En su búsqueda de engrosar las reservas y evitar que las divisas se escapen más aun, el Gobierno apuntó a la canilla de dólares que provee el campo para solucionar, al menos transitoriamente, el problema. Esta vez no piensa en subir retenciones como se ha dispuesto en ahogos pasados, sino en dar incentivos al agro mediante bonos a valor soja, o incluso en la baja de los derechos de exportación, para que el campo venda los granos retenidos, se liquiden y al fisco le ingresen cerca de 4.000 millones de dólares limpios.
Esa cifra es la que se desprende de calcular las 33 millones de toneladas entre soja y maíz que quedan por vender, ya sea porque se entregaron a los exportadores o industria aceitera y aún no se fijó precio o están acopiadas. Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro Exportador de Cereales (CEC), esas toneladas de granos representan a precios de hoy unos 11.300 millones de dólares brutos, que al liquidarse le otorgarían al Banco Central los 4.000 millones mencionados en conceptos de retenciones. Un dato: el monto liquidado desde comienzos de año a agosto es de 13.346.319.131 de dólares.
La alarma encendida en el gobierno por la falta de dólares en el Banco Central obligó a endurecer el cepo hace dos semanas, pero quedó demostrado que no alcanza para frenar totalmente la sangría. Al revisar las fuentes genuinas de dólares, vieron el remanente de granos por vender y que se retienen sobre todo después de los ánimos agitados tras el nuevo cepo.
Según le explicó un dirigente de la Sociedad Gremial de Acopiadores de Rosario, entre la especulación cambiaria y la falta de grandes inversiones, no hay tanta necesidad en el productor de vender los granos. “Hay mucha mercadería en el campo, se vende de a golpecitos a medida que el productor tiene una necesidad puntual. Nadie quiere quedarse con pesos, todos prefieren la soja, que se mantiene en alza en el precio internacional”, sostuvo el empresario.
Entre las alternativas que suenan fuerte se encuentra la baja temporal de retenciones para estimular la venta de los productores y le quede mayor margen después de impuestos. Pero también trascendió la figura de un bono por el cual el productor en vez de liquidar en pesos el grano almacenado y recibir el importe de acuerdo a la cotización oficial del dólar obtendría un papel atado al valor del producto.
En tanto, los agroexportadores se anotan en el plan del gobierno para captar más dólares del campo y aprovechan para arrimar la opción de baja de retenciones como la primera en la lista. Una fuente del sector explicó a Letra P: “Es complejo, pero si se aplican medidas con una perspectiva clara, el Gobierno tendrá una mejor cosecha para la próxima campaña que se prevé seca, y, además, se podrá ir vendiendo y liquidando los stocks que están en manos de los productores”.