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UTOI, la unidad policial creada por Vidal que Berni usó para reprimir en Guernica

Fundada un 24 de marzo por Ritondo, fue símbolo del accionar policial duro en villas durante la era V. Bajo la lupa de organismos de DD.HH. y con jefe heredado.

Por 30/10/2020 10:39

Un 24 de marzo. Fecha por demás simbólica fue la elegida por el gobierno de María Eugenia Vidal para formalizar, en 2017, la creación de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI). Su objetivo germinal como fuerza de apoyo de la Policía Bonaerense fue “dar respuesta rápida en tareas de acción”, pudiendo actuar ante una “emergencia delictiva”. Este grupo formado con armas especiales y tácticas del Grupo Halcón pronto comenzó a encorsetar su campo de acción en villas y barrios vulnerables, transformándose en blanco de organismos defensores de Derechos Humanos que alertaron sobre la “virulencia y arbitrariedad” desplegada en el territorio.

A tres años y medio de su creación, la UTOI no solo se posiciona como una unidad en crecimiento en el planeta de La Bonaerense, sino que este jueves lució su slogan de “respuesta rápida” con un intenso sello represivo en el predio de la toma de Guernica, bajo el ala del Ministerio de Seguridad a cargo de Sergio Berni. Dentro del violento desalojo -del que participaron, además, efectivos de Infantería, Grupo Halcón y Grupos de Apoyo Departamentales (GAD)-, el accionar de la UTOI desmantelando las precarias instalaciones fue registrado desde las primeras horas de la mañana por las cámaras presentes en la toma.

 


Días antes, la UTOI había recibido una significativa señal de respaldo de Berni, con la creación de una nueva base de operaciones en instalaciones de magnitud dentro de un sector del Parque Industrial DECA, en Haedo. Allí, el ministro de Seguridad del gobierno de Axel Kicillof ponderó a esta fuerza especial como “la columna vertebral de la transformación que estamos haciendo en la Policía”. Los números no lo contradicen: cuando se forjó, en 2017, la UTOI contaba con 160 uniformados y uniformadas. Hoy, su flamante base de Morón contiene 700 efectivos.

En ese contexto de inauguración de nueva sede, el envión a la UTOI con venia ministerial tuvo también la arenga a la tropa (ver video del portal Primer Plano) del responsable mayor de esa fuerza, comisario mayor Walter Chiucaloni.
 


Como buena parte de la actual cúpula policial, Chiucaloni es uno de los jefes heredados del vidalismo. Comenzó su acción desde los primeros días de la UTOI, en Quilmes. Ya sobre el epílogo de la pasada administración, fue posicionándose en esta estructura y, en la actualidad, lo encuadran dentro de los leales a Berni. En efecto, según retrató Infobae, Chiucaloni –junto con el jefe de la Bonaerense, Daniel García– fue uno de los popes que se hizo presente en Puente 12 –epicentro de la rebelión policial de septiembre pasado– para intentar poner paños fríos en tiempos de sirenazo.

Previo a su exhibición en Guernica, la UTOI ya era cuestionada por algunos organismos defensores de los Derechos Humanos. En 2018, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) advertía que la creación de esta unidad era “un dato que da cuenta de que la elección por la saturación territorial es una decisión estratégica”.

 


Un año más tarde, en su Informe Anual “El sistema de la crueldad”, el organismo presidido por Adolfo Pérez Esquivel retrataba relatos que son muestras “elocuentes en cuanto a alcance, virulencia y arbitrariedad” sobre “la intervención de la UTOI” en barrios vulnerables: “Y después pasaban por los pasillos, los pasillos son estrechos, las casas están sobre los pasillos, con la punta del arma levantan las cortinas y miraban para adentro (…) hay cosas realmente fuera de lugar. Parando gente que viene de trabajar, haciéndolo a punta de pistola, llegar al destacamento para tomarle los datos”, detalla un testimonio reflejado en el informe de la CPM.

Es que desde el segundo semestre de 2018, en plena turbulencia económica del gobierno de Cambiemos, el vidalismo acompañó el anunciado refuerzo de partidas de alimentos en villas del GBA con un –menos promocionado– endurecimiento del accionar policial. Para esto, el otrora ministro de Seguridad Cristian Ritondo avanzó en un curso intensivo destinado a formar a 250 efectivos de la UTOI en técnicas de tiro, combate, reducción y detención, a los fines de “participar activamente en el Plan de Urbanización de Asentamientos de Emergencia dispuesto por el Poder Provincial”.

Para la capacitación, utilizó un variopinto arsenal que incluyó desde pistolas Bersa hasta granadas de gas lacrimógeno y de humo, pasando por carabinas UZI y escopetas “estruendo” y anti tumulto (balas de goma).
 


Teniendo en cuenta “el tipo de operatividad requerido”, en la resolución aprobatoria del curso en tiempos de vidalismo se especificó que “el 90% como mínimo de los efectivos cursantes será personal masculino”.

En aquel curso, la UTOI se perfeccionó en “técnicas y procedimientos de operaciones inmediatas, en cuyo concepto de la operación se combinan allanamientos, perímetros estáticos, patrullas tácticas móviles, protección ante disturbios eventuales, identificación de personal e interpretaciones y aprehensiones o detenciones de eventuales contraventores y actividad delictiva observada”.
 


Asimismo, especifica la instrucción en el “combate cuerpo a cuerpo, individual y en equipo”, “técnicas de zafe y sujeción aplicables al control, eventual reducción y traslado de aprehendidos y detenidos aplicables en equipo”, “uso y manejo de instrumentos de defensa policial” y “técnicas de equipo para el control, reducción, esposamiento, traslado, desplazamientos y aproximaciones al contraventor o sujeto en actividad delictiva observada para su aprehensión/detención”.

Algunos de esos elementos y técnicas fueron utilizados este jueves en Guernica por los efectivos conducidos por Berni.