28|2|2021

Con qué economía enfrentará las urnas el gobernador economista

27 de enero de 2021

27 de enero de 2021

Cautela de sectores productivos. Agro en auge. Tarifas, paritarias y ayuda estatal. Kicillof juega un pleno a la vacuna para terminar de encender la actividad.

Más allá de la incidencia de la macro economía, diversas variables arrojan señales y perspectivas sobre el futuro de la provincia de Buenos Aires en la materia durante este año electoral, lo que contribuirá a determinar el humor social frente a las urnas. De ronda de consultas a sectores productivos, proyecciones del Gobierno y advertencia de trabajadores sobre la necesidad de recuperar el poder adquisitivo, surgen la incertidumbre y la expectativa como rasgos centrales de un futuro aún incierto y atado a la marcha del combate contra la pandemia.

 

A pesar de las proyecciones realizadas para el primer semestre -sprint final hacia un calendario electoral donde los indicadores económicos empujan para bajarle o no el pulgar a las PASO-, la recuperación está atada a la potencia de la segunda ola de covid. Al presentar el Presupuesto 2021, el gobierno de Axel Kicillof hizo especial hincapié en el fuerte crecimiento de la recaudación a partir de la reactivación económica como fórmula para engordar las arcas provinciales, en un contexto donde la mayoría de los tributos que figuran en la ley impositiva 2021 presentaron subas que acompañan la inflación.

 

Además de estimar un crecimiento superior al 40% de los recursos recibidos vía coparticipación nacional, en la Provincia proyectan 43% más de recaudación del impuesto a los Ingresos Brutos, el cual representa tres cuartos de los recursos tributarios de origen provincial. Bajo ese cuadro, cerca de 70% de la recaudación bonaerense está ligada a la actividad. Todo eso, también impactaría positivamente en las transferencias a los municipios.  

 

A finales de 2020, en la Provincia esperaban que el Producto Bruto Geográfico creciera en 2021 en torno al 6%, impulsado por una recuperación de la actividad del 5,5% del producto en el orden nacional, y ayudado con programas provinciales tendientes a la reactivación económica, junto a un plan de obra pública que dinamice el sector clave de la construcción.

 

Pero en el sector productivo bonaerense, el comienzo de 2021 hace mirar el horizonte con mayor cautela: “No sé si vamos a tener un año como el que esperábamos”, advirtió a Letra P el titular de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA), Alberto Camilo Kahale. En FEBA observaron que las condiciones estaban dadas para la reactivación del mercado interno con “proyectos proactivos del Gobierno”. Pero la amenaza de la segunda ola inquieta: “Si crecen los contagios, no sé qué va a pasar. No van a poder cerrar la economía, porque no da más; el comercio no está bien”.

 

Kahale dio cuenta de un repunte de la actividad comercial en diciembre, a la vez que hay expectativa con el retorno a la presencialidad escolar. Pero subrayó que esos signos leves se dan luego de “un 2018 y un 2019 donde veníamos mal y un fin de 2020 en el que todo el mundo se ha endeudado con tasas al 24%”. Ya sin ATP, consideró: “Los Repro los toman las grandes empresas, el comerciante minorista no”.

 

El descongelamiento tarifario que se viene también juega en contra y aumenta el temor en el sector, mientras muchos comercios arrastran deudas significativas en el rubro.

 

Mientras tanto, en FEBA, que nuclea a las cámaras de comercio de la provincia, se dio cuenta de un conflicto con Provincia NET por estar congelada desde el año pasado la comisión que perciben las 106 bocas de pago que las cámaras enroladas en la Federación ponen a disposición de esta empresa del Grupo Bapro. Por eso, se definió un paro para este jueves y viernes, medida que está en revisión ante la posibilidad de un acuerdo de última hora con la banca provincial.

 

Desde la pyme industrial, el panorama tampoco es alentador: “Se ve una pequeña reactivación de entre 1 y 2% en la provincia, pero venimos muy preocupados. Tenemos los números muy justos y viene una paritaria que no va a ser fácil, porque el trabajador necesita mejorar su salario, pero la pyme no lo va a poder mejorar”, expresó a Letra P el titular de la Asociación de Industriales de la provincia (ADIBA), Silvio Zurzolo, quien reconoció que se necesitan salarios altos para que el mercado interno arranque, pero insistió: “Hoy no estamos en condiciones de aumentar sueldos”. Y cuestionó lo que definió como “triple cepo laboral” de la Nación.

 

“Vemos meses bastante complicados, más allá de que se ha recuperado un poco el crecimiento de la industria pyme. Tenemos entre 10 y 20% de personal esencial que no viene a trabajar, ahora tenemos que cubrir el 100% de ese costo, se hace muy difícil. El Repro no va a poder reemplazar el ATP. Estamos convencidos de que el Estado se tiene que hacer cargo de todos los trabajadores que no vienen a trabajar”, aseguró.

 

Dijo que están teniendo reuniones con la Provincia, pero “todavía no hemos conseguido nada importante”, indicó, más allá de “herramientas de desahogo con ARBA”. Al igual que Kahale, expresó preocupación por el pago de servicios que se tendrá que afrontar a futuro: “Todo lo que fue suspendido hay que pagarlo igual. No es muy alentador el panorama para los próximos meses”.

 

En Carbap, más allá de los dardos recientes contra el Gobierno nacional, también se deslizaron cuestionamientos a la Provincia en materia fiscal. Voces abordadas por este medio cuestionaron que, en la ley impositiva 2021, el Ejecutivo bonaerense no movió el tope de Ingresos Brutos gravados a tasa cero para actividades como la lechería, por lo que -se afirmó- varios tamberos medios y pequeños deben tributar. Incluso, acusaron “un tratamiento diferenciado” con respecto a actividades como las comerciales e industriales, donde –afirman– “los montos de facturación para quedar a tasa cero son mucho más altos que los que tienen el sector agropecuario”.

 

Amén de este aspecto, para el campo agroexportador bonaerense los números sonríen. De acuerdo a diversos informes recientes de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, la condición del cultivo de maíz es “muy buena a buena”, en un contexto donde, a pesar de las mermas recientes en Chicago, mensualmente el cereal ganó 13,4% en esta plaza norteamericana.

 

En el caso del trigo, el panorama es aún más alentador en la región bahiense, donde se registró una campaña con resultados excepcionales. La cosecha finalizó con un rinde promedio de 3.200 kg/Ha y una producción de 5,32 M Tn. Según consignaron especialistas, hubo rindes récord en el sudeste bonaerense, donde se esperaba una muy buena cosecha, pero los resultados fueron superadores: la amplia zona productiva de Tandil cierra la trilla con 50 quintales por hectárea de promedio y en la de Tres Arroyos, con 46,5 quintales. El sudeste bonaerense fue responsable del 47% del trigo que produjo la provincia de Buenos Aires, que logró un récord productivo. En tanto, la lluvia llegó para la soja del norte bonaerense.

 

Paritarias y deuda

En la negociación con docentes y estatales, la Provincia tendrá un primer checkpoint. En 2020, logró sobre la hora arribar a acuerdos con los diversos gremios con representación en la administración pública. Los gremios reconocieron el diálogo con la gestión del Frente de Todos, pero advierten sobre la necesidad de recuperar el poder adquisitivo fuertemente erosionado durante la segunda mitad de la era vidalista. Con una pauta salarial en torno al 32%, el objetivo sindical será empezar a ganarle puntos a la inflación.

 

En otra esquina, con un signo de interrogación persistente en torno al canje de la deuda en moneda extranjera, el ordenamiento del engranaje de endeudamiento, focalizando en el mercado local en pesos –por un lado- y en el financiamiento vía organismos multilaterales de crédito –por el otro-, es un norte sobre el cual la actual gestión comenzó a trabajar en 2020. Pero el avance de las negociaciones con los bonistas externos es un asterisco significativo al momento de proyectar sobre un horizonte financiero más despejado.