ENTREVISTA. MARIO RIORDA

“El Gobierno tiene una ineficacia enorme para comunicar en contexto de crisis”

El politólogo enumera los errores discursivos de Macri y critica su "exceso de promesas" ante la "falta" de políticas concretas. Además, analiza el silencio de CFK y la irrupción de Lavagna.

 

¿Cambio en la estrategia discursiva o manotazos de ahogado en un contexto económico complicado que amenaza su reelección? El politólogo Mario Riorda considera que el cambio discursivo corresponde a la necesidad de "frenar la sangría real y potencial" de votos de Cambiemos hacia una opción centrista, tal como podría ser Lavagna.

 

En este sentido, el experto en comunicación política y presidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores en Campañas Electorales advierte que el Gobierno sumó a Lavagna a sus críticas "con el riesgo" de perder "la eficacia" que le dio la polarización con el kirchnerismo. 

 

Riorda, quien estará presente en la Maratón de Comunicación Política que se realizará el 11, 12 y 13 de abril en La Plata, dialogó con Letra P y analizó la estrategia comunicacional del Gobierno, el silencio de Cristina Kirchner y la irrupción de Lavagna en el escenario electoral. 

 

 

-¿Cómo evalúa la comunicación de Cambiemos en pleno año electoral?

 

-El Gobierno tiene una ineficacia enorme, al día de hoy altamente comprobable en términos electorales, para comunicar. Esto se ve en la simpleza y la contundencia que tiene para recrear dicotomías y antinomias en Argentina, pero también falló seriamente en el planteo de la comunicación gubernamental. Falló porque intentó prolongar el formato electoral en la comunicación gubernamental. Entonces, incurrió en el exceso de promesas, en la sobrecarga de esperanza y en la ausencia de opciones discursivas concretas. Cuando todo eso sucede en el campo gubernamental hay que sostenerlo con acciones concretas y eso no ocurrió. Si el Gobierno está en declive en términos de consenso y apoyo público, la comunicación debería ser fundamental y eficaz, pero eso no sucede. 

 

-El Gobierno insiste en culpar a la herencia por los resultados económicos. ¿Sirve utilizar esa estrategia o ya está agotada?

 

-El pasado es importante para legitimar un proyecto político, pero requiere que la esperanza y la promesa a futuro se plasmen en políticas públicas concretas, que achique la brecha entre el decir y el hacer. Este Gobierno mantuvo por inercia el estilo electoralista pero no logró legitimar el rumbo ni aplicó políticas coherentes con ese rumbo. Hay un problema político y un problema de comunicación. Así como en un momento he celebrado la eficacia electoral del Gobierno, ahora critico sus falencias de comunicación gubernamental y soy más crítico aún con la comunicación en momentos de crisis. El Gobierno tiene una ineficacia enorme para comunicar en contexto de crisis.

 

-¿Cómo se comunica en un contexto económico y social complicado?

 

-Ese tipo de comunicación requiere de aportación de certidumbre para reducir el exceso de incertidumbre entre la sociedad. Pero el Gobierno trabaja con un aire electoralista y sigue prometiendo a futuro. Eso es la contracara de las respuestas concretas que necesita un ciudadano.

 

-¿Macri cambió su estrategia discursiva porque los números le dan mal en las encuestas?

 

-No es cambio de estrategia. Sucede que, ante la ausencia de un rumbo claro, el Gobierno realiza pruebas tácticas, donde el tono del líder cambia. Incorpora un nuevo destinatario a sus criticas (en referencia a Lavagna), pero con el riesgo de perder la eficacia que le dio diferenciase del kichnerismo. No coincido con algunos colegas que dicen que Macri subió al escenario electoral a Lavagna. Al Gobierno le interesa mantener la dualidad con el kirchnerismo. En todo caso, Macri enfrenta a Lavagna para frenar la sangría real y potencial de votos de Cambiemos que pueda producirse hacia una opción centrista.

 

-¿Cómo analiza el papel de Alternativa Federal en un escenario tan polarizado y la irrupción de Lavagna?

 

-No está creciendo real ni potencialmente en las encuestas a costa de Unidad Ciudadana. Sus expectativas de crecimiento comienzan a cristalizarse cuando se corre hacia la derecha, tratando de captar votos del macrismo. En este escenario, el que más está creciendo hoy es Roberto Lavagna. Sin embargo, si decidiera competir solo, deja de sumar los votos de sus potenciales socios. Por eso creo que es importante la sumatoria de los votos de distintos sectores para poder llegar a una segunda vuelta electoral.

 

-¿El silencio de Cristina Fernández de Kirchner forma parte de una estrategia?

 

-No creo que sea estrategia. Ella tiene un voto inamovible, que no suma ni resta por su mayor o menor exposición. Ese voto tampoco sube ni baja por las denuncias en su contra sobre hechos de corrupción. Por lo tanto, este estado de especulación en torno a su candidatura no la perjudica.

 

Bartolomé Abdala y Ezequiel Atauche, senadores de La Libertad Avanza, durante el debate de la ley ómnibus. 
Germán Martínez y Cecilia Moreau, autoridades de Unión por la Patria. 

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