Wilma Rommel

"Muchas evangélicas luteranas tenemos el pañuelo verde"

La pastora explica los fundamentos del apoyo de su iglesia al aborto legal. La ley y la oportunidad de elegir. “Dios nos crea personas libres", dice.

La pastora Wilma Rommel desata el tema del aborto de lo religioso y lo enfoca en los derechos humanos y en una cuestión de dignidad, aunque justifica el apoyo luterano a la legalización en dos conceptos con fundamentación teológica: Ley y Evangelio.

 

Referente de la Iglesia Evangélica Luterana Unida e integrante de la Junta Directiva de la Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (CAREF). Rommel es docente y teóloga y habla de género, diversidad y educación sexual integral. Expuso en el debate por el aborto legal en 2018.

 

La pastora luterana advierte que Dios, al que define como “ese ser superior o esa ser superior, porque no es ni varón ni mujer”, no condena el aborto, sino las sociedades. Y sostiene: “Dios nos crea personas libres y, si nosotros acompañáramos los pañuelos celestes, no daríamos oportunidad a decidir”.

 

Rommel reivindica la educación sexual integral desde las primeras etapas de escolaridad, incluyendo la interrupción voluntaria del embarazo, y considera una “falacia” que se diga que una mujer decide livianamente someterse a un aborto.

 

En víspera del debate del proyecto IVE en la Cámara baja, la pastora Rommel detalló, en diálogo con Letra P, por qué el luteranismo tiene una posición muy distante de otras iglesias cristianas y de los celestes “provida”.

 

-¿Desde qué lugar afrontan el tema del aborto?

 

-Es una cuestión de derechos humanos, en primera instancia, y todo lo que tiene que ver con derechos humanos tiene que ver también con una vida plena, una vida abundante. Vida plena, vida abundante, igual vida digna. No hablaría tanto del aborto, sino de la ley, porque la ley ayuda a ordenar a una sociedad, a igualar en oportunidades a cada persona y, en este caso, a cada mujer. Desde ahí lo tomaría. Como mujer, no estoy a favor del aborto, pero estoy a favor de la ley, porque la ley da oportunidad de tomar decisiones justas desde nuestro ser personas, humanas, falibles, débiles, y, si la ley es aprobada, da oportunidad de que cada persona, desde la meditación, la reflexión y la oración, pueda tomar decisiones saludables para ella en ese momento.

 

-¿Una opción, así lo plantea?

 

-Le da la oportunidad de optar sin sentirse perseguida por una Justicia que hoy lo condena (al aborto), en algunas situaciones.

 

-¿En qué otras situaciones los luteranos apoyan el aborto legal?

 

-Cuando el embarazo termina siendo un accidente, no deseado, en la vida de una persona por diferentes circunstancias, y en muchos casos, si no existe una ley de aborto, hay abandono de ese niño después. También hay que pensar en las consecuencias. Desde ese lugar apoyamos y votaríamos a favor, si hubiéramos tenido que hacerlo.

 

-¿Por qué su posición contrasta con otros cristianos evangélicos?

 

-No puedo hablar por otras iglesias o denominaciones, pero considero que, sin chocar ni confrontar con el otro, queremos sentar posición desde nuestra identidad luterana. Nosotros partimos de dos conceptos: Ley y Evangelio. La ley es lo que permite un ordenamiento social, la ley bien implementada es lo que construye una vida democrática, porque, sin ley, viviríamos en un régimen, si se puede decir, de esclavitud. La ley es fundamental en un ordenamiento saludable, es aplicada frente a una situación concreta. En este caso, la despenalización del aborto. Desde el evangelio, Dios es un dios de gracia, no es un Dios que condena, sino uno que libera una y otra vez al ser humano de sus pecados, miedos, debilidades. Desde esa perspectiva, el aborto al que una mujer, en alguna situación, debe practicarse o llega a esa decisión, que nunca es fácil... no es una condena de Dios. Las sociedades somos las que condenamos.

 

-¿Desde esa perspectiva acompañan el reclamo a favor de la legalización del aborto?

 

-Vamos a acompañar. Puede sonar contradictorio, pero no lo es desde nuestra posición. Vamos a acompañar la vida plena, la vida abundante, y la vida plena y abundante significa también que una mujer pueda tomar decisiones por ella misma y no esté siempre condicionada, porque eso tiene que ver con la libertad. Dios nos crea personas libres y, si nosotros acompañáramos los pañuelos celestes, no daríamos oportunidad a decidir y cada ser humano debe tener oportunidad y ser libre para decidir, en cualquier momento de su vida, por aquello que trae dignidad. Desde ese lugar, muchas personas en la Iglesia luterana tienen el pañuelo verde, pero nosotros no trabajamos sobre pañuelo sí o pañuelo no, el pañuelo azul o el pañuelo verde: hablamos sobre ley y evangelio. Si Dios es un dios de gracia, es un dios que perdona, es un dios que libera, desde ese lugar vamos apoyar la aprobación de la ley.

 

-¿Cuál es la posición luterana frente a la educación sexual?

 

-Las situaciones de aborto aparecen en cuatro o cinco lugares en la Biblia, pero no era el tema de discusión. Este es nuestro tema de discusión hoy, en una sociedad moderna, son nuestras preocupaciones de este tiempo, por lo que no podemos ser indiferentes. En nuestras escuelas, hacemos muchísimo énfasis en la formación del individuo y, si hablo de formación, hablo de formación integral, en donde también entra la educación sexual. Ese es el paso previo para no tener que tomar después una decisión como la de abortar, que va a doler no solamente físicamente, también espiritualmente a cualquier persona. Nadie toma la decisión de practicarse un aborto livianamente, eso es una falacia que muchas veces se quiere hacer creer. Estamos trabajando muy intensamente en la educación sexual integral desde muy chiquitos, donde se incluye también el tema del aborto. Para eso tiene que haber todo un paso previo.

 

-¿Hay más iglesias cristianas que apoyen el aborto?

 

-De las iglesias que integramos la Federación Argentina de Iglesias Evángelicas (FAIE), en general acompañamos este pensamiento, y las cinco iglesias que conformamos CAREF acompañamos y hemos emitido documentos de manera conjunta en varias oportunidades.

 

-¿Aborto es también una cuestión de religión?

 

-Religión conceptualmente son dos palabras que se van juntando: es lo que me re-liga con un ser superior. Ese ser superior o esa ser superior, Dios no es ni varón ni mujer, Dios es. Desde ese lugar, ese ser superior, es un ser de gracia, es un ser de amor, que muere cada día con cada dolor y resucita cada día con una nueva esperanza. Desde ese lugar, podría considerárselo, pero no sé.

 

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