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Cerraron más de 500 firmas en suelo bonaerense antes de la devaluación y las medidas económicas agravaron el cuadro. El Colegio de Martilleros hará un congreso pero para quejarse de las franquicias.
Redacción 12/09/2019 18:32

La situación inmobiliaria en la provincia de Buenos Aires se acerca a una crisis de ribetes históricos para el sector, similar a la que padeció entre 2001 y 2002, cuando el estallido social a nivel nacional hirió gravemente la compra - venta de inmuebles. Mientras tanto, el Colegio de Martilleros bonaerense (que nuclea a todos los matriculados) prepara un congreso a realizarse en la ciudad de Mar del Plata, donde la coyuntura no está en agenda y el foco estará puesto en las franquicias que operan en el mercado desde hace años.

Los datos oficiales, previos a las elecciones PASO, ya mostrabajan una situación grave. Según la ONG Defendamos Buenos Aires, solo en el conurbano y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) cerraron más de 900 inmobiliarias en el primer cuatrimestre del año: 525 en provincia y el resto, en CABA.

Estas cifras encuentran su correlato en el informe emitido por el Colegio de Escribanos bonaerenses. “Ya veníamos con una caída importante en las operaciones de escrituración; en julio pasado hubo un descenso de casi 29 por ciento respecto de igual mes de 2018, y se realizaron 6.771 operaciones, 28,6% menos que las 9.481 del mismo mes de 2018”, aseveró el presidente de la entidad, Ignacio Salvucci.

 


El presidente del Colegio de Martilleros bonaerense, Juan Carlos Donsanto (con el termo), durante una reunión de Consejo.

 

Son datos previos a las PASO, es decir, antes de la devaluación y el cepo a la compra de dólares. Es decir, la situación se agravó no solo por el aumento del tipo de cambio y la inestabilidad, sino además por la imposibilidad de comprar más de 10 mil dólares. La restricción golpea directo a la actividad, cuyas operaciones se realizan en esa moneda.

Para el presidente del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, “el clima en el que se ha dado esta reglamentación (del Banco Central) también conspiró, porque en el último tiempo la inestabilidad del dólar hizo que las operaciones todavía se pauten más en dólares”.

 

 

“Hay una cantidad de operaciones que se pautaban en pesos y la gran mayoría, en dólares. Pero con los últimos movimientos se volvió a cerrar el mercado, y al poner el límite de los 10 mil dólares la situación se ha tornado más que complicada”.

Mientras la cruda realidad golpea a diario a las inmobiliarias, el Colegio de Martilleros provincial, que preside Juan Carlos Donsanto, prepara un congreso en la ciudad balnearia de Mar del Plata a realizarse  los días 19 y 20 de septiembre próximos. A contramano de lo que reclaman muchos, en la agenda de temas del encuentro empresarial no figura el tratamiento de este problema que atraviesa la industria. Se hará foco en la tarea que desarrollan las franquicias inmobiliarias, que son los enemigos elegidos por la dirigencia sectorial para señalarlos como responsables de las peripecias.

 

 

Alrededor del millonario negocio inmobiliaro que se desarrolla en la provincia de Buenos Aires con la compra y venta de propiedades se libra una silenciosa batalla de intereses que pone en juego a miles de trabajadores, los que se desempeñan bajo el paraguas de las franquicias. Empresarios inmobiliarios llevaron sus quejas ante el procurador general de la Corte bonaerense, Julio Conte Grand, a quien le solicitaron que agilice las causas penales en contra de los vendedores de esas franquicias.