14|1|2022

El dream team que recluta Bergoglio para el lobby global de la Doctrina Francisco

03 de diciembre de 2021

03 de diciembre de 2021

Scouting de intelectuales desde una academia pontificia. El pensamiento social y las mentes que prefiere el papa. El DT argentino, Guzmán y la interna del FdT. 

La Casina Pio IV, en plena Ciudad del Vaticano, es el búnker donde se activa el scouting de intelectuales del mundo para integrar la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (PACS), un espacio para amplificar la doctrina de la Iglesia a cuya plantilla el papa Francisco escucha sobre temas candentes de coyuntura internacional: condonación de la deuda externa de los países pobres, instrumentación del lawfare y “abusos” en la prisión preventiva, rediseño del sistema financiero, ser y sentido de los movimientos populares...

 

El alma mater del proceso de selección es Marcelo Sánchez Sorondo, un argentino con más de dos décadas en el Vaticano al que su compatriota mantuvo en el cargo a pesar de que en 2017 llegó al límite de los 75 años de edad episcopal. Hijo del dirigente nacionalista que, como extrapartidario, encabezó, la lista del Frejuli que perdió a manos de Fernando de la Rúa las elecciones de 1973 para una banca porteña en la Cámara alta, el obispo canciller es por quien pasan todas las nominaciones para integrar ese gabinete estratégico papal antes de que sean convalidadas por el pontífice.

 

La reciente designación, por diez años y renovable, del ministro de Economía, Martín Guzmán, en esta academia pontificia -a la que también pertenece, desde 2020, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Béliz- hizo mucho ruido en la política de cabotaje, sobre todo en un sector del kirchnerismo que hace rato le bajó el pulgar al residente del Palacio de Hacienda e interpretó el nombramiento papal como “una brasa calienta” a la ya ardiente interna del Frente de Todos (FdT).

 

En el caso de Guzmán, fuentes vaticanas consultadas por Letra P intentaron despejar las especulaciones político partidarias locales de la designación papal y se encargaron de puntualizar que se trata de un reconocimiento personal a la “trayectoria académica y visión económica” del funcionario nacional, no al Gobierno. También buscaron subrayar que el “gesto pontificio” se haya hecho público en momentos en que la Argentina renegocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la deuda de 44.500 millones de dólares contraída por la administración de Mauricio Macri.

 

Guzmán, quien se vio tres veces con el papa desde que es ministro, no llega solo a la academia pontificia, sino de la mano de su mentor, Joseph Stiglitz, el Premio Nobel de Economía que es miembro ordinario de la PACS desde 2003 y al que Jorge Bergoglio mantuvo en la plantilla del organismo vaticano tras su llegada, en 2013. Francisco coincide con el economista estadounidense en que es necesario que el mundo vaya hacia una “economía social de mercado" y valora sus aportes para permitir mejorar la comprensión de los orígenes del desempleo, a través del salario de eficiencia.

 

En la nómina de sillas del think-tank que asesora a Francisco en cuestiones sociales están Stefano Zamagni, un docente de Economía en la Universidad de Bologna a quien el pontífice promovió como presidente de la PACS en 2019 para suceder a la socióloga británica Margaret Archer, quien había cumplido su período de cinco años al frente del organismo. El académico italiano considera que el sistema económico debe basarse en tres elementos esenciales del orden social: el intercambio de equivalentes, la redistribución y la reciprocidad.

 

Una de las últimas incorporaciones de Bergoglio al centro de pensamiento vaticano es el economista estadounidense Jeffrey Sachs, destacado por su trabajo en el campo del desarrollo sostenible, la macroeconomía global y la lucha contra la pobreza.

 

En 2020, el papa incorporó a esta academia pontificia al actual primer ministro de Italia, Mario Draghi, exdirector ejecutivo del Banco Mundial, exvicepresidente operativo de Goldman Sachs, el cuarto banco de inversión del mundo; exgobernador del Banco de Italia y expresidente del Banco Central Europeo. También sumó al sociólogo trasandino y especialista en cuestiones latinoamericanas Pedro Morandé Court, quien, tras la revuelta popular de octubre de un año antes contra el presidente Sebastián Piñera, sentenció: “Los poderosos han querido cambiar la piel de los chilenos en lugar de las políticas de desarrollo. El resultado ha sido siempre el estallido social”; y a la socióloga y antropóloga Kokunre Adetokunbo Agbontaen Eghafona, dedicada a programas de Naciones Unidas sobre desarrollo sustentable y la promoción de medidas para combatir la trata de personas en Nigeria.

 

Además de Béliz y Guzmán, el otro argentino -aunque formado en universidades de Estados Unidos, a donde emigró a los 17 años- en la PACS nombrado por Francisco en 2018 es Marcelo Suárez-Orozco, catedrático en materia de educación, globalización y migraciones. Entre 1994 y 2014 también fue miembro de esta academia pontificia Juan José Llach, quien fuera ministro de Educación de De la Rúa y representante de los obispos en la Mesa del Diálogo Argentino tras la crisis 2001-2002.