Buenos Aires | Interna radical

Arde la UCR: Salvador apura expulsiones pero le retrucarán con impugnaciones

El jefe del Comité bonaerense tacha 750 afiliaciones previo a la elección. En la oposición partidaria hablan de proscripción. Duras réplicas.

El saliente titular de la UCR bonaerense, Daniel Salvador, aceleró su objetivo develado en el último -y tumultuoso- plenario radical: la expulsión del partido de afiliadas y afiliados que fueron postulantes o apoyaron armados por fuera de la estructura de Juntos por el Cambio en 2019. Se trata de 750 boinas blancas que, en su gran mayoría, ya se disponen a impugnar la decisión, haciendo hincapié en un concepto común: la proscripción. En una medida que se da en la antesala al cierre del padrón de cara a las próximas elecciones internas (por lo pronto, fijadas para el 11/10), la reciente resolución establece notificar a las personas detalladas en un largo listado –ver abajo– “la extinción de la afiliación y consecuente baja del padrón”.

 

El salvadorismo se ampara en el artículo 10 de la Carta Orgánica partidaria que contempla la expulsión en casos de esas características. Al mismo tiempo, la resolución da cuenta de “instancias recursivas” de la que podrán hacer uso los afectados. Pero, mientras tanto, los suspende “en forma preventiva”. Por lo pronto, se instruyó al Tribunal de Conducta partidario (sindicado de imparcialidad por la oposición) de avanzar en este proceso, a la vez que se notificó del mismo a la Junta Electoral.

 

Dentro del listado aparecen casos diversos, desde exintendentes y otrora legisladores y legisladoras hasta particularidades como la del actual ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni, quien fue jefe comunal de Junín por el radicalismo. Más allá de este último caso específico, la mayoría de quienes están en la lista negra de Salvador son radicales de activa participación partidaria, que actualmente en su mayoría militan en sectores de la oposición interna y que en 2019 fueron postulantes en sus municipios por listas de Consenso esgrimiendo que no tuvieron lugar para la competencia en Juntos por el Cambio.

 

Un caso paradigmático es el del exintendente de Pergamino y exdiputado nacional Héctor “Cachi” Gutiérrez, quien en diálogo con Letra P adelantó que apelará la medida: “Nosotros fuimos impedidos de participar de las Primarias en el marco de Juntos por el Cambio, una decisión que tomó Daniel Salvador y que comunicó en varias reuniones seccionales, algo que es público y notorio. Nosotros queríamos competir, tuvimos que optar por otros espacios, pero de todas formas debe seguirse el debido proceso y seguramente va a merecer algún tipo de impugnación por parte nuestra”.

 

“Hay una actitud de cercenamiento de derechos de quienes nos sentimos radicales por parte de quienes se sienten dueños del radicalismo.” (Héctor "Cachi" Gutiérrez)

Gutiérrez, que trabaja por la candidatura de Gustavo Posse al Comité Provincia, ponderó al intendente de San Isidro como “uno de los dirigentes, sino el más importante que tiene el radicalismo provincial” y avisó: “Queremos dar una vuelta de página de lo que han sido estos años de sometimiento del radicalismo”.

 

Sostuvo que su sector (que está al frente del Comité local) presentará lista para la próxima compulsa, aunque sin dejar de expresar “preocupación por la falta de oportunidad que ha tenido la conducción partidaria provincial en convocar una elección interna en medio de una pandemia y cuando el país está preocupado por temas que no tienen que ver con la interna del radicalismo”.

 

Por su parte, Verónica Borsani, quien fue postulante a la intendencia de Junín por Consenso y que también figura en la lista negra salvadorista, refutó lo que etiquetó como una “proscripción” y avisó a Letra P: “Ya estamos estudiando los recursos para impugnar la resolución”.
 

 

 

El Ateneo Raúl Alfonsín de Junín –que Borsani integra–arremetió con un escrito: “El oficialismo partidario provincial, proscriptor y antidemocrático que entregó nuestro partido al PRO, hoy, por voluntad de unos pocos, tomaron la decisión autoritaria de suspender las afiliaciones a más de 700 radicales, en su mayoría mujeres. Vergonzosa decisión en esta situación de pandemia, donde los radicales deberíamos estar unidos buscando soluciones para salir de todas las crisis que estamos viviendo, planteando políticas públicas progresistas que ayuden a recuperarnos como provincia y país”.

 

Y fueron por más contra Salvador: “Se olvidó el presidente de Comité de su incompatibilidad entre cargos electivos y partidarios, se olvidó de cumplir con el cupo femenino y del procedimiento de llamado a la convención, pero, se acordó de utilizar un viejo artículo para sancionar a sus opositores, lo que obedece pura y exclusivamente a una necesidad personal de permanecer atado a privilegios y designaciones a dedo de familiares”.

 

Borsani señaló que en Junín su espacio estaba “tratando de llegar a una lista de unidad con el oficialismo” pero que “obviamente, con esta decisión arbitraria, se hace imposible acordar con quienes quieren hacer del comité un club de amigos aduladores del PRO”. De esta manera, adelantó: “Participaremos de la interna con lista propia tratando de llegar a acuerdos con las demás líneas que apoyen a Posse como presidente”.

 

Martín Menem. 
El Monumento a la Bandera en Rosario, donde se realizan los actos conmemorativos del 20 de junio.  

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