28|11|2021

La caída en cámara lenta del financista acusado de lavar dinero narco

18 de octubre de 2021

18 de octubre de 2021

Empresario top de la posconvertibilidad, tuvo tropiezos: un country fallido y un vidrioso manejo del puerto. El último: preso en una causa de narcotráfico.

La caída del financista rosarino Gustavo Shanahan fue brutal: detenido acusado de lavar dinero narco del que abunda y aprieta en la city de Rosario, una mancha que no se borra aunque se disipa entre otras. Su recorrido exitoso en los negocios se encuentra en la posconvertibilidad, a mediados de los 2000, cuando fue de los empresarios más pujantes de la región.

 

No todo lo que brilla es oro y ahora muchos repiten ese dicho. Con el diario del lunes, nadie se sorprende de la noticia y todos sospechaban de su mala madera. Se comenta que el Grupo Rosental, también dedicado, entre otras cosas, a las finanzas, perdió hace muchos años el vínculo que le había ofrendado a Shanahan al ver que se movía en el ambiente de manera no muy convincente.

 

El contador público nacional de 65 años comenzó siendo socio de la agencia de bolsas y luego hizo su propio camino en el rubro. Tuvo varias sociedades que pisaron fuerte en distintos sectores de la vida económica de Rosario, que van desde las financieras y hoteleras a las inmobiliarias, sobre todo con el boom que tuvo la ciudad entre 2005 y 2015 cuando supo sacarles jugo a los agrodólares del despegue del campo en el primer kirchnerismo.

 

El puerto

Dio el salto en 2005 con su ingreso en Terminal Puerto Rosario (TPR), la concesionaria del puerto rosarino, como accionista menor, y en 2009 golpeó el tablero comprando el 100% de las acciones de Guillermo Salazar Boero, un empresario en declive y en medio de una crisis vidriosa del puerto. Años más tarde, vendería sus acciones a la cereleara Vicentin

 

Shanahan era visto y se mostraba como uno de los empresarios más representativos, pero de a poco su reputación comenzó a rifarse. Hay dos ciclos de caídas. La primera fue cuando el fideicomiso que él impulsó para construir el country Los Pasos de Jockey, lindante al Jockey Club de Rosario, en el barrio residencial de Fisherton, lo apartó luego de que inversores de ese fondo lo acusaran de haber desviado aportes a otros negocios. La plata de los inversores no estaba, ni en la obra ni su devolución. Rebotaron cheques y volaron deudas a proveedores. La rebelión estalló y lo corrieron. Mancha número uno, al menos de las conocidas pública y mediáticamente.

 

Parte del dinero secuestrado en los operativos

Para colmo, el diario El Mundo de España publicó una nota en la que el propio rosarino revelaba que Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalidad de Cataluña Jordi Pujol, lavó 12 millones de dólares a través de offshores del puerto rosarino en épocas en que él lo comandaba, pero se decía que el español era el verdadero propietario. Tuvo que declarar ante la justicia española. 

 

Se suman a la época la ejecución de Daniel Nassini, actual presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), de un pagaré por 25.000 dólares cansado de las pedaleadas de Shanahan. Todo derivó en la quiebra del empresario y en el ostracismo total. Ya no era invitado a reuniones sociales y se alejó del Círculo Rojo que lo supo mimar.

 

La segunda caída

Sin embargo, tenía que seguir trabajando y manteniendo el nivel de vida y los números es lo que sabía hacer. Es entonces cuando volvió al ruedo como parte de una financiera del centro de Rosario para hacer colocaciones y cambio de divisas. Fiscales federales llegaron a esa oficina porque una banda con puestos de droga en Villa Banana cambiaba allí el dinero del narcomenudeo por dólares.

 

¿Qué devela todo el operativo Cueva Blanca? El vínculo, cada vez más estrecho, de financieras con narcos que necesitan blanquear dinero. No sólo necesitan, aprietan para hacerlo. En algunos casos, dejan sin alternativas; en otros, encuentran margen. Es un sistema aceitado que, a la par de vender dólar blue de dinero no mal habido -en el fondo, igualmente ilegal-, usufructa dinero manchado de sangre. En la financiera secuestraron 34 millones de pesos y 30 mil dólares.

 

En la causa figuró como El Bolsero y está por ser imputado de lavado de activos procedentes del narcotráfico. Probablemente, Shanahan no sabía a quién le cambiaba dólares, pero la ventana paralela estaba. De nuevo: las bandas saben que está esa posibilidad y, si no, presionan para tenerla. Hay un circuito que no toca la droga ni las armas, pero es parte del mismo. Es mucho dinero el que anda dando vueltas y está haciendo un cuello de botella en financieras. Ya van varias reconocidas que caen y, de a poco, se empieza a desenredar una pata vital del complejo mundo del narcotráfico.