26|11|2021

Construyó un imperio de medios en Rosario y en el interior en poco tiempo. Poder y política, sin rodeos. Primera parte de la entrevista exclusiva con Letra P.

El poder de Gustavo Santiago Scaglione trasciende la ciudad de Rosario, donde nació, se crió y armó su familia. Es un jugador de peso nacional del ecosistema de medios de comunicación, que construyó su estructura de forma vertiginosa desde 2015 cuando un asunto familiar lo hizo anclarse en la ciudad. Habla desde un lugar de humildad, como si fuera un vecino más que quiere defender los intereses de su provincia, pero es consciente que tiene herramientas que le abren hasta las puertas de la Casa Rosada. Durante aproximadamente tres horas, Letra P conversó con el dueño de La Capital, Canal 3, Radio 2 y radio La Ocho, entre muchos otros medios a lo largo del país, sobre su posición dominante en el rubro, el futuro de las industrias de la información y la práctica mediática con relación a la coyuntura política.

 

"Yo me dedicaba mucho al tema  de los campos en el norte hasta 2015. Ese año, se enfermó mi mujer y pasé de hacer 15.000 kilómetros por mes a cero", cuenta Scaglione en relación a Josefina Daminato, heredera de la empresa homónima dedicada a las transacciones financieras y el turismo. "Un tipo activo como yo puesto acá. Fue una apuesta importante y no soy de titubear en los negocios. Me metí y ya después me quedé en Rosario. Ese fue el motivo verdadero, no una estrategia". Así relata su incursión en los medios de comunicación que comenzó en marzo de 2015, cuando adquirió Televisión Litoral tras la muerte de Alberto Gollán.

 

-¿Con qué se encontró cuando llegó?

 

-Era una empresa donde había que mejorar lo que ya era bueno. No estaba destruida, estaba consolidada, tenía un montón de años de historia, con prestigio. Antes era todo analógico. El objetivo es modernizarla y, con inversiones, volver todo digital.

 

-¿La Capital Multimedios lo buscó o también se presentó la oportunidad?

 

-Uno normalmente está atento, no es que está buscando constantemente cosas. Cuando se hacen las cosas medianamente bien y sos consecuente con los que decis, las oportunidades llegan. Lo de La Capital es un desafío muy importante, no solo para mi sino también para Rosario. La relación que tiene La Capital con toda la provincia Santa Fe no la puede tener nunca un medio de Buenos Aires. Eso es una fortaleza. La competencia por la verdad la gana claramente el papel porque hay muchas fake news en el resto y eso es lo que todavía le da mucha solidez. La gente se acerca a quien le dice la verdad. 

 

-¿Qué impactó generó la pandemia de covid-19 en el negocio?

 

-Cuando todo el mundo se achicaba, nosotros nos dimos cuenta que teníamos que estar más cerca de la gente todavía. Fue un proceso de muchísimo trabajo la pandemia, trabajamos todo, la gente de la tele trabajó muchísimo y eso nos trajo unos niveles de rating infernales.

 

-¿Piensa en una proyección nacional?

 

-Tenemos el (diario) Uno en Santa Fe, una radio. Estamos en Paraná. Ahora estamos en Bariloche. Si te quedás, te estancás y retrocedés, esto es una constante evolución. La mente está puesta en diferentes lugares, con más desarrollo en Santa Fe y también pensamos en Buenos Aires. Los medios son mi pasión. Es como preguntarle a cualquier político que es intendente si no quisiera ser presidente. Pero hay que crecer como corresponde.

 

-Se convirtió en una persona de peso en el poder de la provincia, ¿Cómo lo ejerce?

 

-Sentarte en el sillón donde se sentaron tipos tan importantes (señala el sillón de la histórica oficina de la Dirección de Televisión Litoral) es una responsabilidad enorme. La única línea editorial es la verdad. No huyo a la pregunta sobre el poder porque parece como una palabra mala y no. Es tema es cómo se usa el poder. Es un tema que me preocupa porque podría ser malo si estuviera mal utilizado.

 

«El tema seguridad es clave. Tenemos la obligación de mostrar todo lo que pasa y de no ocultar absolutamente nada»

-¿La concentración de medios en una sola mano no afecta la democracia informativa?

 

-Mi criterio es la libertad. En nuestros medios se escriben 500.000 notas por día y la competencia que tienen es tremenda. Operaciones no. Este tipo de cosas no existe. No hay nada atrás.

 

-¿Cómo es su relación con la política?

 

-Por este despacho pasaron muchas personas de la política, de diferentes tendencias e ideologías. La única frontera es entre la buena gente y la mala. Después hacemos mucha política. Lo que no hacemos es política partidaria, pero cuando hay causas que son importantes para la sociedad nosotros tenemos que poner el eje en eso porque el beneficio es del ciudadano.

 

-¿Qué evaluación hace de la gestión del gobernador Omar Perotti?

 

-Es difícil evaluar con una pandemia, no hay un libro "Pandemia 1", "Pandemia 2". Criticarlo liso y llano por algunas cosas con una pandemia en el medio es difícil. Todos los gobiernos tuvieron inconvenientes, todos los oficialismos del mundo perdieron (en las elecciones) y si perdieron es porque la sociedad vio de alguna manera que no estaban haciendo las cosas bien. Es muy difícil evaluar. No es la misma relación cuatro años de gobierno común que dos años de gobierno con pandemia.

 

-El programa insignia del canal, De 12 a 14, editorializa fuerte desde sus graphs, ¿Cómo ve la cobertura sobre la inseguridad y el impacto en la gestión?

 

-El tema seguridad es clave. El medio tiene obligación de mostrar todo lo que pasa y de no ocultar absolutamente nada, de darle el valor justo que tienen las cosas. El tema de las inseguridad le molesta al poder, pero en todas las gestiones hablamos de inseguridad y se le dio la misma importancia porque es básicamente una decisión de los equipos de producción. En algunos casos me quiero matar porque me trae unos quilombos de la hostia, pero les doy libertad.

 

«El pase del periodismo a la política es muy natural y se ha dado 500 millones de veces»

-¿Cómo tomó que dos figuras de su canal (Ciro Seisas y Miguel Tessandori) se hayan ido para ser candidatos?

 

-No me gustó. Pero les di la oportunidad y ojalá que les vaya bien porque son buena gente. No tengo problemas con ellos. El pase del periodismo a la política es muy natural y se dio 500 millones de veces.

 

-¿Cuál cree que será el futuro de la industria?

 

-Nadie sabe hacia dónde va la comunicación. Hay una constante evolución, que debe ser acompañada. La base del periodismo siempre estará en la nota, en lo que se escribe, lo que se investiga. Lo que cambia es la manera de comunicar. Va a evolucionar, no me gusta mucho la palabra cambio. La certeza hoy no la tiene nadie.