17|11|2021

Fernández - Arce: fraternidad posmacrista y un plan para el oro blanco

06 de octubre de 2021

06 de octubre de 2021

Después de las elecciones legislativas llegará a Buenos Aires el presidente del Estado Plurinacional. Gas, litio y salida de la pandemia, ejes de la agenda.

El presidente Alberto Fernández se prepara para recibir a su par boliviano, Luis Arce Catacora, a fines de noviembre. El encuentro traerá una serie de proyectos conjuntos para desarrollar, el intento de olvidar las asperezas generadas durante la administración de Mauricio Macri y el objetivo de potenciar la amistad en momentos en que ambos países comienzan a salir de la pandemia.

 

“La visita será después del 15 de noviembre -el domingo 14 serán las elecciones legislativas- para no interferir con el proceso electoral”, le confirmó a Letra P el embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro. Lo mismo aseguraron fuentes del gobierno boliviano. De esta manera, finalmente Arce Catacora devolverá gentilezas: Fernández lo recibió por primera vez en febrero de 2020, ya con el boliviano como candidato presidencial, y luego estuvo presente durante su asunción, en noviembre del mismo año, cuando el MAS volvió al poder tras su derrocamiento en 2019.

 

“La relación bilateral es óptima, muy buena, de colaboración y cooperación”, le aseguró Basteiro a este medio. En este tiempo, ambos mandatarios han logrado forjar una amistad personal y, aunque en el Palacio San Martín destacan que el argentino mantiene buenos vínculos con todos los mandatarios de la región -salvo con el brasilero Jair Bolsonaro-, es con el masista con quien mejor se lleva. “Hay una relación política de acuerdo institucional entre ambos países, que están en una misma sintonía en cuanto a la visión regional, el fortalecimiento del Mercosur, la CELAC y la Unasur”, agregó el embajador.

 

La visita intentará ser un punto de inflexión en la relación, ya que tendrá un ojo puesto en el pasado y otro en el futuro. Por un lado, servirá para pasar página de uno de sus momentos más complicados marcado por la complicidad del expresidente Macri con el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales en 2019 y contó con el envío ilegal, por parte de la Argentina, de municiones al gobierno de facto de Jeanine Añez. Por el otro, potenciará el nexo estatal en materia económica, política, sanitaria y regional con miras a la salida de la pandemia.

 

“En primer lugar, la visita va a ser un gesto de amistad, de intercambio de favores y de señales”, aseguraron desde la diplomacia argentina. Entre estos hechos se encuentran dos que el MAS boliviano considera fundamentales: el trabajo de Alberto Fernández para lograr la salida de Evo Morales hacia México en momentos en los que corría riesgo su vida y su ayuda por el restablecimiento de la democracia y la vuelta al poder del partido azul. “Hay que tener en cuenta que la proclamación de los candidatos que ganaron la elección, Luis Arce y David Choquehuanca, y su lanzamiento de campaña se hicieron en Buenos Aires. Todo eso tiene un ida y vuelta”, le explicó Basteiro a Letra P.        

 

“También estarán presentas temas vinculados a las cuestiones comerciales y económicas que tienen una importancia significativa, porque somos el tercer socio comercial de Bolivia”, agregó el embajador. Este portal puede adelantar que sobre la mesa estarán la actualidad del comercio gasífero, el futuro de la zona franca que Bolivia ostenta en Santa Fe y la industria del litio, uno de los minerales más importantes para el futuro mundial, conocido como el oro blanco. Para Buenos Aires, también será importante este segmento del encuentro porque, en lo que va del año, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la balanza comercial mostró un déficit de 361 millones de dólares, el décimo más grande de su vinculación con el mundo.

 

La explotación del litio, un mineral fundamental para las tecnologías del futuro y la generación de energías limpias, es uno de los temas fundamentales de la relación. Junto a Chile, Argentina y Bolivia componen “el triángulo del litio”, ya que ostentan, según la Secretaría de Minería argentina, el 65% de los recursos mundiales. Según esta fuente, en 2019 y 2020 la Argentina fue el cuarto productor mundial, con el 7,4% del mercado, y desde 2015 registra un incremento en la producción del 72,2%. Es uno de los vértices fundamentales de esta vinculación es La Paz, ya que, por un lado, posee la reserva más grande del mundo y, por el otro y a diferencia del caso argentino, ha alcanzado un nivel de industrialización que le permite comenzar a exportar manufacturas, especialmente baterías de litio para autos eléctricos. La Casa Rosada apuesta por este trabajo conjunto parar alcanzar una industrialización conjunta y sacar mayor provecho. Por esto, el Conicet y la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) firmarán un acuerdo para su “exploración, explotación, investigación y desarrollo”.

 

Desde 2019, Evo Morales asegura que su derrocamiento fue “un golpe contra el indio y por el litio”, es decir, contra un modelo que promovió un importante ascenso social y logró una cierta industrialización local. Además, desde hace años convoca a América Latina a formar el precio del litio y establecer las reglas del mercado global. La región está en una posición privilegiada, pero sufre un flagelo estructural: la descoordinación política y económica que no permite desarrollar un modelo productivo autónomo ante un mundo que, por las consecuencias del cambio climático, necesitará indefectiblemente del oro blanco. Las elecciones presidenciales de Chile en noviembre y la posibilidad de un triunfo progresista podrán abrir un momento histórico de similitud política en el triángulo capaz de delinear una estrategia conjunta. La visita de noviembre podría funcionar como un primer paso.

 

Luego de unas elecciones que serán fundamentales para Alberto Fernández, llegará uno de sus socios regionales más importantes. Más allá de un refugio diplomático ante una posible derrota o una celebración de triunfo, el encuentro deberá ser pensado de forma estratégica para el desarrollo futuro y conjunto.