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La presencia de Fernández en La Plata calmó los cruces políticos del fin de semana. Oficialistas y opositores, en un mismo acuerdo. Reunión de urgencia.

Por 26/05/2020 18:40

El presidente Alberto Fernández encabezó la firma de distintos acuerdos para iniciar obras en el conurbano bonaerense. El acto, que se realizó en La Plata, sirvió para amainar tensiones entre el oficialismo y la oposición en territorio bonaerense. Por eso, los jefes comunales de Juntos por el Cambio fueron ubicados en las primeras filas del acto. A contramano de lo que hizo en la coferencia del sábado en la que fue anunciada la extensión de la cuarentina, este martes el gobernador Axel Kicillof optó por no confrontar con la gestión pasada de María Eugenia Vidal. Todo fue armonía, en medio de la completa situación por la pandemia y el incremento de contagios en el conurbano, fundamentalmente en barrios populares como Villa Azul, ubicado entre Quilmes y Avellaneda.

 




LOS ESPERA EL PRESIDENTE. El acto anunciado para las 11 empezó bastante más tarde. Fernández llegó a La Plata con una comitiva que incluía al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; el ministro del Interior, Eduardo De Pedro, y el secretario general de Presidencia, Julio Vitobello. También estuvieron Malena Galmarini (presidenta de Aysa) y su esposo Sergio Massa (presidente de la Cámara de Diputados de la Nación). Al ingresar, Fernández pasó por el despacho de Kicillof. En el Salón Dorado, mientras intendentes y otros funcionarios esperaban por el presidente y el gobernador, personal de ceremonial se acercó hasta Mayra Mendoza y Jorge Ferraresi y los invitaron a pasar al despacho del gobernador. Aguardaba Férnandez. La reunión incluyó un solo tema: la situación en Villa Azul. Luego, se informaría que Fernández y Kicillof habían transmitido “su total compromiso en mejorar las condiciones de hábitat y realizar un trabajo en conjunto entre la Nación, la Provincia y los municipios de Avellaneda y Quilmes para lograrlo”.

 




“VAMOS NÉSTOR”. El intendente de Lanús, Néstor Grindetti, fue uno de los más aplaudidos cuando subió al estrado a firmar uno de los acuerdos rubricados. Vidalista y exfuncionario de Mauricio Macri cuando éste era jefe de Gobierno porteño, Grindetti fue uno de los más aplaudidos por sus pares y vecinos del Frente de Todos. Se escuchó a lomense Martín Insaurralde y al mandatario de Brown, Mariano Cascallares, alentar al lanusense. Otro detalle: el fotógrafo presidencial registró el saludo de codos entre Fernández y Grindetti. No lo hizo con ningún otro jefe comunal.




EL PREFERIDO Y UN FESTEJO SIN ASADO. Otro que también se llevó aplausos fue el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis. El funcionario se acercó a saludar a los intendentes que esperaban. Al ingresar al salón fue aplaudido por sus excompañeros. Katopodis, en uso de licencia de sus funciones como intendente de San Martín, es un intendente más para sus pares. Como también lo es la vicegobernadora Verónica Magario. Este martes, la exjefa comunal de La Matanza cumplió años. “Gracias, el asado quedará para después de la cuarentena”, respondió.

 



PROPIOS, PERO TAMBIÉN AJENOS. Julio Garro (La Plata), Jorge Macri (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro) y Jaime Méndez (San Miguel) se sumaron a lista de intendentes que también concurrieron a La Plata. Macri y Garro fueron algunos de los dirigentes que tras el discurso de Kicillof el sábado en Olivos hicieron crujir la armonía política en tiempos de pandemia al defender la gestión de Vidal. “Tuvimos una tensión, pero ya pasó”, dijo Macri este martes. Esta vez, Kicillof no hizo mención directa a la gestión anterior. Solo explicó que la provincia está “desfinanciada” hace años. En el entorno del mandatario provincial sostienen que su participación en el anuncio del sábado no fue confrontativa.