28|11|2021

“Las provincias son la variable de ajuste de una Nación que fracasó”

13 de junio de 2021

13 de junio de 2021

El conductor político del MPN habló con Letra P en la previa del año electoral. Palos a la Casa Rosada, prédica antigrieta y elogio al peronista Darío Martínez.

Jorge Sapag, el conductor del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y padrino político del gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, entiende que las elecciones que vienen no son una más. En septiembre y noviembre, el partido que fundó su familia hace medio siglo batallará por no perder representatividad en el Congreso y por darle gobernabilidad al intendente de la capital, Mariano Gaido, cuando se renueve parcialmente el Concejo Deliberante.

 

Con un duro análisis sobre los 22 días de piquetes en los yacimientos de Vaca Muerta, entiende que buscaron generar un clima de desestabilización para socavar al mandatario provincial. También adelanta una campaña “humilde y con mucho respeto” porque el electorado “no quiere escuchar” discursos. “Es así, el horno no está para bollos”, insiste.

 

“Lo dejaron solo al gobernador Gutiérrez”, responde Sapag al llamado de Letra P. “En el gobierno nacional no hicieron nada para frenar eso”, resalta el exgobernador sobre los bloqueos a los pozos de gas y petróleo en abril. Con ímpetu, critica al Frente de Todos (FdT) y a Juntos por el Cambio (JxC), pero rescata al secretario de Energía, Darío Martínez. “Es alguien que escucha y conoce del tema”, se justifica.

 

-¿Cómo está el MPN en el marco de la pandemia y muy cerca de ir a elecciones?

 

-La pandemia y la pobreza son una prueba de fuego para la sociedad. Habrá cambios impensados. Hay temas que llegaron para quedarse. Iremos a un esquema de solidaridad, donde no esté la chicana, la ventajita o el sálvese quien pueda. La sociedad vive con tristeza esta tragedia, que no sabemos cuando se termina. Si no le ponemos inteligencia, si seguimos chicaneando, va a ser muy complicado salir adelante.

 

-¿Cómo analiza ese conflicto que puso en jaque la producción de energía?

 

-El piquete de 22 días que sufrió Neuquén, en 30 lugares distintos, montado por partidos nacionales o locales, fue sesgado. Vieron cómo sacar ventaja, la prensa de izquierda se vanagloriaba de haberle apretado la yugular a Vaca Muerta. Lo consideraron un éxito, porque basan su estrategia en el odio y el resentimiento. Lo que no entienden es que los recursos de la renta petrolera son para la provincia, que después se distribuye equitativamente. Esa renta es la que hace que el Estado esté presente en comunidades mapuches o los barrios más humildes.

 

-¿Piensa que el Estado nacional podría haber hecho algo más para frenar ese conflicto?

 

-Sin lugar a dudas. Lo dejaron solo al gobernador. En el mejor de los casos, se hicieron los distraídos. Es una falta de responsabilidad con la gobernabilidad.

 

-Su hermana, la diputada Alma Sapag, publicó una dura carta abierta y citó directamente al presidente Alberto Fernández. ¿Alguien de la Casa Rosada se comunicó con ustedes después?

 

-No, nadie. Entiendo que están aturdidos por la pandemia, están viviendo su propio infierno. Esto es un infierno para todos, sobre todo para los que tienen responsabilidades de gobierno. A nadie le gusta estar al frente de una tragedia, de la que no se sabe cuál será el punto final. Solo llamaron para decir que la carta fue injusta e innecesaria. ¿Injusta e innecesaria? Estaban los dirigentes del gobierno nacional en los piquetes, arengándolos. Más allá del reclamo del área de Salud, que es genuino, hay que distinguir a los activistas de izquierda y a varios dirigentes que no tenían nada que hacer. Los fines son ideológicos, como los del Polo Obrero o el FIT, y electoralistas, como los de los partidos nacionales.

 

-¿Está difícil la relación con administración nacional, entonces?

 

-Es muy difícil administrar una provincia en un país pobre. Los sucesivos gobiernos nacionales de la última década han fracasado estrepitosamente. Al MPN le tocó lidiar con los partidos nacionales en la Casa Rosada. Siempre tratamos de hacer un federalismo de concertación, respetuoso. ¿Existió el mismo respeto de parte de los gobiernos nacionales a las provincias? Creo que las provincias son la variable de ajuste de una Nación que fracasó.

 

-En el medio, hay un año electoral. ¿Cómo se organiza el MPN?

 

-De una manera discreta, la gente no quiere escuchar discursos. Hay que cumplir la instancia con un muy bajo perfil, atendiendo las pautas sanitarias. No creo que pase del 60% la participación del voto. Hay que entender que el enemigo son los problemas, no el otro candidato. Ya vi que algunos sacaron la espada filosa del agravio, pegando con memes y fake news. Es tiempo de bajar el nivel de confrontación.

 

-¿Qué tiene que tener la candidata o candidato del MPN para estas elecciones?

 

-Una vez Felipe Sapag me preguntó lo mismo. Yo le di 20 razones, pero me respondió: “Hay querer ser, primero. Segundo, hay que querer a la gente, movilizar y tener sentimiento. Y, en tercer lugar, hay que querer a la provincia y defenderla contra viento y marea”. Simplemente es eso. La función pública significa mediar permanentemente con conflictos humanos. Si la persona no tiene la camiseta puesta, va a sufrir en la cancha.

 

-¿Y cuál es la forma para defender la banca en Diputados?

 

-Tenemos que aspirar a ganar la elección, pero siendo respetuosos de la gente en la pandemia. Lo mismo debemos hacer en la instancia que se elegirán concejales en Neuquén. Hay que trabajar para otro triunfo de Gaido como intendente, que garantice la gobernabilidad. La elección más importante para el MPN es la que viene. Debemos ser sencillos, prudentes y humildes porque el horno no está para bollos.

 

Sapag y su sucesor Omar Gutiérrez

-El último domingo, en Misiones, el Frente Renovador por la Concordia ganó las legislativas de la provincia ¿Piensa que el rechazo a la polarización puede darse en Neuquén?

 

-El domingo pasado tuvieron una respuesta, otro partido provincial que saca un buen resultado. No es un problema de partidos políticos, es un problema de los partidos nacionales que no le encontraron la vuelta.

 

-¿Cómo lo ve a Gaido?

 

-Lo veo bien, con Omar (Gutiérrez) hicieron escuela de conducción en nuestro gobierno. Tuvo una gimnasia importante, recuperó después de 20 años la capital para el MPN. Tiene la inteligencia y la experiencia para desarrollar su gobierno, lo hace con equilibrio y con obras.

 

-¿Y a Darío Martínez, cómo lo ve al frente de la Secretaría de Energía de la Nación?

 

-Darío tiene la experiencia de conocer la provincia, una provincia de naturaleza energética. Sabe escuchar y de qué se trata esto. Siempre hablamos, a veces me pide opiniones. Con su conocimiento, puede realizar una buena gestión en un momento difícil, tanto con las tarifas como en el surtidor. Pero, claro, la realidad macroeconómica no depende de él. Tengo una excelente relación con Darío y con el presidente de YPF, Pablo González.

 

-¿Piensa en volver a ser candidato o ya se jubiló de los cargos?

 

-Yo pasé la posta. El mes que viene cumplo 70 años. Creo que hay que darles lugar a las generaciones más jóvenes, pero en la vida cívica siempre estaré presente. Estoy en contacto permanente con intendentes. En cargos y elecciones, no pienso. Solo pienso en la mejor estrategia electoral para enfrentar las elecciones.