11|4|2021

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Di Giuseppe: “Voy a encabezar la lista de concejales de JxC en Quilmes”

24 de marzo de 2021

24 de marzo de 2021

El dirigente del peronismo se unió a Hacemos, que conduce Kravetz. Dice estar en las antípodas de Macri. Críticas a Martiniano Molina y a Mayra Mendoza.

Walter Di Giuseppe, histórico dirigente del peronismo quilmeño, se prepara para liderar la lista de aspirantes a concejales por Juntos por el Cambio y enfrentar a la nómina que proponga la intendenta Mayra Mendoza. Con pasado en distintos partidos políticos, este año buscará un lugar en el Concejo atado a la propuesta de “Hacemos”, el espacio que desde Lanús dirige Diego Kravetz, funcionario y uno de los armadores del intendente Néstor Grindetti. “Soy la cara visible, soy el candidato y el que va a encabezar la lista de concejales”, afirmó el dirigente que en 2019 compitió con el sello de Consenso Federal. En charla con Letra P, apuntó contra La Cámpora y se desligó del expresidente Mauricio Macri: “La conducción hoy la tiene (el jefe del gobierno porteño) Horacio Rodríguez Larreta, acompañado de (el vicejefe) Diego Santilli y la exgobernadora María Eugenia Vidal”, dijo.

 

Di Giuseppe es abogado y líder del partido vecinalista Identidad Quilmeña. Sus primeros pasos en la política los dio en el equipo municipal de Aníbal Fernández cuando éste fue intendente. Luego, continuó en el Ministerio de Trabajo provincial. A Kravetz lo conoce desde 2001, cuando el lanusense era diputado de la Ciudad de Buenos Aires. Integró el Polo Social, el partido del cura Luis Farinello y luego fue funcionario del gabinete del exintendente Francisco Gutiérrez. 

 

-Pasó por distintos espacios, ¿cómo se incorporó a Hacemos?

 

-Yo nunca paré. Vivo en una campaña permanente. En 2019 pensé que con Identidad Quilmeña, mi partido, iba a poder jugar dentro de la estructura del Frente de Todos, pero me cerraron las puertas y tuve que salir a buscar una estructura partidaria que terminó siendo Consenso Federal. Creí en la tercera vía y pensé que iba a tener un resultado más óptimo. A principios de 2020, empecé a conversar con peronistas que, como yo, se sentían defraudados por el kirchnerismo, por la ola camporista que venía metiéndose en todos lados. Ya en aquel momento decíamos que en el futuro La Cámpora iba a copar el partido peronista. Vimos que nos teníamos que insertar en uno de los polos de poder y, tras conversaciones con Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y Diego Kravetz, analizamos que había posibilidad de que el peronismo se reinsertara en el seno de la política sin perder su identidad y sin teñirse de amarillo. 

 

-¿Van a competir electoralmente?

 

-Esto que empezó como un sueño ya está materializado. El propio Grindetti está metido, y es un garante, junto a Santilli y Kravetz, de que en el frente no haya dedocracia. Con esta realidad nos tiramos a jugar, en principio, en toda la Tercera. La imposibilidad impuesta por La Cámpora de no habilitar internas generó que de este lado haya un caudal enorme de dirigentes, de vecinos, de mucha gente del peronismo que empezó a ver esto como un espacio real de poder y desligarse de esto de sentirse amarillo, macrista, cuando estamos a las antípodas de lo que hizo Mauricio Macri, fundamentalmente, con la economía. 

 

-¿Cómo viene su construcción en Quilmes?

 

-Estamos haciendo ruido. Quilmes es el lugar donde más se da la sectorización de la política de La Cámpora, porque Mayra Mendoza, que es la hija política de Cristina Fernández de Kirchner, hace de esa organización un himno y una secta. De hecho, si bien el acto de presentación lo terminamos muy bien, con mucha gente, con mucho cuidado, nos mandó la policía y a agentes municipales a la puerta del salón para clausurar. Esa son las actitudes de la soberbia del poder y la negación que tienen pese a que hablan de democracia.

 

-¿Va a ser el candidato de Juntos por el Cambio o habrá interna?

 

-En Hacemos somos varios los referentes. Yo soy la cara visible, soy el candidato y el que va a encabezar la lista de concejales si así lo decide Hacemos. Pero en la mesa están Gustavo Filareti, Mario Scalise, Marcelo Agüero. Si juega el exintendente (Martiniano) Molina tendríamos que ir a internas. Si no lo hace, el que debería encabezar la lista en Quilmes soy yo.

 

-¿Qué lectura hace de la gestión de Molina?

 

-No estaban preparados. Él mismo se jactaba de haber llegado a la política 90 días antes. Esto no es para improvisados y quedó demostrado. El error de JxC fue creer que la gente que traccionaba votos por el conocimiento público después podía desarrollar una tarea en el ejecutivo. No tuvo gestión, terminó siendo deficiente porque no había un equipo que sepa lo que había que hacer. Me parece una falta de respeto a la población porque se candidateó cuando no tenía la capacidad suficiente para desarrollar objetivos para la ciudad.

 

-Dijo estar en las antípodas de Macri, ¿cómo explica su participación en el frente del que el expresidente es uno de los líderes?

 

-Macri es uno de los hombres que está dentro del espacio, como Cristina lo es en el Frente de Todos, pero no con la impronta que tiene Cristina en el oficialismo, que termina mandando. Acá Macri podrá mirar la situación, podrá opinar, pero -con todo el respeto que se merece por ser expresidente- lejos está de conducir el espacio. Esa conducción hoy la tiene Horacio Rodríguez Larreta, acompañado de Santilli y Vidal. Todos los que integramos el frente tenemos un fin un común: hacer de la política una herramienta para mejorar la vida de los vecinos.