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Cuestionan la distribución directa de alimentos a los movimientos sociales en desmedro de los territorios oficialistas. También, la falta de apoyo en una elección que Macri y Vidal ya dan por perdida.
Por 18/09/2019 9:50

En las últimas semanas, un grupo de intendentes de Cambiemos comenzó a plantear cierto malestar ante el reparto de la ayuda social que hace el Gobierno nacional a través del ministerio de Desarrollo Social que comanda Carolina Stanley. Cuestiona que la ministra derive los alimentos y demás recursos urgentes directamente a los diferentes movimientos sociales dejando de lado, en desigualdad, a las intendencias oficialistas. Para los jefes comunales, la llegada de esa ayuda para distribuir se convertiría en una herramienta clave para paliar la crisis en los pagos chicos que defiende con uñas y dientes para evitar la derrota en octubre.

“Nosotros somos los que nos quedamos peleando el territorio y no tenemos ayuda. A veces, parece que nos hubieran soltado la mano”. El que habla es un jefe comunal del oficialismo que debe remontar una buena cantidad de votos si quiere permanecer en el puesto más allá del diez de diciembre.

 

 

Las elecciones Primarias dejaron en la cuerda floja a la mayoría de los intendentes de Cambiemos, en un contexto donde todos imaginan que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal se saben derrotados de antemano, sin chances de logarar la reelección. Necesitan un empujón para salvar la ropa y se sienten solos, flacos de apoyo de quienes –advierten- justamente están pensando en otra cosa.

“Uno entiende que hay que contener la protesta social y el vínculo con los movimientos, pero se tiene que ser más proporcional, porque los intendentes tenemos que dar respuestas a la gente, somos la primera ventanilla que toca el vecino cuando tiene una urgencia”, dice un jefe comunal del interior que prefiere no exponer su nombre.

La consolidación del Frente de Todos, que en la provincia sumó al Frente Renovador con sus nueve intendencias, generó una brusca caída electoral de Cambiemos en el interior bonaerense, y el temor al avance peronista en el conurbano.

 

 

Los radicales deben potenciarse en las comunas del interior, donde tienen su bastión. Allí, el avance del peronismo fue significativo en las PASO. Los jefes comunales macristas tienen una tarea similar en la Primera sección, donde sufrieron en un durísimo revés, y ni hablar en la Tercera, donde el Frente de Todos cosechó una montaña de votos.

Tras las elecciones Primarias, Vidal había reunido a los jefes comunales para asegurarles que se buscaría preservar los territorios en una mirada superadora de la elección. Aunque no lo dijo explícitamente, dejó en evidencia la necesidad de convertirse en la nueva oposición con el mayor volumen territorial posible.

Los reclamos de los jefes comunales se dan además en el contexto de la emergencia social que aprobó la Cámara de Diputados de la Nación, y que espera un segundo capítulo en el Senado.