LETRA P EN SAN PABLO

Con Bolsonaro muteado, su gobierno prepara la transición en Brasil

El vicepresidente y el jefe de Gabinete se comunicaron con la campaña del PT. ¿Cambio de Gobierno con un presidente en silencio? Los límites para el golpismo.

SAN PABLO (Enviado especial) Una ley federal que data de 2002 indica que en Brasil, 48 horas después de la definición electoral que designe a un futuro presidente, comienza la transición con la administración de turno. Al cierre de esta nota ya se había cumplido el plazo constitucional y el jefe de Estado, Jair Bolsonaro, seguía sin reconocer la victoria de su rival, Luiz Inácio Lula da Silva, pero distintas figuras de su administración ya establecieron contactos con la oposición para comenzar la transición democrática. 

 

Este lunes, el vicepresidente Hamilton Mourão le envió un mensaje a Geraldo Alckmin, el compañero de fórmula de Lula, quien le devolvió el gesto con una llamada telefónica y recibió la invitación para visitar el Palacio de Jaburu, la residencia oficial que ocupan los vicejefes de Estado en Brasil. A pesar de que no hubo información oficial al respecto, según distintos reportes de prensa, los dos hombres mantuvieron un intercambio cordial y ameno a la espera de que Bolsonaro dé sus primeras señales democráticas.

 

El jefe de comunicación de la campaña del PT, Edinho Silva, también confirmó que lo llamó el ministro de la Casa Civil (jefe de Gabinete) y coordinador de la campaña del oficialismo, Ciro Nogueira, quien, aseguró, “se mostró dispuesto a liderar el proceso de transición en nombre del actual gobierno de Bolsonaro”. “Creemos que el diálogo prosperará y que podremos iniciar la transición en los próximos días. Una transición pacífica, madura y adulta porque lo que está en juego es Brasil y los intereses de la población”, agregó en una entrevista con UOL News.

 

De todas maneras, estos contactos todavía no representan el inicio formal de la transición democrática. En las próximas horas, según la ley, el gobierno debería formar y anunciar un equipo de transición de aproximadamente 50 personas (que probablemente esté liderado por Nogueira) y la oposición, una vez que esta información se conozca, hará lo propio. Según estimaciones, este personal estaría liderado por Alckmin o por el coordinador del programa de gobierno del PT, Aloizio Mercadante.

 

La buena noticia para la oposición es que, a pesar de que el presidente sigue sin reconocer su derrota, con estos primeros acercamientos su propio gobierno y aliados lo dejan sin margen de maniobra para intentar una avanzada golpista para permanecer ilegalmente en el Palacio de Planalto. Como relató Letra P, la comunidad internacional y otras instituciones del Estado brasileño ya felicitaron a Lula por su tercera victoria presidencial, por lo que Bolsonaro, si decide desconocer su triunfo, no encontrará apoyos de peso en su jugada y contará casi exclusivamente con sus bases más duras y radicalizadas que, si bien parecen dispuestas a dar batalla, no le bastarán para permanecer en el poder. 

 

Donald Trump, blanco de un magnicidio fallido.
Lula da Silva, el peor enemigo de Javier Milei. 

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