13|11|2021

Morales le baja el precio a Macri para jugar el segundo tiempo en 2023

25 de marzo de 2021

25 de marzo de 2021

El jujeño multiplicará el operativo "ya fue". Mientras lo acordona, trabaja para impulsar una interna nacional que elija al precandidato radical a presidente.

Después de las internas radicales de este domingo en la provincia de Buenos Aires, el gobernador jujeño Gerardo Morales cree que los tiempos electorales ya echaron a andar y que queda poco margen para cambiar el calendario. Casi con resignación admite que el plan para frenar las PASO se está desinflando y por eso aceleró una decisión clave para su distrito: fijó los comicios locales para el 27 de junio para consolidar una acumulación política que le permitirá sostener su candidatura presidencial para 2023, una iniciativa que buscará afianzar dentro de todo el radicalismo. 

 

En la hoja de ruta de Cambiemos la pelea por la sucesión de Alberto Fernández parece separada por una eternidad. Salvo para el mandatario norteño, que desde este domingo se encargó de asegurar que la reaparición del expresidente Mauricio Macri no es un pasaporte para pelear un “segundo tiempo” bajo el signo de la alianza opositora. Considera que el magnate no tiene apoyo suficiente para hacerlo y sostiene, como advirtió en declaraciones radiales, que la idea del “gobierno de los ceos no funcionó” y que la gran diferencia del radicalismo con el PRO gira en torno al “rol del Estado”.

 

Según confiaron a Letra P desde su entorno, Morales repetirá en todo el país sus críticas desde ahora en adelante y, sin herirlo, redoblará sus cuestionamientos al expresidente, a quien ya invitó a que presente su libro en Jujuy, luego de avisarle que no podría asistir a la presentación del jueves pasado.

 

La estrategia de bajarle el precio a la proyección de Macri no es una decisión que Morales resolvió en soledad. Cuenta con el discreto respaldo de sus correligionarios, incluso de aquellos, como Ernesto Sanz, que la semana pasada viajaron hasta Buenos Aires para respaldar al legislador Maximiliano Abad como candidato a presidente del Comité Nacional bonaerense frente al intendente de San Isidro Gustavo Posse. Al igual que los demás soportes nacionales de Abad, el jujeño esperaba una victoria del 70% para su aliado bonaerense, algo muy distinto a la diferencia de 4 puntos que le sacó a Posse.

 

Las estimaciones no fueron correctas, pero Morales sostiene que es el camino correcto para generar una acumulación diferente de la UCR frente a las decisiones que se avecinan en JxC para las candidaturas de 2023.

 

“Nosotros queremos que antes de las PASO, el radicalismo tenga una elección interna donde se defina el precandidato presidencial que se medirá con los aspirantes que promuevan el PRO y la Coalición Cívica”, dijo Morales para anticipar el interés de impulsar su precandidatura, pero que se defina con los otros potenciales competidores que ya plantearon algún interés al respecto, como el mendocino Alfredo Cornejo. Incluso, cree que el cordobés por adopción Mario Negri quiere medirse para en esa misma contienda, una opción que asoma muy lejana para el actual titular del interbloque de la alianza opositora en la Cámara baja.

 

Con esa prédica, Morales prepara una recorrida por distintos puntos del interior del país, siempre invitado por alguno de sus correligionarios. Otro punto clave de esa cartografía proselitista será Buenos Aires. “Así como pensamos en 2023, también tenemos claro que Abad será precandidato a primer diputado este año y dentro de dos años será un candidato competitivo a gobernar la provincia”, aseguran en su entorno.

 

Con esos gestos, el mandatario jujeño confirma que por ahora está más concentrado en continuar el arrastre interno en el partido que en terminar de ordenar un calendario electoral nacional. “Posiblemente lo ordene la segunda ola”, explicaron desde el comité radical jujeño que, al igual que las demás fuerzas provinciales, ya echaron a andar su relojería electoral para los comicios locales del 27 de junio.