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El martes el candidato de Todos tendrá finalmente la foto con las cúpula de la central obrera que, además, podría apoyar la fórmula. El alejamiento de Lavagna y las diferencias con Moyano.
Por 12/07/2019 20:08

El candidato presidencial del Frente de Todos Alberto Fernández visitará el próximo martes a la cúpula de la CGT en el histórico edificio sindical de la calle Azorpado. La foto que surgirá de este encuentro y el eventual apoyo de la central son los movimientos finales de la larga serie de gestos de acercamiento del ex jefe de Gabinete con los sectores peronistas que plantearon abiertamente sus reparos a una candidatura de Cristina Kirchner y que exploraron alternativas hasta el sorpresivo anuncio de la fórmula FF, que desordenó todos los alineamientos.

Ese anhelo pareciera haberse cumplido con la postulación de Fernández, que en las últimas semanas se mostró prácticamente con todos los gobernadores peronistas, las figuras a las que también ataban su apoyo los principales dirigentes sindicales.

Las diferencias entre Héctor Daer, que se integró el año pasado a la Mesa de Acción Política del PJ Nacional para explorar consensos, Andrés RodríguezGerardo Martínez y José Luis Lingieri, que apostaban por la candidatura de Roberto Lavagna, parecieran haberse licuado frente al cambio de escenario político y la creciente polarización.

 

 

El ex ministro de Economía de Néstor Kirchner hizo su aporte con la negativa a competir en unas primarias dentro de lo que era entonces Alternativa Federal. Con esa actitud se había ganado cuestionamientos por parte de los sindicalistas que terminaron de alejarse cuando el economista se recostó sobre Miguel Lifschitz y Margarita Stolbizer para disputar con Sergio Massa, Miguel Pichetto y Juan Schiaretti.

Originalmente, el encuentro entre Fernández y la CGT estaba agendado para el 3 de junio, pero fue postergado por la internación que obligó al candidato a suspender su agenda. El inicio de la reunión anual de la Organización Internacional del Trabajo, en Ginebra, una cita obligada de los miembros del Consejo Directivo de la central obrera del país, diluyó las posibilidades de un encuentro cara a cara antes del cierre de listas en el que, dicho sea de paso, la dirigencia sindical al frente de la CGT no tenía demasiada expectativas de participar.

Ese interregno fue aprovechado, en cambio, por los gremios opositores a la actual conducción de CGT, que orbitan a Hugo Moyano. Sindicatos alejados de la CGT e incluso las autoridades la CTA se mostraron en varias oportunidades con los candidatos de Todos y provocaron malestar en la cúpula de la central mayoritaria.

 

 

Apenas unos días antes del cierre de listas, la sede de la Asociación Bancaria fue el escenario de un foto que sacudió la interna gremial: Cristina Kirchner, Alberto Fernández, Axel Kicillof y Verónica Magario se reunieron con los principales sindicalistas del Frente Gremial por el Modelo Nacional, el conglomerado gremial que responde a Moyano y al Smata, y de la CTA.

La foto y las reuniones previas y posteriores al ese encuentro sellaron un acuerdo para la inclusión de dirigentes de ese sector en las listas de candidatos, que le reservó un protagonismo especial a los dirigentes bancarios que conduce Sergio Palazzo y a los que secundan al camionero.