #ConmigoNoSeJode

 

Hay otro factor reciente que encendió las alarmas en el larretismo: la capacidad de financiamiento que consiguió Bullrich en las últimas semanas terminó de convencer a los funcionarios de Uspallata que trabajan en la candidatura presidencial de su jefe que las aspiraciones de la titular partidaria van en serio.

 

Con el aval explícito del expresidente Mauricio Macri, que alimenta la contienda cada que vez le preguntan, la exministra mantiene cada vez diálogos más fluidos con integrantes del Círculo Rojo que apuestan (como hacen con otros dirigentes del espacio) por su candidatura. Una muestra de ello fue el almuerzo que compartió esta semana en Punta del Este con empresarios argentinos y uruguayos.

 

“Ella ahora cuenta con los recursos. Ya no tiene la carta de tener que bajarse porque no le da la nafta”, analizan cerca de Larreta. La falta de fondos para una aventura presidencial, junto con la posibilidad de que Macri decidiera no apoyarla, eran las dos ofertas del menú para forzar una negociación y evitar la interna. Ninguna de las dos está hoy sobre la mesa. 

 

La exaltación de la interna entre Bullrich-Larreta tuvo su réplica a nivel local, en el patio de la casa del alcalde: la Legislatura. Una de las complicaciones en la amplitud de Juntos por el Cambio (JxC) en territorio porteño, con el reparto de bancas para los distintos espacios, es la pérdida de legisladores puros del PRO. De esta forma para Larreta se volvió cada vez más necesario depender del acompañamiento de la UCR, de la CC, Confianza Pública, el socialismo y Republicanos Unidos. Con l Presupuesto 2023 de la Ciudad en comisión, Juan Pablo Arenaza, integrante del círculo de confianza de Bullrich, planteó la necesidad de bajar impuestos para “darle un respiro a la gente”.

 

Igual, en Uspallata confían en que tanto el vicepresidente primero de la Legislatura, Emmanuel Ferrario, como el jefe del bloque de JxC, Diego García Vilas, no tengan problemas para conseguir las adhesiones necesarias para avanzar con los cálculos larretistas como fueron enviados. Pero no deja de ser un botón de muestra de  la interna desatada entre Bullrich y Larreta.