04|5|2022

Fusión Disney-Fox: lobby empresario y un Fútbol para Todos mirando a EE.UU.

20 de enero de 2022

20 de enero de 2022

El dictamen de la CNDC abre múltiples escenarios: empresas buscan quedarse con la parte y el FdT pide pista. Vendettas y fastidios de un negocio millonario.

El río está revuelto. Y ante eso, lo que reina es la incertidumbre, el lobby y las maniobras distractivas. El dictamen final con el que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) exige a Disney desarticular su fusión con Fox generó una enorme ola que moja a casi todas las partes que conforman el enorme negocio del deporte televisado, algo que se magnifica, complejiza y adquiere la categoría de “causa nacional” cuando se trata del fútbol argentino que millones de personas ven por TV todos los fines de semana.

 

Después de años de idas y vueltas, el Gobierno estableció que la compra internacional de Fox generó que Disney consolidara una posición que “disminuye, restringe o distorsiona la competencia en el mercado de comercialización de señales deportivas básicas y perjudica el interés económico general”. El fallo de 138 páginas, que ya tenía versiones preliminares, se publicó el lunes 17 de enero, pero que en la multinacional del Ratón Mickey lo sabían desde antes de Fin de Año.

 

Ahora, de acuerdo al dictamen, Disney debe transferir en un plazo máximo de 18 meses 11 “contenidos fundamentales” a otra empresa que no forme parte del escenario actual de transmisiones deportivas. La Copa Libertadores, la Champions League y la Fórmula 1 aparecen como los contenidos más taquilleros en una lista que también contiene a la NFL (fútbol americano), la MLB (béisbol), la UFC (artes marciales mixtas), la WWE (lucha libre), el Premier Boxing Champions, la Liga ACB de básquet, el World Rugby Seven y el ATP 250 de Córdoba (tenis). Sin embargo, el mayor sismo mediático lo originó la medida transitoria que dispuso el organismo estatal hasta que se concrete la desinversión: que los partidos de Boca y River se televisen de manera gratuita.

 

En este último año, Disney había bosquejado un plan de desinversión que tenía al grupo español MediaPro como comprador, pero la CNDC lo consideró insuficiente. Si en los últimos días el Grupo Clarín mostró interés a través de Cablevisión, en los últimos meses, una serie de movimientos del Grupo Werthein, flamante dueño de DirecTV y de Torneos, dio indicios de que quería aterrizar en esta arena.

 

¿Podría hacerlo? Según lo que firmó la CNDC, no. Como los Werthein son parte del ecosistema de las transmisiones deportivas –Torneos produce los encuentros de la Liga Profesional– quedarían excluidos. Pero nadie se anima a descartarlos: en Argentina, muchas veces las relaciones con lo más alto del poder político pueden más que la letra fría de los dictámenes.

 

Fulbito para la tribuna

Mientras en Disney dirimen si judicializar todo o parte de la resolución, el escenario de desinversión exigida abre, además del lobby empresario, medidas de oportunismo político.

 

En ese marco, lo que para Disney es un “golpe directo al negocio”, para el Gobierno es una oportunidad de avanzar sobre viejos deseos postergados. Así surge el proyecto de ley que este jueves 20 presentó el senador Oscar Parrilli para que vuelva un Fútbol Para Todos en versión acotada.

 

Dicho proyecto establece que un tercio de los partidos de la Liga Profesional se transmitan de manera abierta por la Televisión Pública una vez que finalice el contrato vigente con las cadenas televisivas.

 

¿Cuándo finaliza ese contrato? Hace un año, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) renovó hasta 2030 el vínculo con Disney. Con Turner (TNT Sports), el contrato vence este año, pero es prorrogable hasta 2027.

 

El proyecto de Parrilli, sin querer queriendo, pone el ojo sobre la otra mitad del negocio de Pack Fútbol: TNT Sports. “Es fuego de artificio habilitado por todo el ruido que generó el dictamen contra Disney”, le asegura un directivo a Letra P.

 

Un Fútbol Para Todos light es un viejo anhelo del Gobierno, en parte cumplido desde que Disney cedió dos partidos semanales. Esa buena predisposición de la multinacional del Ratón Mickey hacía intuir que la fusión con Fox iba a aprobarse, algo que finalmente no ocurrió. Con TNT Sports, cuyo negociador es Enrique Sacco, nunca se llegó a un acuerdo.

 

No son pocas las personas que aseguran que el proyecto de Parrilli hay que leerlo mirando a Washington: sin un acuerdo a la vista con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno manda señales cada vez más duras contra toda empresa estadounidense que se le cruce por delante. Las dos cadenas dueñas de los derechos televisivos del fútbol argentino tienen su sede en ese país. 

 

Si el FMI no cede, el famoso “clima de negocios” que siempre pide en reuniones tendrá su contracara en este proyecto de ley para estatizar parte de la oferta futbolera televisiva.

 

Una vendetta entre Disney y telcos

Pasó inadvertido en estos meses, pero un alto directivo de una de las cadenas menciona el enojo creciente de los cableoperadores con Disney por un motivo alejado de los deportes: la decisión de la multinacional del Ratón Mickey de discontinuar señales como NatGeo Wil, NatGeo Kids, Disney Junior, DisneyXD, FXM y Star Life para trasladarlos a su plataforma OTT Disney+.

 

Esa operación para fortalecer su plataforma por suscripción generó la furia del sector de las telecomunicaciones y cableoperadores en Argentina y en la región, al punto de que en sitios especializados definen al cambio de estrategia como una “traición”.

 

En un escenario minado de operaciones de toda índole, la presión de ese sector poderoso también es parte de la trama que se abrió con el dictamen de la CNDC y que ahora sigue con el proyecto de ley presentado por Parrilli en la Cámara de Senadores. Son los costados de un tironeo millonario que acaba de empezar. Y que tendrá muchos más capítulos en este verano.