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Con el oustsider Emilio Jatón, el Frente Progresista busca hacer historia. Sacó 47% en las PASO y va por más. La revancha con los radicales.
Por 15/06/2019 19:17

La intendencia de la ciudad de Santa Fe se transformó en una fija para el Frente Progresista (FP) luego de obtener un gran triunfo en las PASO que espera repetir en las generales de este domingo gracias a un outsider que le dio frescura. Si se concreta que espera, el FP rompería la hegemonía radical, que gobierna desde hace 12 años la ciudad, que pelea por el segundo puesto con el PJ.

El Frente Progresista quiere recuperar con sed de revancha lo que perdió tras la partida de los boina blanca del espacio y se envalentona con la friolera de 47% de los votos que sacó en las primarias. Ni siquiera sumando lo logrado por el candidato de Cambiemos y todo el frente peronista Juntos lo pusieron en aprietos.

Inclusive, en el progresismo creen que la diferencia podría ser más amplia y superar el 50%, según dijeron a Letra P dirigentes santafesinos de la ciudad. Este escenario de pata ancha lo presagió durante la semana el candidato a gobernador Antonio Bonfatti en su cuenta de Instagram: “El domingo vamos a hacer historia”.

 

 

 

En 2015, la Convención de Gualeguaychú apostó por Cambiemos llevándose gran parte de los radicales que integraban el Frente Progresista, entre ellos el Grupo Universidad, que se quedó gobernando la ciudad capitalina. Es por eso que el Frente Progresista va por todo: la intendencia y tomarse un desquite con el radicalismo por migrar al macrismo.

EL HOMBRE. Emilio Jatón es un outsider proveniente de los medios, más precisamente del noticiero central de la ciudad de Santa Fe. El fuerte conocimiento lo atrajo el Frente Progresista y en 2015 lo tentó para encabezar la lista a senadores provinciales.

Estuvo dos años en su banca hasta que el oficialismo entendió que lo podía utilizar para arrebatarle la intendencia al radicalismo en lo que fue una jugada estratégica: decidió que dejara su banca en el Senado y bajara al Concejo local para ir perfilándolo como candidato. Se cocinó lento y dio sus frutos.

CAMBIEMOS. Con pocas chances de competir por la gobernación, Cambiemos se propuso, de mínima, retener la ciudad de Santa Fe que administra desde hace tres períodos. Sacó 21,5% en las PASO, lejos del ganador, con el candidato Albor Cantar. “Niky” es un caso particular.

 

 

En 2017 se lo impuso como candidato para encabezar la lista de diputados nacionales con un conocimiento nulo, pero el sello Cambiemos junto a la alta imagen de Mauricio Macri en aquel momento le traccionaron una enorme cantidad de votos. Terminó arrasando con las legislativas y pintando la provincia de amarillo. Dos años después padece el efecto contrario.

EL PJ. Hace más de diez años que el peronismo perdió la intendencia que conservaba desde el retorno de la democracia aunque supo ir tejiendo poder en el Concejo local. Armó una gran interna para definir el candidato para la intendencia que resultó Ignacio Martínez Kerz, del riñón del propio candidato a gobernador Omar Perotti. Los rivales le achacan a Martínez Kerz haber encabezado la lista del PRO para el Concejo local en 2015. El frente sacó 23% en las PASO.