16|9|2021

Ni Dios los salva de la grieta

30 de julio de 2021

30 de julio de 2021

Tanto fuera como dentro de las listas, las aguas religiosas se dividen entre el FdT y JxC. Tercera vía improvisa espacios políticos y busca el “voto cristiano”.

La religión volvió a colarse en las listas de postulaciones preliminares para las elecciones legislativas, en las que las personas de fe evangélica lograron posicionarse mejor en el intento por llegar al Congreso, aunque no por delegación institucional sino a partir de la militancia personal y la vocación política desde las creencias. 

 

No aparecen con intención de bancas líderes representativos de las comunidades de fe, como ocurrió en 2013 cuando el rabino Sergio Bergman llegó a la Cámara Baja de la mano del PRO, pero sí referentes religiosos de segunda línea –en particular, desde el evangelismo- que apuestan al armado propio y a la rosca para sumar sus espacios a frentes partidarios o aventurarse solos a la compulsa popular.

 

Por mandato canónico e institucional, sacerdotes y monjas católicas rara vez entran al juego electoral, y esta vez no fue la excepción. Sin embargo, y pese a la recriminación de la jerarquía, algunos suelen tomar posición partidaria, bendecir candidaturas, acompañar modelos de gestión y hasta sumarse a actos proselitistas. El ejemplo más notorio lo constituye el grupo de Curas en la Opción por los Pobres (OPP), que salieron a bancar públicamente el armado del Frente de Todos (FdT) en la provincia de Buenos Aires. 

 

Estos sacerdotes de los barrios populares valoraron la importancia de la “unidad” del peronismo en el actual contexto de país y anticiparon -ante una consulta de Letra P- que la gran mayoría de ellos se inclinaría por las precandidatas y precandidatos del FdT en las urnas. Asimismo, afirmaron “no tener nada que ver con el neoliberalismo de Mauricio Macri o parecido” y, ante un pedido de precisiones, fundamentaron su posición no en una cuestión política sino “evangélica” al considerar que se trata de propuestas contrarias a la doctrina católica.

 

Los curas OPP, cristinistas de la primera ola, se manifiestan orgánicos a los acuerdos alcanzados en el FdT antes del cierre de lista, pero dejaron trascender sus quejas por las “puestas a dedo”, entre ellas Agustina Propato, actual legisladora bonaerense y pareja de Sergio Berni, quien ocupará el quinto lugar en la boleta; o la albertista Victoria Tolosa Paz, al preferir en este caso -confesaron- un perfil “más de luchadora” para encabezar la propuesta oficialista. En esa misma línea argumental, lamentaron que Fernanda Vallejos haya quedado al margen de las listas y no pueda ir por la renovación de su banca, después de tantos años -destacaron- de “luchas compartidas”.

 

Estos curas de las barriadas -pudo saber Letra P- también calentaron las orejas de los intendentes de la Segunda sección electoral embarcados en el operativo “bajen a Berni”, al que tuvieron en la mira desde que se confirmó que el ministro de Seguridad bonaerense presentó una lista seccional propia para legisladores provinciales, encabezada por él, a fin de ir a la interna con Naldo Brunelli (UOM San Nicolás). Finalmente, la lista de Berni fue dada de baja por falta de avales.

 

Uno de los pocos curas OPP que en los últimos tiempos más exteriorizó su posición partidaria fue Francisco “Paco” Olveira, quien no se guarda nada y reza por un triunfo “contundente” del FdT en las próximas elecciones legislativas. “Hay que poder meter esos diputados y senadores que hacen falta para hacer esas reformas estructurales que hoy por hoy, entre la pandemia y no tener la mayoría, no se pudieron hacer, por ejemplo, la Justicia. Que hoy sigamos teniendo presas y presos políticos, tienen que ver con que no se pudo hacer esa necesaria reforma judicial”, enfatizó ante una consulta de Letra P.

 

Desde el asentamiento Eva Perón de la localidad de Libertad, en el partido bonaerense de Merlo, Olveira no oculta su bendición al kirchnerismo cristinista, poniéndose del otro lado de la grieta religiosa de la política que tiene al pastor evangélico rosarino Walter Ghione como referente más visible; pero ya no desde afuera sino metiéndose él y su partido Una Nueva Oportunidad (UNO) en la lista del macrismo santafesino más puro para aspirar a la Cámara Baja nacional, y con un mandamiento contrario al del cura: que el kircherismo no alcance la mayoría automática en las dos cámaras.

 

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en tanto, toma distancia prudencial de la militancia política de los curas OPP y, siempre que puede, aclara que no apoya a ninguna fracción partidaria. En este sentido, el obispo de Santa Rosa (La Pampa), Raúl Martín, debió salir a dejar en claro que “de ninguna manera y en ningún caso” la Iglesia favorece a algún espacio político por más que se identifique como “católico” y se quejó de que se utilice la cuestión religiosa para hacer proselitismo partidario.

 

Evangélicos no solo UNO

Los pastores evangélicos de UNO son los religiosos más activos en las lides políticas, armando espacio propio y gestando alianzas tanto ecuménicas con fieles católicos que levantaron la bandera celeste durante el debate por el aborto legal como profanas con partidos con más trayectoria en la escena electoral.

 

Pero también hay otros y con nombre de mujer, Cynthia Hotton, que buscará volver a la Cámara de Diputados para representar a la provincia de Buenos Aires encabezando la lista propia +Valores e intentando captar el “voto cristiano” en las elecciones primarias de septiembre próximo. La exdiputada por el PRO (2007 y 2011), de fe evangélica, estará acompañada por otros cristianos: el exfuncionario vidalista y exvicepresidente de la Asociación Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) Gastón Bruno; la profesora universitaria católica María Eugenia Santiago; el expresidente de la Juventud Bautista Argentina Daniel Di Paolo y las pastoras Irma Strochen (Mujeres Argentinas Cristianas En Acción) y Silvia González (al frente de una iglesia en José C. Paz), entre otras y otros postulantes del espacio.