12|4|2021

Radiografía de las ganancias de las empresas eléctricas

25 de febrero de 2021

25 de febrero de 2021

Desde 2016, los grupos integrados verticalmente obtuvieron una rentabilidad extraordinaria, pese al congelamiento tarifario que va a cumplir casi dos años. 

La dolarización de las tarifas eléctricas durante el período 2016-2019 tuvo dos consecuencias directas. Uno, la abultada rentabilidad para las compañías del sector, sobre todo para las integradas verticalmente como Pampa Energía, Central Puerto, AES y ENEL, entre otras. Dos, un incremento sideral en las boletas de usuarios y usuarias. Es decir, el conjunto de la población les pagó la cuenta a las empresas concentradas del sector. En 2020, en plena pandemia, ocurrió lo mismo, tal como queda en evidencia luego de revisar los balances de las compañías mencionadas.

 

Un prisma para comprender lo complejo de este sector lo ofrecen Edesur y Edenor, las dos distribuidoras eléctricas más grandes del país y que a su vez forman parte de organizaciones que generan y transportan la electricidad. Es decir, son el último eslabón de esa integración vertical. Una parte de ese todo que durante el gobierno de la alianza Cambiemos generó muchos ingresos para los actores privados.

 

En 2020, todas las distribuidoras del país se endeudaron con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) por un total de 150.000 millones de pesos, de los cuales, 30.000 corresponden a Edesur, que forma parte de ENEL, y Edenor (Pampa Energía). En 2019, las compañías mencionadas registraron ganancias netas positivas, pese al congelamiento de las tarifas vigente desde los primeros meses de aquel año que el entonces presidente Mauricio Macri disparó por motivos electorales.

 

Al ser grupos económicos integrados verticalmente, es decir que participan en toda la cadena del mercado –generación, transporte y distribución-, puede ocurrir que algún segmento arroje pérdidas, pero en el análisis global del holding, el resultado del ejercicio resulte positivo.

 

Esta situación, común a los diferentes mercados que ofrecen este tipo de concentración, dispara la siguiente pregunta: en el fondo, ¿quién gana y quién pierde? La discusión tarifaria que se viene, tal como adelantó Letra P, devela un poco esta puja.

 

Pampa-Edenor

Pampa Energía, empresa del Grupo Mindlin, tiene su base en la generación de energía térmica, transporte (Transener) y distribución (Edenor), además de participar en el mercado de los hidrocarburos.

 

El análisis desagregado de sus balances, presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), permite entender parte de la película de los últimos años, es decir, la enorme transferencia de recursos que se produjo desde los usuarios hacia las arcas de la compañía.

 

En 2018, el Grupo obtuvo una ganancia integral del ejercicio de 8435 millones de pesos, mientras que al año siguiente, se anotaron una ganancia extraordinaria de $33.000 millones. Es decir, un incremento del 291 por ciento.

 

Durante el último año de gestión de Cambiemos, la compañía pagó dividendos por $2858 millones, casi 10 veces más que lo pagado en 2018.

 

Las medidas de restricción a la circulación durante la pandemia tuvieron el efecto no deseado de frenar la actividad económica, y eso devino en menores niveles de demanda de electricidad. De todas maneras, entre enero y septiembre del 2020, Pampa Energía registró una ganancia de $7156 millones, mil millones menos que lo registrado en el mismo período de 2017.

 

ENEL-Edesur

Edesur es otra de las distribuidoras eléctricas fuertemente endeudadas con Cammesa. Según sus balances, entre enero y septiembre del año pasado acumulan una pérdida de $3509 millones. Durante el primer año de la pandemia, las distribuidoras dejaron de pagar la energía para destinar recursos a su operación corriente. El pasado 23 de febrero, el Directorio de la empresa aprobó los estados financieros al 31 de diciembre del año pasado: la pérdida habría sido de $6065 millones.

 

Sin embargo, el tarifazo del período 2016-2019 les generó un relevante colchón de ingresos. En 2019, Edesur registró un resultado positivo en $12.680 millones según el balance presentado ante la CNV, un incremento del 167 por ciento en relación al año anterior.

 

Lo mismo ocurrió con ENEL (Generación Costanera SA), la compañía integrada que pisa en la generación, transporte y distribución con Edesur. En 2019, el Grupo obtuvo una ganancia de $4085 millones, un poco por debajo del resultado del año anterior ($4444 millones). La compañía reconoció en el Balance cerrado en 2019 una deuda con Cammesa por $2282 millones y, al mismo tiempo, el pago de dividendos en ese lapso de $2820 millones.

 

Edesur, en cambio, no paga dividendos desde hace 10 años, según informó la compañía a Letra P.

 

Entre enero y septiembre de 2020, ENEL obtuvo un resultado positivo de $2003 millones, un 56 por ciento menos que durante el mismo período del año anterior.

 

Más ganadores

Otra de las ganadoras del actual esquema tarifario fue Central Puerto SA, que cuenta con distintas sociedades controladas, entre ellas Central Vuelta de Obligado (CVO), y las Termoeléctricas José de San Martín y Manuel Belgrano.

 

En 2019, CVO obtuvo una ganancia neta de $139 millones, un incremento del 51 por ciento en comparación con el año anterior. El pago de dividendos en efectivo fue de 53 millones de pesos.

 

Durante el primer semestre del año pasado, cuando se desató la pandemia y el Gobierno dispuso la fase más dura del ASPO en todo el país, la empresa anotó un resultado positivo de 82 millones de pesos, un 36 por ciento superior al registrado en el mismo período de 2019.

 

Otra empresa que forma parte de Central Puerto es Termoeléctrica Manuel Belgrano, que en 2019 se anotó una ganancia de $145 millones, mientras que Termoeléctrica San Martín obtuvo una rentabilidad neta casi idéntica: $144 millones. Ambas pagaron dividendos superiores a sus resultados anuales.

 

Por otro lado, AES cuenta con ocho centrales y posee una participación accionaria del 20 por ciento tanto en las dos termoeléctricas mencionadas. En 2019, su ganancia neta fue de $4811 millones, un incremento del 101 por ciento en relación al año anterior. Según consta en su Balance, al 29 de agosto de 2019 pagaron $3700 millones en dividendos y otros $2700 millones en octubre de ese mismo año.

 

Entre enero y septiembre del pandémico 2020, registraron un resultado positivo de $1507 millones, una caída del 61 por ciento en relación al mismo período de 2019.  

 

Como muestran los balances, durante la dolarización de tarifas del mandato macrista los grupos eléctricos integrados verticalmente fueron claros ganadores, independientemente de que alguna de sus empresas en particular pueda haber registrado un ejercicio deficitario. Las ganancias acumuladas, en contraste con los últimos índices de pobreza y desocupación de la población estimados por el Indec, le otorgan al debate en curso sobre el incremento las tarifas domiciliarias otra perspectiva.