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Publicó una columna en la que anticipó la inauguración del Paseo del Bajo y se jactó de que, gracias a su gobierno, “hay una nueva generación de argentinos que nunca vio una obra parada”.
Redacción 26/05/2019 12:39

El presidente, Mauricio Macri, publicó este domingo una columna de opinión en la que se ufana de que “hay una nueva generación de argentinos que va a poder decir que nunca vio una obra parada”.

La referencia apunta a la puesta en marcha del Paseo del Bajo, que se inaugurará este lunes y que el propio mandatario define en el texto como “una autopista subterránea para el transporte pesado y micros de larga distancia, mientras que los autos circularán a nivel de la calle”.

“Va a conectar las autopistas Illia y Buenos Aires-La Plata, el puerto y la terminal de ómnibus de Retiro. Va a descongestionar el tránsito, ahorrar tiempo de viaje y reducir la contaminación de ruidos de camiones. En definitiva, va a mejorar la calidad de vida de decenas de miles de personas”, señaló.

El jefe de Estado recordó que el primer proyecto en ese sentido data de 1962, “cuando yo ni siquiera había comenzado el jardín de infantes”.

 

 

En clave de campaña, indicó que “siento que esta obra monumental es un ejemplo perfecto de lo que pasa en este momento en la Argentina.

Descubrimos con sorpresa, porque no estamos acostumbrados, a que ahí donde había un problema enorme, un cuello de botella, una congestión que parecía invencible, aparece una gran solución. Una solución nueva, generada por el trabajo en equipo con cientos de argentinos y por la decisión de un gobierno que quiere estar a la altura de una sociedad que quiere crecer”, indicó.

“De eso se trata gobernar, de ayudar a crecer”, añadió.

 

 

Después de repasar otros proyectos viales de su administración, Macri aprovechó la ocasión para polarizar, sin mencionarla, con la kirchnerista.

“Durante muchos años, los procesos de compras y contrataciones de obras, bienes y servicios del Estado se llevaron adelante desde una estructura que no solo facilitaba sino que promovía la malversación de fondos públicos, es decir, el dinero de todos los argentinos. Los presupuestos se dibujaban, la desinformación se fomentaba, los pliegos no se publicaban y la competencia era inexistente”, dijo.

“Todo ese dinero que los argentinos vimos en bolsos, en conventos, pesándose en departamentos, en bolsillos y carteras ajenas, era de todos. Ahí estaban nuestros impuestos, impuestos que pagamos con esfuerzo para que el país crezca y nosotros con él. Impuestos para obras de verdad, que empiezan y terminan, que se adjudican de manera transparente y que son para siempre. Como el Paseo del Bajo”, agregó.

“Hoy las obras cuestan hasta un 50% menos que hace tres años y medio”, insistió.

“Me genera mucho orgullo saber que hay una nueva generación de jóvenes argentinos que en unos años va a poder decir que nunca vio una obra parada. Que ahí donde viven, las obras empiezan y terminan en tiempo y forma”, sentenció.

Macri exhibe la obra pública en clave de campaña

Publicó una columna en la que anticipó la inauguración del Paseo del Bajo y se jactó de que, gracias a su gobierno, “hay una nueva generación de argentinos que nunca vio una obra parada”.

El presidente, Mauricio Macri, publicó este domingo una columna de opinión en la que se ufana de que “hay una nueva generación de argentinos que va a poder decir que nunca vio una obra parada”.

La referencia apunta a la puesta en marcha del Paseo del Bajo, que se inaugurará este lunes y que el propio mandatario define en el texto como “una autopista subterránea para el transporte pesado y micros de larga distancia, mientras que los autos circularán a nivel de la calle”.

“Va a conectar las autopistas Illia y Buenos Aires-La Plata, el puerto y la terminal de ómnibus de Retiro. Va a descongestionar el tránsito, ahorrar tiempo de viaje y reducir la contaminación de ruidos de camiones. En definitiva, va a mejorar la calidad de vida de decenas de miles de personas”, señaló.

El jefe de Estado recordó que el primer proyecto en ese sentido data de 1962, “cuando yo ni siquiera había comenzado el jardín de infantes”.

 

 

En clave de campaña, indicó que “siento que esta obra monumental es un ejemplo perfecto de lo que pasa en este momento en la Argentina.

Descubrimos con sorpresa, porque no estamos acostumbrados, a que ahí donde había un problema enorme, un cuello de botella, una congestión que parecía invencible, aparece una gran solución. Una solución nueva, generada por el trabajo en equipo con cientos de argentinos y por la decisión de un gobierno que quiere estar a la altura de una sociedad que quiere crecer”, indicó.

“De eso se trata gobernar, de ayudar a crecer”, añadió.

 

 

Después de repasar otros proyectos viales de su administración, Macri aprovechó la ocasión para polarizar, sin mencionarla, con la kirchnerista.

“Durante muchos años, los procesos de compras y contrataciones de obras, bienes y servicios del Estado se llevaron adelante desde una estructura que no solo facilitaba sino que promovía la malversación de fondos públicos, es decir, el dinero de todos los argentinos. Los presupuestos se dibujaban, la desinformación se fomentaba, los pliegos no se publicaban y la competencia era inexistente”, dijo.

“Todo ese dinero que los argentinos vimos en bolsos, en conventos, pesándose en departamentos, en bolsillos y carteras ajenas, era de todos. Ahí estaban nuestros impuestos, impuestos que pagamos con esfuerzo para que el país crezca y nosotros con él. Impuestos para obras de verdad, que empiezan y terminan, que se adjudican de manera transparente y que son para siempre. Como el Paseo del Bajo”, agregó.

“Hoy las obras cuestan hasta un 50% menos que hace tres años y medio”, insistió.

“Me genera mucho orgullo saber que hay una nueva generación de jóvenes argentinos que en unos años va a poder decir que nunca vio una obra parada. Que ahí donde viven, las obras empiezan y terminan en tiempo y forma”, sentenció.