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"La gente prefiere tener un peso en el bolsillo, las cloacas no le importan"

El dueño de Buquebús cree que los tarifazos fueron "nefastos" y definitivos para la derrota de Macri. Y aseguró que si alguien "vivía en un ranchito y ahora en una departamento no le da importancia".
Por 08/09/2019 9:40

Camina lento por los pasillos del Hotel Alvear, aún vacío. El Consejo para el Comercio y la Producción (Cicyp), del que es miembro principal, recibió allí al candidato blanco por la presidencia del Uruguay, Luis Lacalle Pou, el “Macri” de la otra orilla. Y Juan Carlos López Mena tiene especial interés en oír sus propuestas. Desde los años noventa se transformó en el zar de los viajes al país vecino por vía marítima, ahora consolidado como el jefe de la firma Buquebús. En diálogo con Letra P y mientras admitió que “lo más probable es que la temporada de verano sea mala”, habló de la política local. Dijo que el principal error que llevó a Mauricio Macri a perder las PASO fueron los tarifazos a los servicios públicos, a los que tildó de “nefastos”.

"Conozco poco a Alberto Fernández”, avisa, pero espera que “siga la filosofía de unir”. De todos modos, defendió “los valores” que consiguió Cambiemos y aseguró que “con varios años de gobierno de esa línea Argentina iba a ser un país desarrollado”.

“Argentina siempre tuvo problemas políticos y luego económicos. Si yo tuviera que decir una solución, debería ser un gran entendimiento en la mayoría de los partidos políticos, y cuando hay elecciones el que gana gobierna y el que está en la oposición ayuda a gobernar”, contó a este portal. Y dejó una explicación polémica para explicar el resultado electoral: "La gente prefiere tener un peso más en el bolsillo y a las cloacas no les da importancia, al pavimento tampoco. Si vivía en un ranchito y ahora en una departamento lindo no le da importancia".

 

BIO. Tiene doble nacionalidad, argentino-uruguaya. El dueño de Buquebús nació en La Pampa y es técnico industrial en Praderas y Pasturas. Sus viajes por el Río de la Plata en su rol de aficionado a los barcos lo hizo pensar en idear un sistema para unir ambas costas. Empezó con el negocio en 1982 y en los noventa compró todas las flotas que hacía el tramo Buenos Aires-Colonia y allí en más se quedó con todo el negocio de los traslados.


-Después de las PASO, ¿cómo queda el escenario?

-La institucionalidad no cambia para nada. En octubre son las elecciones y el 10 de diciembre tomará la presidencia el que corresponda. No cambia nada.

-¿Le sorprendió el resultado tan holgado?

-No. Sinceramente, a los encuestadores les creo cada vez menos, hacen encuestas fallidas por los sistemas que utilizan. Pero en definitiva, el Presidente mismo reconoció que se equivocó en algunas cosas. Otras cosas las hizo muy bien, pero a mí no me gusta hacer leña del árbol caído, es muy triste. No le quito los valores que ha logrado el Gobierno, como la independencia petrolera, el gas, los caminos, obras de infraestructura y villas miseria que no son tales, Vaca Muerta, infinidad de cosas se han hecho. No midieron que subir drásticamente todos los servicios creó problemas en gente de bajo poder adquisitivo.

 

 

-¿Cree que las tarifas fueron un tema central?

-Fue una de las claves. Son cosas a las que al Gobierno no se le pueden escapar. A la gente que tiene bajo poder adquisitivo, aumentarle dos mil o tres mil pesos de luz es nefasto.

-¿A Fernández lo conoce?

-Sí, pero poco.

"Si el 80% de los políticos no se pone de acuerdo no hay salida. Porque también hay espíritu golpista en la Argentina."

-¿Cree que ofrece una renovación del peronismo o más de lo mismo?

-No quiero prejuzgar porque si a uno lo juzgan por el pasado… Espero que, si es elegido, gobierne y siga esta filosofía de unir.

-Miguel Acevedo, titular de la UIA, dijo que los empresarios se defraudaron con Cambiemos, que Macri fue una desilusión. ¿Lo observa igual?

-No siento una desilusión. Creo que Macri fue aprendiendo. Recordemos que el gobierno anterior tuvo los mejores diez años de la historia con el boom de commodities y eso lo favoreció. Y no nos olvidemos que cuando terminó Cristina (Fernández) ya eso no estaba y además había cepo cambiario, no se podían girar divisas al exterior, un default… Todo eso hubo que darlo vuelta y algunas cosas se dieron vuelta, pero se equivocaron en poner tarifas tan altas para la gente con menos posibilidades de consumir. La gente prefiere tener un peso más en el bolsillo y a las cloacas no les da importancia, al pavimento tampoco. Si vivía en un ranchito y ahora en una departamento lindo no le da importancia.

 

 

-Ahora el Gobierno, obligado por errores propios y por la coyuntura, vuelva al escenario que usted menciona: cepo, inflación y default.

-Son medidas netamente electoralistas y no las veo mal, son las reglas de juego. A veces te presionan y el empresario cede. A mí no me cabe la menor duda de que Argentina, con varios años de gobierno de esa línea, iba a ser un país desarrollado, pero Macri nunca tuvo mayoría en el parlamento. Es complicado.

"Creo que hay que ser muy prudente para hablar, fíjate que hasta que no se dijeron algunas cosas estaba todo quieto."

-Usted dijo alguna vez que había votado siempre a la UCR. ¿Les dieron lugar en Cambiemos?

-No sigo la política tan de cerca. Le puedo decir, sí, mi historia de voto: el primero que hice fue a los 18 años y voté a Palacios, que salió senador por la Ciudad de Buenos Aires; el segundo fue a (Arturo) Frondizi; el tercero a (Arturo) Illia. No lo voté nunca a (Carlos) Menem, sí a (RaúlAlfonsín. Y sí a (Fernando) De la Rúa, y cuando ganó Néstor Kirchner yo voté a (Ricardo) López Murphy. Me equivoqué poco porque los que voté yo nunca ganaron. Si el 80% de los políticos no se ponen de acuerdo, no hay salida, porque también hay espíritu golpista en la Argentina.

-El Gobierno le achaca al peronismo ese espíritu que menciona. ¿Usted también?

-Creo que hay que ser muy prudente para hablar, fíjate que hasta que no se dijeron algunas cosas estaba todo quieto. Argentina tiene una historia dura en ese sentido.