24|11|2021

Ampliar y contener, la doble tarea del FdT para ganar terreno en Olavarría

05 de junio de 2021

05 de junio de 2021

La Cámpora afina sintonía con exfiguras de la avenida del medio. Mesa para abrazar a quienes llama Randazzo. Tensiones en el Concejo. Armado y nombres.

La Séptima sección electoral es una de las jurisdicciones donde el Frente de Todos buscará la llave para destrabar la relación de fuerzas en el Senado bonaerense, que hoy tiene al oficialismo en minoría. En 2017 no logró siquiera una banca. En 2021, el objetivo es revertir ese escenario y, mirando la construcción de abajo hacia arriba, el trabajo a realizar en el bastión más populoso de esa sección, Olavarría, es central. Ante ese panorama, diversas voces abordadas por Letra P proyectan un armado más auspicioso que el de hace dos años, al acoplar a la estructura que jugó en 2019 los sectores locales que en aquella oportunidad fueron bajo el sello de Consenso.

 

En aras de esa ampliación, la foto actual del FdT olavarriense exhibe un proceso de “construcción de confianza” entre el camporismo –tiene como armador seccional al diputado César Valicenti y localmente al actual subsecretario de Minería bonaerense, Federico Aguilera- y los socios más recientes -datan de la era post elección-, como la diputada nacional Liliana Schwindt y el sector referenciado en el exintendente José Eseverri, quienes ya nada quieren saber con avenidas del medio.

 

Fuentes consultadas por Letra P coinciden en que esa construcción viene dándose con vocación de amplitud y diálogo fluido. Aunque admiten que inicialmente acercó más las coincidencias en refutar la gestión PRO de Ezequiel Galli, de un lado destacan la apertura camporista, mientras que del otro reconocen en socios como el eseverrismo el aporte de un perfil que pueda acercar al FdT a un segmento de la sociedad olavarriense en el que no permea el kirchnerismo duro. Eso se ve con datos en mano. En las PASO de 2019, la lista local de Consenso cosechó más de 20 puntos, aunque luego mermó con el escenario de polarización.

 

Schwindt se erigió recientemente como la referente local de la Corriente Nacional de la Militancia, espacio que lidera Agustín Rossi y, en la provincia, conduce Cristina Álvarez Rodríguez. Voces del peronismo olavarriense marcan que ese posicionamiento viene a correr de ese espacio a la exconcejala Adriana Capuano, a quien le asignan una actitud más confrontativa con La Cámpora.

 

Al mismo tiempo, en el FdT no dejan de mirar movimientos periféricos que pueden provocar una erosión de la coalición. Se advierten llamados del randazzismo a dirigentes sindicales y del peronismo tradicional en busca de persuadirlos para conformar una lista que vaya por un tercer carril. También se sondeó a concejales peronistas e, incluso, eseverristas. Ante eso, días atrás se conformó una mesa de diálogo dentro del PJ local. La excusa es formar cuadros técnicos en perspectiva a 2023, pero, fundamentalmente, la idea es contener. Por otro lado, también hay quienes analizan que en el posicionamiento de amplitud del camporismo, flota el temor de que Galli busque electrones sueltos de extracción eseverrista.

 

El foco en la contención tiene en cuenta también las fuertes turbulencias de finales de 2020 que generaron fisuras dentro del interbloque de FdT en el Concejo. Un voto a contrapelo de renovadores y camporistas hizo que se quebrara la relación con la bancada Renovación Peronista, integrada por Alicia Almada y Germán Aramburu.

 

Aunque la concejala y el concejal, que llegaron a sus bancas bajo el sello de Unidad Ciudadana, terminan sus mandatos este año, en sus entornos no hay expectativas de una convocatoria a integrar la lista del FdT. Amén de ser muy críticos del camporismo, se recalca la pertenencia a los gobiernos nacional y provincial y se avisa que no explorarán caminos paralelos que debiliten al peronismo local en tiempos en que necesita ser fortalecido.

 

Así, por lo pronto, los sondeos randazzistas tendrían recepción en dirigentes de corte vecinalista. Aseguran que una lista de ese tipo “molestaría” más al FdT que a Galli, a quien lo ven con problemas a la hora de imponer su lapicera en la sección, pero no así en su frente interno local. Si de óptica seccional refiere, en el FdT hay quienes miran de reojo los desembarcos al territorio del azuleño subsecretario de Transporte bonaerense, Alejo Supply. Temen que el dirigente que responde al diputado Cuto Moreno busque, con la chapa de funcionario de Axel Kicillof, hacer sombra a la lapicera camporista de Valicenti.

 

A 2023, varias voces coinciden en que Aguilera buscará nuevamente la intendencia, aunque dentro de la amplitud que se está dando en el FdT hay quienes aseguran que “con Federico no alcanza”, no por su figura en sí misma, sino por la idiosincrasia del votante local. Bajo ese prisma, ven con buenos ojos que, para las legislativas de este año, suene como cabeza de lista una figura como la del actual jefe de bloque del FdT, Guillermo Santellán, recostado en el PJ tradicional, o un oriundo de La Cámpora como el actual titular de la ANSES local, Maximiliano Huesner, un joven contador que, dicen, cumple con el prototipo de candidato que requiere la fisonomía social de Olavarría.

 

Del lado del massismo, en el Concejo reportan quienes integran la bancada Foro Olavarría, Inés Creimer y Eduardo Rodríguez, un exfuncionario de Eseverri. Precisamente, hay quienes avizoran que, hacia 2023, el FR busque fortalecerse en la sección y explore fortalecer lazos que nunca abandonó del todo con el eseverrismo, espacio que está en proceso de reconfiguración, con su principal referente corrido de escena, aunque no de la rosca. Allí, se identifican dirigentes como los exconcejales Gerardo Ripoll, Carlos Mansur y Einar Iguerategui, entre otros.

 

No obstante, ubican a 2023 lejos e incierto en el horizonte y destacan la necesidad de jugar 2021 en unidad para consolidar un espacio que corra al PRO del municipio en la próxima ejecutiva.