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La histérica cuenta regresiva del acuerdo que reconfigura el mapa electoral

El massismo y el kirchnerismo dan información cruzada, pero coinciden en un principio de entendimiento para interna Massa - Alberto F. y listas unificadas. La tensión por Malena y el caso Tigre.
Por 10/06/2019 19:49

La información cambia a la velocidad que viaja un mensaje de WhatsApp. Lo que confirman de un lado lo desmienten o relativizan del otro. La información incluso cambia según la fuente consultada de cada bando. En horas críticas, lo que parece encaminado es un principio de acuerdo para que Sergio Massa compita en las PASO en un frente del peronismo unificado contra la dupla Fernández-Fernández, aunque hay detalles que aún deben ser pulidos y no son menores. Por ejemplo, qué lugares tendrá el massismo en las listas de unidad, sobre todo en la bonaerense, y la letra definitiva del pacto político.

Además, desde el flamante búnker de Alberto Fernández de México y Balcarce, en el corazón de San Telmo, admiten un tironeo por un distrito de alto contenido simbólico: Tigre.

Hay otra frase que resuena tanto en voceros massistas como albertistas o kirchneristas: “El tiempo se acaba”. La paciencia está tocando puntos extremos. Igualmente, fuentes muy cercanas a Fernández se entusiasmaban el lunes por la tarde hasta con la posibilidad de no llegar al límite de la medianoche del miércoles –último plazo legal para la presentación de alianzas- e, incluso, hacer un anuncio público antes de ese momento. Lo que evalúan es presentar una serie de puntos de consenso –"un acuerdo programático", especificaron- que marquen la línea del próximo gobierno en caso de que logren finalmente derrotar a Cambiemos.

 

 

En medio de las operaciones para plantar información y crear zozobra y confusión del otro lado del tablero, un asesor personal de Alberto Fernández blanqueó lo que de su lado dan por cerrado. Primero, que no hay trabas para aceptar los dos pedidos que Massa planteó de entrada: que le abran la interna para ir contra la fórmula FF en las PASO de agosto y que el resto de las categorías –gobernador, diputados y senadores nacionales, legisladores provinciales, intendentes, etcérera- se definan sin competencia. Segundo, la decisión de hacer una presentación pública que dé un marco “institucional” al pacto electoral. Esto último, una obsesión de Massa: “La esperanza se genera contándoles a los argentinos no solo quiénes, sino con qué programa y con qué compromisos vamos a construir el futuro”, escribió en su cuenta de Twitter el sábado.

 

 

¿Qué falta entonces? La respuesta varía según la fuente.

Los operadores albertistas consultados señalan dos trabas. Una, cuáles son los lugares que le corresponderán al Frente Renovador en la lista unificada de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires.

Aquí las informaciones de entrecruzan. Por un lado, desde el kirchnerismo afirman que “Sergio pide mucho”, frase que vienen repitiendo desde que se abrió la paritaria con el massismo. Y agregan que los listas que se bocetean a la mañana llegan con tachones o modificaciones a la tarde.

Una interferencia en las negociaciones marcada por el albertismo es la intención de Massa de que sea Malena Galmarini la candidata a intendenta en Tigre

Sin embargo, un operador muy escuchado por Massa aclaró a Letra P que “ya no hay discusión por lugares” y que, en cambio, lo que afinan ahora es “el texto del acuerdo y la resolución de las PASO”. Otra fuente albertista coincidió en este acuerdo parcial y agregó que "los lugares se van a saber en el cierre de listas", es decir, recién el 22 de junio, pero aclaró que quien había quedado a cargo del trazo final del pacto era el diputado nacional y referente de La Cámpora Eduardo "Wado" De Pedro.

La otra interferencia en las negociaciones marcada por el albertismo es la intención de Massa de que sea Malena Galmarini la candidata a intendenta del frente de unidad en Tigre, la cuna del massismo.

Las fuentes massistas consultadas se desentendieron de esta consulta, pero las versiones llegaron hasta las puertas mismas del intendente de esa ciudad, Julio Zamora, sucesor de Massa en el municipio pero, también, uno de los primeros dirigentes del Frente Renovador en bajarse del barco anticristinista que comandaba el ex jefe de Gabinete y empezar a acercar posiciones con el kirchnerismo. Aunque nadie lo expresa así, varios leen en ese pedido de Massa algo de revanchismo.

En Tigre aseguran que, al abrirse la ronda de negociaciones con Massa, se le aclaró al líder renovador que cualquier tema vinculado a esa localidad debía hablarse directamente con el intendente, Zamora. Y que la única exigencia que puso el jefe comunal fue que, si hay intención del massismo de pelearle la intendencia, que se dirima todo en las PASO, una opción que, dado el acuerdo macro entre Massa y Alberto Fernández para evitar competencia en todos los cargos menos la presidencia, parece anulada.

La histérica cuenta regresiva del acuerdo que reconfigura el mapa electoral

El massismo y el kirchnerismo dan información cruzada, pero coinciden en un principio de entendimiento para interna Massa - Alberto F. y listas unificadas. La tensión por Malena y el caso Tigre.

La información cambia a la velocidad que viaja un mensaje de WhatsApp. Lo que confirman de un lado lo desmienten o relativizan del otro. La información incluso cambia según la fuente consultada de cada bando. En horas críticas, lo que parece encaminado es un principio de acuerdo para que Sergio Massa compita en las PASO en un frente del peronismo unificado contra la dupla Fernández-Fernández, aunque hay detalles que aún deben ser pulidos y no son menores. Por ejemplo, qué lugares tendrá el massismo en las listas de unidad, sobre todo en la bonaerense, y la letra definitiva del pacto político.

Además, desde el flamante búnker de Alberto Fernández de México y Balcarce, en el corazón de San Telmo, admiten un tironeo por un distrito de alto contenido simbólico: Tigre.

Hay otra frase que resuena tanto en voceros massistas como albertistas o kirchneristas: “El tiempo se acaba”. La paciencia está tocando puntos extremos. Igualmente, fuentes muy cercanas a Fernández se entusiasmaban el lunes por la tarde hasta con la posibilidad de no llegar al límite de la medianoche del miércoles –último plazo legal para la presentación de alianzas- e, incluso, hacer un anuncio público antes de ese momento. Lo que evalúan es presentar una serie de puntos de consenso –"un acuerdo programático", especificaron- que marquen la línea del próximo gobierno en caso de que logren finalmente derrotar a Cambiemos.

 

 

En medio de las operaciones para plantar información y crear zozobra y confusión del otro lado del tablero, un asesor personal de Alberto Fernández blanqueó lo que de su lado dan por cerrado. Primero, que no hay trabas para aceptar los dos pedidos que Massa planteó de entrada: que le abran la interna para ir contra la fórmula FF en las PASO de agosto y que el resto de las categorías –gobernador, diputados y senadores nacionales, legisladores provinciales, intendentes, etcérera- se definan sin competencia. Segundo, la decisión de hacer una presentación pública que dé un marco “institucional” al pacto electoral. Esto último, una obsesión de Massa: “La esperanza se genera contándoles a los argentinos no solo quiénes, sino con qué programa y con qué compromisos vamos a construir el futuro”, escribió en su cuenta de Twitter el sábado.

 

 

¿Qué falta entonces? La respuesta varía según la fuente.

Los operadores albertistas consultados señalan dos trabas. Una, cuáles son los lugares que le corresponderán al Frente Renovador en la lista unificada de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires.

Aquí las informaciones de entrecruzan. Por un lado, desde el kirchnerismo afirman que “Sergio pide mucho”, frase que vienen repitiendo desde que se abrió la paritaria con el massismo. Y agregan que los listas que se bocetean a la mañana llegan con tachones o modificaciones a la tarde.

Una interferencia en las negociaciones marcada por el albertismo es la intención de Massa de que sea Malena Galmarini la candidata a intendenta en Tigre

Sin embargo, un operador muy escuchado por Massa aclaró a Letra P que “ya no hay discusión por lugares” y que, en cambio, lo que afinan ahora es “el texto del acuerdo y la resolución de las PASO”. Otra fuente albertista coincidió en este acuerdo parcial y agregó que "los lugares se van a saber en el cierre de listas", es decir, recién el 22 de junio, pero aclaró que quien había quedado a cargo del trazo final del pacto era el diputado nacional y referente de La Cámpora Eduardo "Wado" De Pedro.

La otra interferencia en las negociaciones marcada por el albertismo es la intención de Massa de que sea Malena Galmarini la candidata a intendenta del frente de unidad en Tigre, la cuna del massismo.

Las fuentes massistas consultadas se desentendieron de esta consulta, pero las versiones llegaron hasta las puertas mismas del intendente de esa ciudad, Julio Zamora, sucesor de Massa en el municipio pero, también, uno de los primeros dirigentes del Frente Renovador en bajarse del barco anticristinista que comandaba el ex jefe de Gabinete y empezar a acercar posiciones con el kirchnerismo. Aunque nadie lo expresa así, varios leen en ese pedido de Massa algo de revanchismo.

En Tigre aseguran que, al abrirse la ronda de negociaciones con Massa, se le aclaró al líder renovador que cualquier tema vinculado a esa localidad debía hablarse directamente con el intendente, Zamora. Y que la única exigencia que puso el jefe comunal fue que, si hay intención del massismo de pelearle la intendencia, que se dirima todo en las PASO, una opción que, dado el acuerdo macro entre Massa y Alberto Fernández para evitar competencia en todos los cargos menos la presidencia, parece anulada.