Paraná improvisó un dique para atenuar la bajante histórica del río
La peor crisis hídrica en 80 años produjo inconvenientes en el abastecimiento de agua potable en la capital entrerriana. La ingeniosa solución del municipio.
Las ciudades costeras del litoral argentino viven la peor crisis hídrica en ochenta años. Nunca, desde que las tomas de agua corriente abastecen a los vecinos, se dio algo semejante. En este contexto inédito, desde la Municipalidad de Paraná se trabajaron soluciones para mantener la prestación del servicio a pesar de la emergencia. “La crisis hídrica en el Río Paraná es una enorme invitación a la reflexión plural en torno a la situación ambiental, la sobre utilización de nuestros recursos naturales y fundamentalmente, un alerta roja sobre las conductas individuales en materia de consumo, derroche, generación de residuos, reciclamiento y formas de vida amigables con el ambiente”, señaló el intendente Adán Bahl
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La ciudad de Paraná cuenta con dos plantas potabilizadoras de agua: la Echeverría -que trabaja sin inconvenientes- y la Ramírez, que abastece al 15% de la ciudad. Esta última presentó, en las últimas semanas producto de la bajante histórica, dificultades en la bomba de captación de agua del muelle uno, que es la que está más cerca de la orilla.
En ese marco, los técnicos del municipio desarrollaron una solución que permite que se pueda brindar el servicio de agua a toda la ciudad y tiene que ver con la construcción de un dique al que se lo alimenta con la instalación de dos bombas más, que sostienen el nivel de agua adecuado para el funcionamiento de la bomba principal que abastece a la planta.
Esta solución, coyuntural pero inmediata, funciona desde la semana pasada y permite que el sistema siga trabajando mientras se prepara el traslado definitivo de la bomba ubicada en el muelle histórico, que dará independencia al sistema ante las bajantes. Esta obra está planificada para su concreción en el plazo de unos 60 días.
En forma complementaria, para afrontar esta compleja situación, fue clave la responsabilidad ciudadana. En ese sentido se apeló a la solidaridad de todos los paranaenses, sobre todo a los que tenían agua, para hacer un uso consciente y prudente del recurso, para que a nadie le falte un servicio esencial.