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Mario Raiteri, referente de la entidad, le dijo a Letra P que esa medida “al único que perjudica es al productor”. Insta al diálogo y advierte: “Solo la queja nos puede llevar a repetir errores”.
Por 13/02/2020 18:27

El llamado a un cese de comercialización emanado desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) en protesta por las variaciones realizadas a las retenciones dispuestas por el gobierno de Alberto Fernández parece estar lejos de cosechar un respaldo unánime de la dirigencia ruralista. En la provincia de Buenos Aires, Mario Raiteri, uno de los referentes centrales de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), consideró que la efectivización de una medida de fuerza de estas características “al único que perjudica es al productor” y, más aún, a los pequeños y medianos.

En diálogo con Letra P, el dirigente de esta entidad que engloba al cooperativismo rural hizo hincapié en la necesidad de reforzar la articulación con el Estado a través de las mesas agropecuarias provinciales, donde las entidades tienen que acercar sus propuestas y “trabajar en conjunto”. Es aquí donde fijó postura en contraposición a la posición más dura propuesta por otros sectores del ruralismo. “Solamente la queja y el conflicto nos puede llevar a repetir errores del pasado”, indicó.

Consultado concretamente sobre la posición de Coninagro ante la propuesta de CRA de parar la comercialización, Raiteri expresó: “No hemos discutido dentro de la entidad esa medida, pero aquellos productores medianos y pequeños que trabajamos en una cooperativa creemos que es una medida que tal vez puede exteriorizar un sentimiento, pero, económicamente, a los únicos que nos perjudica es a nosotros, porque estamos en una situación difícil de conseguir recursos financieros para afrontar los pagos de la campaña anterior y las nuevas erogaciones. Más que exteriorizar ese sentimiento de malestar o disconformidad, en lo económico, al único que perjudica es al productor, sobre todo al eslabón más débil que es el mediano y pequeño y a nuestras cooperativas”.

 

 

-Más allá de los perjuicios económicos de esta medida en particular, ¿considera apropiada una medida de fuerza? 

-Son dos meses de gobierno. Tenemos que trabajar intensamente en los ámbitos específicos, en las distintas mesas, en los ministerios provinciales que conducen el sector y, a nivel nacional, en las mesas de producción con el ministro Basterra, acercando nuestras necesidades a través de una agenda y acompañar incluso con propuestas. Lo ideal es trabajar en conjunto y alcanzar acuerdos en función de las necesidades y las propuestas que le podemos acercar al Gobierno.

-¿Medidas de este tipo pueden minar el diálogo que sectores del ruralismo buscan con el Ejecutivo?

-Sí, no sé si son oportunas. Mantener las asambleas, a los productores movilizados, discutiendo la problemática y las propuestas ayuda para mostrar que no es cuestión de una dirigencia, pero quedarse solamente en la queja y el conflicto nos puede llevar a repetir errores del pasado.

-¿Participaron de los últimos tractorazos?

-Tenemos reuniones en nuestras cooperativas. Los tractorazos no han sido convocados en forma conjunta por todas las entidades; participan productores de nuestras entidades e incluso autoconvocados que no se sienten representados por ninguna de las cuatro entidades, pero no es algo que estemos motorizando. Hay, sí, productores, cooperativistas, medianos y pequeños que van a esos encuentros de productores, pero la discusión es más interna a través de reuniones entre cooperativas y en el seno de Coninagro.

"(Quedarse) solamente en la queja y el conflicto nos puede llevar a repetir errores del pasado."

-¿Cuáles son esas propuestas para impulsar el sector?

-Lo principal es que haya una política de mediano y largo plazo. Que no solo haya una visión de caja para el sector. Hay dos frentes de política partidaria que se disputan en este momento la posibilidad de ser gobierno. Uno y otro nos han tomado como la caja para sustentar esas administraciones y cuando eso pasa hay dos problemas: uno, que nosotros, como sector, no expresamos el potencial que tenemos para atraer divisas y generar riquezas y que todos las podamos compartir en Argentina; dos, no todos tenemos las mismas espaldas pero el aporte de recursos que nos piden es igualitario. No es lo mismo el actor financiero o los grandes capitales o los exportadores que los productores mediano y pequeño.

-¿La clave está en políticas segmentadas?

-Necesitamos políticas diferenciadas a través de los instrumentos que tiene el Estado. Primero, un conjunto de medidas, pero en el mientras tanto tenemos que tener, a través de los impuestos, del crédito y del conocimiento y la tecnología, el trato diferencial por ser medianos y pequeños, que nos permita competir en igualdad de condiciones con los otros actores. Queremos un campo con todos, no solo de medianos y pequeños productores, pero sobre todo que tenga medianos, pequeños cooperativistas, porque creemos que son los que producen en los pueblos del interior el verdadero derrame de esa riqueza. Que estén todos, pero nosotros también, porque si no pasa lo que expresa el último censo: del último que se hizo al anterior desaparecieron más de 20 mil productores y no eran los grandes ni los financieros, eran los medianos y pequeños y, sobre todo, de economías regionales, que no son las tradicionales.

-¿Las medidas recientemente lanzadas por el gobierno bonaerense contribuyen a avanzar en esas políticas diferenciadas?

-La progresividad de los impuestos inmobiliarios, incluso el tratamiento diferencial de las mismas sucesiones porque por ahí son un conjunto de dueños, es importante. El esfuerzo que hace la Provincia en bajar, sobre las tasas del mercado, al 28% en el caso del crédito a un año, y el 25% para descuento de cheques, realmente es muy valioso. Con eso no solucionamos todos los problemas, pero se ve que hay una vocación de dar oxígeno al sector, entendiendo la importancia que tiene ese oxígeno para la generación de divisas. Obviamente necesitamos créditos de más largo plazo, precisamos todavía tasas menores, que sean por lo menos acordes con las tasas de mercado en el mundo. Precisamos una presión tributaria menor y que no se superpongan los impuestos en los tres estados, en el nacional, en el provincial y en el municipal.

 

 

-¿Esas mesas ya están funcionando en la provincia de Buenos Aires?

-Tenemos casualmente la inquietud presentada para poder reunirnos con el gobernador y con el ministro Javier Rodríguez. Hemos tenido un encuentro previo a la asunción de autoridades y estamos tratando de concretarlo en marzo, que es un mes cargado de agenda. Además, está la Expoagro, pero queremos concretarlo este mes o en el trascurso del que viene para ir planteando cuestiones más específicas y encontrar soluciones a cada uno de esos temas puntuales.

-¿Qué producción requiere un mayor impulso del Estado?

-Aquellas que tienen costos en dólares y venden su producción en un mercado en pesos. Las que no tienen la oportunidad de tener una salida al mercado externo. Esas sufren un desbalance entre sus insumos dolarizados y su producción pesificada.