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El PJ instaló el déficit en la agenda de la transición y lanzó una web con todos los números en rojo. Expone al socialismo y se anticipa a un arranque duro.
Por 13/09/2019 10:28

 

La transición del Ejecutivo en la provincia de Santa Fe ingresó en una etapa de tensión entre la administración actual y el equipo del gobernador electo, el justicialista Omar Perotti, debido al delicado estado de las finanzas provinciales. En este marco, Perotti decidió exponer públicamente las proyecciones del déficit que dejará el gobierno de Miguel Lifschitz como forma de anticiparse al panorama inestable que le espera en los primeros meses de gestión.

Un grupo de colaboradores del consagrado gobernador estudia con inquietud los problemas de las finanzas provinciales que se vinieron a pique a causa de los recortes, a principios de año, de los fondos nacionales, de una recaudación desinflada, la devaluación pos elecciones y la reducción de la coparticipación que significarán las modificaciones de Ganancias, Monotributo e IVA.

Proyectan a diciembre un rojo de $20.000 millones. Afirman en el PJ que un déficit manejable es de 5.000 y 8.000 millones. “El origen es nacional, claro. Pero le pedimos a los funcionarios provinciales que sean prudentes con los recursos. Hasta ahora no sacaron el pie del acelerador”, explicó a Letra P Rubén Michlig, coordinador designado por Perotti para aceitar la transición.

 

 

 

La vieja guardia del socialismo por ahora disimula y no contesta. En parte porque al asumir Hermes Binner en 2007 tuvieron una actitud también punzante, producto del fervor debutante en el poder y del sabor intenso que le significó destronar más de dos décadas de justicialismo.

Ahora sólo se limita a fundamentar el nivel de gastos, mostrándose como la cara opuesta de quienes asumirán. “En Santa Fe elegimos sostener la obra pública (…) No siempre el equilibrio fiscal debe ser la meta. Tenemos un enfoque distinto de cómo administrar el Estado”, afirmó el ministro de Hacienda provincial, Gonzalo Saglione.

En este marco, el justicialismo comenzó a exponer antes de lo previsto al gobierno saliente. La intensidad de la postura fue subiendo a la par de la combustión nacional y aún no se sabe hasta dónde. Primero instalaron el déficit en la agenda y luego sellaron una inspección con la Auditoría General de la Nación (AGN) que promete revisar hasta debajo de las alfombras de la Casa Gris.

LA WEB. La última arremetida fue el lanzamiento de una web, Transición Santa Fe, en la cual se exhiben cuadros, estadísticas y números del déficit, la deuda en dólares, la caja de jubilaciones y los pasivos con los municipios. Fue idea del propio Perotti para estar un paso adelante, manejar los tiempos y evitar la mediatización y, sobre todo, la tribuna.

 

 

 

Lo cierto es que empieza a sentirse gobierno y no quiere asumir en desventaja, sobre todo por su apuesta al provincialismo que requiere de una consolidación política y económica. Y, por las dudas, empieza a barajar la carta de la transferencia de responsabilidades. La “pesada herencia”, por ahora, no la dimensionan como tal, pero de a poco empieza a ganar terreno.

“No es un ataque mostrar los números, es para transparentar la realidad. Establecer el origen y las causas del déficit, cuál es el comportamiento fiscal de la provincia antes y durante. Y en qué situación asumiremos. Lifschitz tiene toda la responsabilidad de dejar, como quien dice, una herencia lo mejor posible y razonable”, sostuvo Michlig.

Al endurecer posiciones también se amortigua el impacto de vacas flacas y posibles medidas antipáticas en el arranque de la gestión. El 11 de diciembre, además del traspaso, es fecha de vencimientos múltiples, por ahora, en estudio. Michlig lo entiende de la siguiente manera: “Nosotros estamos anticipando la situación. Algunos pícaros nos quieren dejar el rótulo de ‘ajuste’, bueno… nosotros hacemos que hablen los números”.

“Las finanzas de la Provincia son una libreta de almacenero: no gastés lo que no tenés, y si gastás lo vas a tener que devolver”. Lo decía el ex gobernador Jorge Obeid en la mesa chica a modo de máxima. Todo indica que lo van a implementar a partir de diciembre.