13|9|2021

Economía y team Alberto, la receta del Presidente para darla vuelta

13 de septiembre de 2021

13 de septiembre de 2021

Fernández hará anuncios para acelerar la reactivación. Pese a las presiones, dice que no hará cambios en el gabinete. La lectura del voto castigo.

La Casa Rosada buscará salir con anuncios económicos y mayor protagonismo del presidente Alberto Fernández en el territorio de la estrepitosa derrota electoral que sufrió este domingo en las elecciones primarias, mientras intenta contener los reproches y pases de facturas que se reavivaron hacia adentro del Frente de Todos (FdT) en la búsqueda de culpables.

 

Fernández dio las primeras pistas este lunes por la mañana, en el acto que encabezó en el Salón del Bicentenario, horas después del discurso en el que se cargó sobre la espalda la derrota. “Este camino que iniciamos en 2019, en lo que a nosotros concierne, no se va a alterar”, dijo el Presidente.

 

La primera aparición pública lo encontró rodeado por tres de los funcionarios apuntados por los principales socios de la coalición, el kirchnerismo y el massismo, por los números de la derrota: el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Economía, Martín Guzmán. A su izquierda, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. El Presidente volvió a darles este lunes una señal de respaldo. Lo mismo sucedió con los integrantes de su círculo íntimo, el vocero Juan Pablo Biondi y el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, con quienes cenó anoche en Olivos y llegó esta mañana a la Casa Rosada. En el helicóptero también viajó la pareja del Presidente, Fabiola Yáñez. En Balcarce 50 están convencidos de que el electorado castigó al Gobierno por la economía y que eso no se arregla con un cambio de nombres.

 

“No va a haber cambios”, repiten en Balcarce 50. Fernández lo dejó en claro en las reuniones que tuvo este lunes con funcionarios de su riñón. Al mediodía, almorzó en su despacho con Cafiero y con los ministros de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, representantes del ala albertista. Por la tarde, recibió al primer candidato a diputado por la Ciudad y hombre de su confianza, Leandro Santoro. A todos les comunicó que saldrá con más fuerza al territorio y que en los próximos días habrá un shock de anuncios económicos. Habrá un refuerzo de la identidad frentetodista. 

 

La Casa Rosada intenta dejar el debate interno en un segundo plano. “La solución, por ahora, es la economía”, apuntan en el Ejecutivo. Este lunes, el Presidente lanzó la ley de Compre Argentino. El martes visitará una fábrica en el parque industrial de Burzaco, en el partido de Almirante Brown, donde los directivos de la empresa le anunciarán una inversión de 60 millones de dólares y la generación de nuevos puestos de trabajo. La agenda de gestión mantiene su rumbo. Cafiero les pidió este lunes a su gabinete que le lleven propuestas de medidas “contundentes” para las ocho semanas que quedan hasta las próximas elecciones. Flota la sensación de que no se podrá evitar una nueva derrota, pero que se puede amortiguar.

 

Mientras, las diferentes figuras del FdT se dedicaron a analizar los números con mayor profundidad. Sergio Massa mantuvo reuniones en su casa de Tigre. El domingo se quedó hasta la madrugada en el búnker de Chacarita revisando el comportamiento electoral distrito por distrito, en diálogo con intendentes y gobernadores. Cristina Fernández de Kirchner se recluyó en el Senado. Cerca de la vicepresidenta insistieron en que el resultado se palpaba en la calle desde hace tiempo. Es la economía, venía avisando Cristina, que tenía el ojo puesto en el conurbano. “Tenemos que hacer lo que prometimos en la campaña 2019”, insisten en el cristinismo.

 

En el Gabinete también florecieron los análisis y reproches. Hubo quienes señalaron que el Gobierno “se enamoró de las vacunas”, que las restricciones de la pandemia fueron demasiado estrictas y se estiraron demasiado en el tiempo y que la mesa chica presidencial desestimó las críticas y advertencias que recibió al respecto. La suspensión de clases presenciales también entró en la variable de análisis. La sociedad juntó facturas y las cobró todas juntas.

 

En la interna nadie se salvó. Si el cristinismo y el massismo apuntaron contra los errores no forzados del Presidente, el albertismo no tardó en señalar que ni La Cámpora ni el Frente Renovador tienen victorias para mostrar en sus distritos. A la agrupación que conduce Máximo Kirchner le facturaron, por ejemplo, los números de Mendoza y La Pampa, entre otros distritos. Perdieron Todos.

 

En el medio de la desazón, una interpretación dejó una luz de esperanza encendida. “Hubo un voto castigo pero no hay voto cautivo”, dice un asesor que se mueve en el universo albertista. De esa lectura surge la idea de que la sociedad pudo haber querido marcar el rumbo con su voto en las PASO, pero que eso no necesariamente se mantendrá en las elecciones generales del 14 de noviembre. Y que los votos que se fueron tampoco se enrolaron para siempre en Juntos por el Cambio. Todo es susceptible de ser modificado “si se tocan los botones indicados”, se esperanzan.