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El Gobierno apela a deuda de cortísimo plazo para atender los problemas más urgentes

Licita ahora títulos en pesos pero atados al dólar con vencimiento antes del recambio presidencial. Preocupan el pago del Bono Dual y la acumulación de vencimientos de letras.
Por 14/05/2019 13:49

La acumulación de vencimientos de deuda del Tesoro de corto plazo en pesos y en dólares amenaza con transformarse en un dolor de cabeza para el Banco Central, que necesita limitar al máximo la esperada dolarización preelectoral de carteras y la consiguiente pérdida de reservas. En ese sentido, extrema los recursos para asegurar el máximo nivel posible de renovación de letras en dólares (Letes) y en pesos (Lecap, letras de capitalización), ya que los saldos que los tenedores no rolleen presionarán con fuerza sobre el tipo de cambio.

Ese indicador y las renovaciones del más de un billón de pesos en plazos fijos son las variables a observar en lo inmediato, ya que ponen a prueba al máximo todo lo negociado (y renegociado varias veces) entre Nicolás Dujovne, Guido Sandleris y Christine Lagarde.

En su último informe, la consultora Ecolatina recordó que el mercado local permaneció abierto para las Letras del Tesoro a pesar del cierre del internacional, algo que se expresa en un riesgo país superior a los 900 puntos básicos. En ese sentido indica que si bien “durante el primer cuatrimestre de este año se renovaron de manera exitosa vencimientos de 15.000 millones de dólares en Letes, Lecap y Lecer”, estas últimas atadas a la inflación, se abre la incógnita a partir del próximo martes 21, ya que pondrá en juego papeles que vencerán después del recambio presidencial del 10 de diciembre.

“El problema no se acaba allí: independientemente de quién encabece el Poder Ejecutivo a fines de 2019, la situación económica continuará siendo muy compleja”, añade la consultora.

“En este sentido, resaltan los riesgos de concentrar tantos vencimientos de deuda en lapsos cortos: por caso, mientras que al cierre del 2018 había programados vencimientos por 2.000 millones de dólares de Letras para el tercer trimestre de este año, a fines de abril dicho monto ascendía a casi 10.000 millones. Asimismo, las obligaciones en estos instrumentos del cuarto trimestre de 2019 saltaron de 3.500 millones de dólares a casi 6.000 millones en igual período”, indicó. “En consecuencia, los vencimientos de los primeros cuatro meses de 2019 se rollearon para la segunda parte del año, de modo que todavía resta el pago de más de 23.000 millones de dólares de capital en estos instrumentos”, añadió.

 

 

En ese contexto, el compromiso de un roll over del 46% presentado al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el programa financiero en curso, luce “exigente”, señala Ecolatina. Y eso a pesar de que las renovaciones del primer tramo del año se realizaron al 100%.

Gustavo Neffa, socio y director de Research for Traders, le dijo a Letra P que “la clave respecto de las Letes es el roll over, es decir cuánto está dispuesto a refinanciar el mercado. El Power Point que se le entregó al Fondo, que habla de un 46%, implica que las renovaciones del segundo semestre van a ser muy inferiores a las venimos viendo”.

“Hasta ahora las renovaciones venían muy bien porque (el vencimiento de) ninguna letra en dólares cayó después del cambio de mandato. Pero a medida que vaya pasando el tiempo pueden pasar dos cosas: o bien pueden acortarse los plazos de vencimiento, como pasó con la última Lecap de 70 días, con el problema de que eso va a acumular vencimientos de corto plazo, o bien puede haber menores renovaciones”, agregó.

La ANSES, se descuenta, seguirá dando una mano en el esfuerzo.

“Con los vencimientos que caen después de diciembre, el problema es la indefinición de quién va a ser el futuro presidente y qué va a hacer con la deuda. Primero viene el tema político; el de la solvencia de la deuda viene después”, dijo el economista de Research for Traders.

“Con los vencimientos que caen después de diciembre, el problema es la indefinición sobre quién va a ser el futuro presidente y qué va a hacer con la deuda”, dijo Gustavo Neffa.

“Por ahora, hasta junio digamos, el problema es menor, pero que va a ir aumentando. Igualmente, el FMI da cobertura para los vencimientos hasta fin de año, por lo que veo excelentes tasas para aprovechar en dólares”, remató Neffa.

Encima, el Bono Dual, una respuesta “creativa” dada hace un año, en plena tormenta a la llamada “bola de nieve de las Lebac”, vence en junio, al filo del inicio del calendario electoral, esto es en pleno proceso de incertidumbre, y con el riesgo de que los tenedores corran al dólar con el dinero que cobren.

Ese instrumento le permite al inversor optar al momento del vencimiento por cobrar en base a la opción más redituable: de acuerdo a la tasa en pesos o a la evolución del dólar, aunque en moneda local.

Ante ese escenario, el Ministerio de Hacienda realiza entre este miércoles y este jueves una licitación de Letras del Tesoro vinculadas al dólar (dollar-linked, es decir pagadera en pesos al tipo de cambio del día del vencimiento), que puede ser suscripta en ambas monedas e, incluso, contra entrega de bonos Dual 2019, de modo de despejar en alguna medida también el vencimiento de este instrumento, otro potencial foco de presión sobre el billete verde.

 

 

Las nuevas letras pagarán un 4,25% anual y vencerán el 4 de septiembre, el 3 de octubre, el 5 de noviembre y 4 de diciembre próximos, justo antes del agujero negro del recambio presidencial.

El gran inconveniente del vencimiento del Dual es que cae en una semana corta: tomará como referencia el tipo de cambio del 14 de junio, pero como el lunes 17 y el jueves 20 son feriados, los inversores recién se harán con su dinero el viernes 21, al filo del cierre de listas del 22, cuando, como máximo, se sabrá si Cristina Kirchner y Mauricio Macri son de la partida.

Dos conclusiones: una, se busca prorratear un eventual pase a al billete verde que, en un extremo, podría insumir 1.500 millones de dólares de las reservas; dos, se busca resolver un problema de corto plazo con uno de cortísimo plazo.

 

El gran inconveniente del vencimiento del Bono Dual es que cae en una semana corta: tomará como referencia el tipo de cambio del 14 de junio, pero como el lunes 17 y el jueves 20 son feriados, los inversores recién se harán con su dinero el viernes 21, al filo del cierre de listas del 22, cuando, como máximo, se sabrá si Cristina Kirchner y Mauricio Macri son de la partida.

 

Las opiniones de los analistas y asesores de inversión sobre la movida están divididas.

Para Neffa, los papeles dollar-linked “claro que sirven, porque el mercado busca vencimientos más cortos y cada vez más dolarizados, que de hecho son los dos problemas que va a tener que enfrentar la Tesorería a medida que avance el segundo semestre”.

Matías Roig, director de Portfolio Personal Inversiones, le dijo por su parte a Letra P que “el llamado a licitación ayuda porque descomprime bastante la diferencia que había entre el día del cierre del tipo de cambio y el día del pago del bono dual”.

Sin embargo, Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, estimó en diálogo con este sitio que “el canje que se ofrece es un poco extraño, porque no fija precio. Hay que ir ciego. Si no solucionan eso, muchos no van a tomarlo”.

“Entiendo las razones y tiene sentido, pero no solucionaron el problema del Bono Dual. Me deja un sabor mixto”, remató.

El Gobierno apela a deuda de cortísimo plazo para atender los problemas más urgentes

Licita ahora títulos en pesos pero atados al dólar con vencimiento antes del recambio presidencial. Preocupan el pago del Bono Dual y la acumulación de vencimientos de letras.

La acumulación de vencimientos de deuda del Tesoro de corto plazo en pesos y en dólares amenaza con transformarse en un dolor de cabeza para el Banco Central, que necesita limitar al máximo la esperada dolarización preelectoral de carteras y la consiguiente pérdida de reservas. En ese sentido, extrema los recursos para asegurar el máximo nivel posible de renovación de letras en dólares (Letes) y en pesos (Lecap, letras de capitalización), ya que los saldos que los tenedores no rolleen presionarán con fuerza sobre el tipo de cambio.

Ese indicador y las renovaciones del más de un billón de pesos en plazos fijos son las variables a observar en lo inmediato, ya que ponen a prueba al máximo todo lo negociado (y renegociado varias veces) entre Nicolás Dujovne, Guido Sandleris y Christine Lagarde.

En su último informe, la consultora Ecolatina recordó que el mercado local permaneció abierto para las Letras del Tesoro a pesar del cierre del internacional, algo que se expresa en un riesgo país superior a los 900 puntos básicos. En ese sentido indica que si bien “durante el primer cuatrimestre de este año se renovaron de manera exitosa vencimientos de 15.000 millones de dólares en Letes, Lecap y Lecer”, estas últimas atadas a la inflación, se abre la incógnita a partir del próximo martes 21, ya que pondrá en juego papeles que vencerán después del recambio presidencial del 10 de diciembre.

“El problema no se acaba allí: independientemente de quién encabece el Poder Ejecutivo a fines de 2019, la situación económica continuará siendo muy compleja”, añade la consultora.

“En este sentido, resaltan los riesgos de concentrar tantos vencimientos de deuda en lapsos cortos: por caso, mientras que al cierre del 2018 había programados vencimientos por 2.000 millones de dólares de Letras para el tercer trimestre de este año, a fines de abril dicho monto ascendía a casi 10.000 millones. Asimismo, las obligaciones en estos instrumentos del cuarto trimestre de 2019 saltaron de 3.500 millones de dólares a casi 6.000 millones en igual período”, indicó. “En consecuencia, los vencimientos de los primeros cuatro meses de 2019 se rollearon para la segunda parte del año, de modo que todavía resta el pago de más de 23.000 millones de dólares de capital en estos instrumentos”, añadió.

 

 

En ese contexto, el compromiso de un roll over del 46% presentado al Fondo Monetario Internacional (FMI) en el programa financiero en curso, luce “exigente”, señala Ecolatina. Y eso a pesar de que las renovaciones del primer tramo del año se realizaron al 100%.

Gustavo Neffa, socio y director de Research for Traders, le dijo a Letra P que “la clave respecto de las Letes es el roll over, es decir cuánto está dispuesto a refinanciar el mercado. El Power Point que se le entregó al Fondo, que habla de un 46%, implica que las renovaciones del segundo semestre van a ser muy inferiores a las venimos viendo”.

“Hasta ahora las renovaciones venían muy bien porque (el vencimiento de) ninguna letra en dólares cayó después del cambio de mandato. Pero a medida que vaya pasando el tiempo pueden pasar dos cosas: o bien pueden acortarse los plazos de vencimiento, como pasó con la última Lecap de 70 días, con el problema de que eso va a acumular vencimientos de corto plazo, o bien puede haber menores renovaciones”, agregó.

La ANSES, se descuenta, seguirá dando una mano en el esfuerzo.

“Con los vencimientos que caen después de diciembre, el problema es la indefinición de quién va a ser el futuro presidente y qué va a hacer con la deuda. Primero viene el tema político; el de la solvencia de la deuda viene después”, dijo el economista de Research for Traders.

“Con los vencimientos que caen después de diciembre, el problema es la indefinición sobre quién va a ser el futuro presidente y qué va a hacer con la deuda”, dijo Gustavo Neffa.

“Por ahora, hasta junio digamos, el problema es menor, pero que va a ir aumentando. Igualmente, el FMI da cobertura para los vencimientos hasta fin de año, por lo que veo excelentes tasas para aprovechar en dólares”, remató Neffa.

Encima, el Bono Dual, una respuesta “creativa” dada hace un año, en plena tormenta a la llamada “bola de nieve de las Lebac”, vence en junio, al filo del inicio del calendario electoral, esto es en pleno proceso de incertidumbre, y con el riesgo de que los tenedores corran al dólar con el dinero que cobren.

Ese instrumento le permite al inversor optar al momento del vencimiento por cobrar en base a la opción más redituable: de acuerdo a la tasa en pesos o a la evolución del dólar, aunque en moneda local.

Ante ese escenario, el Ministerio de Hacienda realiza entre este miércoles y este jueves una licitación de Letras del Tesoro vinculadas al dólar (dollar-linked, es decir pagadera en pesos al tipo de cambio del día del vencimiento), que puede ser suscripta en ambas monedas e, incluso, contra entrega de bonos Dual 2019, de modo de despejar en alguna medida también el vencimiento de este instrumento, otro potencial foco de presión sobre el billete verde.

 

 

Las nuevas letras pagarán un 4,25% anual y vencerán el 4 de septiembre, el 3 de octubre, el 5 de noviembre y 4 de diciembre próximos, justo antes del agujero negro del recambio presidencial.

El gran inconveniente del vencimiento del Dual es que cae en una semana corta: tomará como referencia el tipo de cambio del 14 de junio, pero como el lunes 17 y el jueves 20 son feriados, los inversores recién se harán con su dinero el viernes 21, al filo del cierre de listas del 22, cuando, como máximo, se sabrá si Cristina Kirchner y Mauricio Macri son de la partida.

Dos conclusiones: una, se busca prorratear un eventual pase a al billete verde que, en un extremo, podría insumir 1.500 millones de dólares de las reservas; dos, se busca resolver un problema de corto plazo con uno de cortísimo plazo.

 

El gran inconveniente del vencimiento del Bono Dual es que cae en una semana corta: tomará como referencia el tipo de cambio del 14 de junio, pero como el lunes 17 y el jueves 20 son feriados, los inversores recién se harán con su dinero el viernes 21, al filo del cierre de listas del 22, cuando, como máximo, se sabrá si Cristina Kirchner y Mauricio Macri son de la partida.

 

Las opiniones de los analistas y asesores de inversión sobre la movida están divididas.

Para Neffa, los papeles dollar-linked “claro que sirven, porque el mercado busca vencimientos más cortos y cada vez más dolarizados, que de hecho son los dos problemas que va a tener que enfrentar la Tesorería a medida que avance el segundo semestre”.

Matías Roig, director de Portfolio Personal Inversiones, le dijo por su parte a Letra P que “el llamado a licitación ayuda porque descomprime bastante la diferencia que había entre el día del cierre del tipo de cambio y el día del pago del bono dual”.

Sin embargo, Leonardo Chialva, socio de Delphos Investment, estimó en diálogo con este sitio que “el canje que se ofrece es un poco extraño, porque no fija precio. Hay que ir ciego. Si no solucionan eso, muchos no van a tomarlo”.

“Entiendo las razones y tiene sentido, pero no solucionaron el problema del Bono Dual. Me deja un sabor mixto”, remató.