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Las mujeres de los barrios populares ante la pandemia

Las mujeres de los barrios populares ante la pandemia

04/05/2020 9:32

 

En los momentos de crisis las organizaciones sociales siempre cumplieron un rol fundamental ayudando a los que más lo necesitan y fundamentalmente han sido mujeres las que han hecho ese trabajo enorme e invisible.

En Fiorito, las mujeres estamos trabajando de lunes a lunes, haciendo ollas en el barrio, llevando viandas a las personas mayores o en situación de riesgo mientras seguimos sosteniendo las tareas vinculadas a nuestros propios hogares y familias. En la mayoría de los casos somos las encargadas de las tareas domésticas y de cuidado. En un contexto de pandemia y emergencia sanitaria, esto se profundiza porque las tareas se vuelven más necesarias que nunca.

Hace unos días, participé de la presentación de un informe del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas (OGyPP) que coordina Victoria Freire. Las cifras del estudio son muy claras: el 34% de las mujeres que vivimos en barrios populares estamos a cargo de tareas de cuidado sin ningún ingreso.

Según el informe sólo el 31% de las mujeres de los barrios tiene un trabajo con ingreso fijo y apenas el 10% accede a un trabajo registrado, mientras que en los varones de los mismos barrios el 71% tiene un trabajo con ingresos. Estamos hablando de una diferencia de 40 puntos en lo que es el acceso trabajo. Estas cifras son reales, las vemos todos los días.

Hoy nos organizamos para garantizar el plato de comida para más de 500 personas diarias pero el nivel de preocupación y ansiedad con que se vive es muy alto. Si ayer pagar el alquiler era difícil, hoy parece imposible. El otro día se me acercó una mamá muy preocupada porque en la salita no podían atender a su hijo que estaba con un dolor de muela terrible. Lamentablemente hay que esperar a que pase esto para que puedan verlo, pero el chico tenía mucho dolor y a su mama no le alcanzaba ni para comprar ibuprofeno.

 

 

Con esto no quiero decir que en los barrios la cuarentena es insostenible y que hay que levantar las medidas, para nada. Sabemos que hay 30 casos confirmados en la 1, 11, 14 y unos varios más en la 31 de Retiro. Venimos siguiendo de cerca el contagio en los barrios populares y sabemos lo dramático que va a ser, con las condiciones de hacinamiento y la falta de acceso a los servicios más elementales como el agua para higienizarse. 

Lo que estamos pensando es cómo hacemos para atravesar esta pandemia, tomado los recaudos que hacen falta para que nuestra población no se contagie, pero entendiendo también que las necesidades son muchas y los recursos son pocos.

El acceso a la educación y a la salud en los barrios está en suspenso. Nuestros pibes no van a la escuela y nosotras sabemos que muchos no tienen acceso a internet como para poder sostener el ritmo escolar de manera virtual como si pasa en las clases medias y altas. Las madres vienen haciendo mucho esfuerzo por ayudarlos pero no siempre es posible, hay muchas que tienen un nivel educativo muy bajo y no pueden enseñarle a sus hijos y no queremos que nuestros pibes pierdan el año escolar. Estamos pensado propuestas como que en las escuelas se repartan las fotocopias para que todos los chicos puedan hacer sus tareas y puedan continuar con sus estudios.

La economía popular está compuesta en su mayoría por mujeres. Esto no es casual siendo que somos las más afectadas por la desocupación y el trabajo informal. En este sentido es muy importante el rol que cumplen las organizaciones sociales. Somos conscientes de que brindar trabajo es brindar autonomía y por eso nos esforzamos mucho para sumar compañeras y brindarles un espacio propio, que las ayuda y las empodera.

Las mujeres de los barrios, que con los niños y jubilados somos las más vulneradas por este sistema, que somos las que menos oportunidades tenemos, somos las que hoy estamos parando la olla y organizando la salida de esta crisis para que nadie se quede afuera.