12|10|2021

El consenso duele: la UIA de perfil liberal no arrancó y ya dejó heridas

04 de junio de 2021

04 de junio de 2021

La lista de consenso para acompañar a Funes de Rioja provocó broncas internas y cruce de acusaciones. Críticas, cargos y la resistencia, nombre por nombre. 

La lista de unidad de la Unión Industrial Argentina (UIA) que entronizó a Daniel Funes de Rioja al frente de la central fabril dejó ganadores y heridas. El consenso duele. José Ignacio De Mendiguren, el presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y extitular de los industriales, aspiraba a recuperar un cargo protagónico dentro del Comité Ejecutivo y blanqueó su descontento por televisión.

 

"Es la primera vez en la historia que la UIA elige a un abogado laboralista para que la presida. Es raro, ¿no? Hoy me decía un colega: es lo mismo que poner al sepulturero a manejar el quirófano. Los laboralistas viven del juicio. ¿No tenemos un industrial para que conduzca? Un abogado no diferencia un bulón de una tuerca", dijo De Mendiguren, visiblemente irritado, en A dos voces, el programa de Marcelo Bonelli en TN, este miércoles. Se refería a Funes de Rioja, quien asumirá en unos días como presidente de la central fabril, apadrinado por las grandes empresas y con Techint y la Coordinadora de Industrias Alimenticias (Copal) como principales impulsores.

 

El "Vasco" no se detuvo ahí. "Mi sector (la indumentaria) tiene 85 años en la UIA, es el que más valor agrega a la cadena textil. Estaba la lista aprobada por todos. De golpe, me la bajaron. Pido explicaciones. ¿Quién me veta? 'No te podemos decir'. ¿Cuál es la causa por la que me vetan? 'No te podemos decir. ¿Algún socio mío en la cámara tiene problemas policiales, fue a Comodoro Py? Porque hay otros que fueron, eh, y sin embargo están inmaculados".

 

Fue una diatriba de poco más de un minuto que algunos industriales miraron en directo y compartieron al instante, incluso con memes. La noche previa, el martes, se acordó el reparto de cargos. Miguel Acevedo (AGD), el presidente saliente, quedará como uno de los vicepresidentes. Otros dos vices serán Luis Betnaza y David Uriburu, ambos representantes de la Cámara del Acero y hombres de Techint. Adrián Kaufmann Brea (Arcor) tendrá otra vicepresidencia en representación de los industriales cordobeses, como Acevedo. Eduardo Nougués (Ledesma), será vice por la Unión Industrial de Jujuy. La provincia de Buenos Aires tendrá a Martín Rappallini y Silvio Zurzolo. Entre los vices cercanos a las pymes se destaca Guillermo Moretti, en representación de Santa Fe. Son algunos de los 25 integrantes del Comité Ejecutivo. Se sabía que la otra firma, además de la de Funes de Rioja, será la del dueño de Sinteplast, Miguel Ángel Rodríguez. Y habrá solo tres mujeres: a Carolina Castro (prosecretaria) se sumarán Paula BibiniAgustina Schcolnik.

 

Según dos de los promotores de Funes de Rioja, la nueva conducción industrial tendrá un perfil "más federal", con la inclusión de jóvenes y la paulatina incorporación de mujeres en los cargos directivos. También, más crítico hacia el Gobierno. El lobista ya adelantó que priorizará la búsqueda de reformas tributaria y laboral y enfatizará la oposición a los controles de precios. Los opositores al abogado, alineados con el Gobierno, buscarán balancear la postura más liberal que adoptará la central fabril. 

 

Pero De Mendiguren ventiló la dureza de la interna. Otro industrial dijo a Letra P que De Mendiguren "fue vetado por Techint", como da a entender el propio presidente del BICE cuando menciona a Comodoro Py. Es inevitable pensar en Betnaza subiendo esas escaleras hacia los juzgados federales durante la causa Cuadernos, de la que el holding de Paolo Rocca quedó rápidamente excusado. Del lado "funesriojista", las dos fuentes consultadas dicen que De Mendiguren nunca estuvo en la lista y hasta muestran irritación, porque el dirigente y funcionario rompió una especie de "pacto de caballeros" para evitar las agresiones cruzadas en tiempos de recambio de autoridades.

 

La nueva conducción asumirá con algunos reclamos internos. Los impulsores de Funes de Rioja sostienen que Acevedo encapsuló el diálogo con el Gobierno y que ahora "se busca volver a transmitir lo que pasa en la industria" y "llevar adelante reformas de fondo". Traducido: quieren que al presidente Alberto Fernández lo visite un comité de presidencia (los vicepresidentes más el secretario y el tesorero) o el Comité Ejecutivo. Y que esos organismos tengan más peso en las decisiones, los comunicados y la rosca. Tendrán como contrapeso a dirigentes como el propio Acevedo y Moretti y representantes de los sectores no liberales. La unidad conseguida parece, por ahora, precaria.