21|7|2021

Los duros del agro van a la ruta mientras la Mesa de Enlace hace equilibrio

23 de junio de 2021

23 de junio de 2021

Todos rechazan el cepo a las exportaciones de carne. La dirigencia busca seguir negociando. Los autoconvocados llaman a "la batalla de San Nicolás".

Con el decreto que rubrica el nuevo esquema de exportación de carnes, que incluye restricciones en volumen y la prohibición de despachar cortes de consumo doméstico, la Mesa de Enlace agropecuaria y cámaras exportadoras renovaron las críticas al Gobierno, mientras productores autoconvocados lanzaron una manifestación para el próximo 9 de julio.

 

La intervención del Gobierno no dejó contento a nadie, pero a la vez mostró los precarios equilibrios en los que se mueven tanto los funcionarios como los dirigentes empresarios. Por un lado, el presidente Alberto Fernández recibió a la Mesa de Enlace y a otros integrantes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el interlocutor privilegiado con el que el Ejecutivo busca reencausar el diálogo con el agro. Por otro, los sectores empresarios esperan que en los 30 días dispuestos para discutir un nuevo plan ganadero haya una liberalización mayor de exportaciones. La Casa Rosada no lo descarta, pero el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, principal promotor de la agenda exportadora en la coalición gobernante, dejó en claro el martes que el objetivo será el consumo interno. "La prioridad absoluta es que no falte carne en la mesa de argentinos y argentinas. Esto va a permitir estabilizar los precios y, en cortes populares, inclusive reducirlos un poco", dijo. En mayo, con lock out ganadero mediante, los precios de la carne bovina subieron en torno a 6 por ciento.

 

Los presidentes de las cuatro entidades que componen la Mesa de Enlace manifestaron la obvia oposición a la medida que restringe en un 50% los volúmenes exportables y prohíbe la salida de siete cortes. Sin comunicado conjunto a la vista, coincidieron en el rechazo. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural, fue quien mejor expresó ese intento de equilibrio entre las demandas del sector y los gestos del Gobierno. "El Presidente nos propone a la Mesa de Enlace integrar un plan ganadero y a partir de hoy empezar a trabajarlo, y en el término de 30 días ver si entre todos podemos llegar a armarlo", dijo, y agregó: "El Presidente se comprometió a que si se logra armar ese plan y las condiciones son favorables, la reapertura de las exportaciones sería total". El ministro de Agricultura, Luis Basterra, que se mantuvo en un segundo plano en las negociaciones con frigoríficos, declaró en ese sentido: "Las medidas no están talladas en piedra, si se estabiliza el precio de la carne iremos liberando la exportación".

 

Esa expectativa y la recepción oficial, por un lado, y el rechazo de las bases, por otro, marcan el pulso de la Mesa de Enlace. Referentes de las cuatro entidades de Santa Fe ya manifestaron su posición en un comunicado conjunto: "Insistir con prohibir la exportación de cortes de carne que el ciudadano argentino no consume es un error y argumentar que con dichas medidas se va a solucionar el problema de los precios en el mostrador es una falacia, que pretende tomar por ingenuos a todos", indicaron Carsfe (integrante de CRA), Sociedad Rural, Federación Agraria y Coninagro. "El mejor plan ganadero es dar previsibilidad y rentabilidad a toda la cadena y el Gobierno está haciendo lo opuesto: hablar de planes ganaderos con las exportaciones suspendidas es absurdo", concluyeron, y se declararon en "estado de alerta y movilización". También hubo rechazos explícitos de entidades de Jujuy y Tucumán.

 

La Cámara de Exportadores (CERA) manifestó: "La aplicación de esta nueva restricción a las exportaciones de carne vacuna erosiona la confianza de todo comprador en nuestros mercados externos y pone inmediatamente en riesgo el mantenimiento de mercados que ya Argentina había logrado conquistar en los últimos años y que estaban transformando positivamente nuestra balanza comercial con países como China. Pero, sobre todo, estas medidas generan un profundo daño en el entramado productivo, conspirando contra los objetivos enunciados por el Ejecutivo, al afectar la inversión de mediano y largo plazo".

 

Los autoconvocados, en tanto, preparan una manifestación a lo que en Twitter llaman "la batalla de San Nicolás". "El Gobierno hace ya tiempo que ha perdido su rumbo", consideraron los productores nucleados en Autoconvocados del Campo. La Asociación Argentina de Productores Autoconvocados, otra entidad, cruzó a la Mesa de Enlace: "¡Nosotros somos la mano dura del campo, ustedes son muy blanditos", bramaron en un comunicado que subieron a Facebook.