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El senador Weretilneck manifestó preocupación por el estado de la ruta nacional 22, que atraviesa el Alto Valle.

Redacción 05/03/2020 10:45

A través de un proyecto de comunicación presentado esta semana en la Cámara de Senadores, el rionegrino Alberto Weretilneck solicitó al gobierno nacional un pedido de informes respecto al estado de la ruta nacional 22, con detalle de la situación contractual de cada uno de sus tramos, grado de avance de cada uno de sus trayectos y el plan de obras para el corriente año. “Se avanzó poco y de manera intermitente, y muchos de los trabajos ni siquiera se empezaron”, dijo. Esta postura retoma el pedido de la gobernadora Arabela Carreras, quien se quejó por los efectos negativos que le da a su provincia el tránsito de Vaca Muerta.

El senador nacional de Juntos Somos Río Negro manifestó su preocupación por las obras paralizadas y destacó que se trata de una vía "importantísima" que comunica a las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Río Negro y Neuquén, y es particularmente significativa para Río Negro porque conecta todo el Alto Valle.

“En los 16 años que pasaron desde que se firmó el primer proyecto, solo se terminó uno de los cinco tramos en que se dividió el plan de construcción. En los últimos cuatro años hubo nuevos avances en la construcción, pero la obra sigue sin terminarse y la mayor parte está frenada”, fundamentó en el proyecto.

El exgobernador rionegrino lamentó el número de víctimas fatales en numerosos accidentes de tránsito y explicó que “necesitamos certezas de lo que va a suceder. Por esa ruta circulan además de cientos de miles de vecinos rionegrinos, miles de camiones que transportan fruta, material para canteras y combustible”. 

Además, ofreció un amplio detalle de los embotellamientos que ocurren a diario en el ingreso a distintas ciudades y señaló que los productores de la zona reclaman que la ruta en mal estado provoca pérdidas de mercadería, sobre todo en época de cosecha, cuando las frutas se golpean en los acoplados porque los camiones se ven obligados a circular por calles de tierra o atraviesan tramos en los que la calzada está repleta de baches, perjudicando la economía regional. “Los caminos en mal estado producen accidentes, pero también daños económicos”, finalizó.