07|5|2021

Punto de partida

20 de febrero de 2021

20 de febrero de 2021

Primera medida de impacto de la gestión Perotti: el Boleto Educativo Gratuito. Agenda de acción y no de reacción. La apuesta para dejar de correr desde atrás.

El gobernador de Santa Fe Omar Perotti presentó su primera gran medida de gestión esta semana. Agobiado por razones pandémicas y una escalada de violencia incesante, el rafaelino tiene en la puesta en marcha del Boleto Educativo Gratuito (BEG) un aire, un respiro y una senda para desarrollar durante el año.

 

La Casa Gris, como casi todos los gobiernos del país, tuvo una agenda de reacción más de que acción a lo largo de 2020. Perotti tuvo grandes dificultades para hacer pie en la Legislatura, se peleó con un sector del PJ, armó un gabinete de poco vuelo y el ministro de Seguridad Marcelo Sain no estuvo a la altura de su eslogan de “paz y orden”. Demasiadas malas y poquísimas buenas.

 

Atado a la suerte del presidente Alberto Fernández y a una mejora en los índices de inseguridad, el gobernador necesita dar lo suyo. En este caso, una medida central que, pese a una merma en el uso del servicio de transporte público, beneficia de manera mayúscula a docentes y estudiantes.

 

El gobernador ordenó en parte su condado a fines del año pasado con el ingreso de Roberto Sukerman y Marcos Corach al elenco de ministros. Ambos le dieron a la gestión un volumen político que no tenía. Terminó el gabinete de transición, en la mirada de Perotti. Ahora se abre otra puerta, es otro momento.

 

Perotti lo necesita, sin dudas. El rafaelino tiene que recuperar terreno. No lo ayuda Sain, que dedicó su semana a amedrentar a un periodista en Twitter. Como dijo el intelectual peronista rosarino Juan Giani, “para el manejo político, muestra menos cintura que un pollo”.

 

Aún con errores no forzados sobre el lomo, el gobernador requiere de una agenda propositiva. Sus dos anuncios de peso en campaña fueron el Boleto y una mejora en la seguridad. Cumplió el primero y adeuda con creces el segundo.

 

Con un mayor asentamiento en la gestión -así lo entiende-, Perotti apuesta a dejar de correr tras la urgencia y la emergencia y seguir en un camino de ordenamiento interno, fortalecimiento político del gabinete y relación con los gobiernos locales. Léase por "relación" al envío de fondos.

 

Ahí se explica por caso el impulso por la autonomía municipal, una iniciativa que contó con el aval del intendente frentista Pablo Javkin, y que apunta a darle más herramientas a los municipios y comunas, pero también habla del objetivo del gobernador de saltear a los senadores, a los caciques departamentales.

 

A Perotti no le gusta que los senadores se muevan como gobernadores distritales. Y en la batalla que decidió entablar con el jefe del Nuevo Espacio Santafesino (NES), Armando Traferri, el rafaelino también pone en juego su modelo de gestión o su forma de hacer política. A los funcionarios encargados del vínculo con las localidades les exige que no se queden en el escritorio y recorran la provincia, que eviten la intermediación de los senadores, por sobre todas las cosas.

 

Ese es el Perotti propositivo. El que no se corre un ápice de lo que propone Fernández. El que tiene al senador nacional Roberto Mirabella de ladero y punta de lanza para las elecciones de este año. El que requiere urgente de buenas nuevas.