La Caja de Odontólogos es un "elefante blanco" con "poco control"
La titular del Colegio de La Plata y el tesorero de la entidad buscan democratizar la Caja. Quieren una obra social optativa y jubilaciones y aranceles profesionales “dignos”.
El manejo de los fondos en la obra social de los odontólogos bonaerenses generó una batalla intestina dentro del mundo de los profesionales de la salud bucal. Desde principios de 1970, los fondos son administrados por la Fundación Co.Me.I (Cobertura Médica Integral). Cansados de esta situación (entre otras), profesionales del sector formaron el frente Odontólogos en Lucha (OEL) y en tres años dieron “un gran paso”: gobiernan los cuatro distritos más numerosos de la provincia de Buenos Aires, que nuclean al 75% de los matriculados.
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Después de 22 años sin elecciones, Natalia Weiler se convirtió en la primera titular mujer del Colegio de Odontólogos de La Plata. Durante una entrevista con Letra P, la representante de OEL recordó que fueron proscriptos en 2017, judicializaron el comicio y ganaron el pleito, pero resaltó que llegó al cargo con el apoyo masivo de sus colegas y por un equipo de gestión “de lujo” conformado para el turno electoral de 2018.
En la charla con este medio, estuvo acompañada de Sergio Montefiori, tesorero de la entidad. Ambos son los representantes de los matriculados en el Colegio de Odontólogos de la provincia de Buenos Aires y luchan por la modificación de la obligatoriedad de los aportes a la obra social de la Caja de Previsión Social del sector. Van por la libertad de elección.
Los OEL llegaron al gobierno con tres premisas: Co.Me.I optativa, jubilaciones dignas y aranceles profesionales dignos. En ese camino impulsan modificar la ley que establece la obligatoriedad de afiliación a la Co.Me.I para las y los profesionales de la salud bucal. En rigor, existen tres proyectos de modificación: el que impulsa la caja y modifica varios puntos de la ley pero entre los que se destacan el aumento de la edad jubilatoria y los años de aportes (de 60 años de edad y 30 de aportes buscan elevarlo a 65 y 35, respectivamente); el proyecto del Distrito VI (conformado por los municipios de Pergamino, Chacabuco, San Nicolás, Carmen de Areco, Ramallo, San Pedro, Baradero, Salto, Junín, Colón, General Arenales, Leandro N. Alem, Bartolomé Mitre, Rojas, Capitán Sarmiento) que apunta a modificar la representatividad en el Directorio de la Caja de Previsión; y la iniciativa de los autoconvocados rebeldes que proponen pasar el sistema de salud de obligatorio a optativo.
BIO. Natalia Weiler tiene 44 años. Es odontóloga egresada de la Universidad Nacional de La Plata. Nació en la capital bonaerense y se enorgullece de su pertenencia al Club Estudiantes de La Plata. Su hobby es viajar, actividad que dejó de lado el 2 de enero de 2019 al asumir la gestión al frente de la entidad que tiene más de 1.800 matriculados. El tenis es otra de sus actividades recreativas, pero el bolso raquetero también quedó para otra etapa.
-¿Qué es la CoMe.I?
-Es la obra social obligatoria que tenemos los odontólogos que, al momento de recibirnos, es lo que tenemos que pagar junto con los aportes
-¿Por qué quieren cambiar la ley?
-Lo que estamos impulsando es la modificación del artículo 67 de la ley que nos trae la obligatoriedad de la obra social. Queremos que sea optativo. Como está la situación del país, no poder abonarlo si además contamos los aportes. Si fuera optativo tendríamos la posibilidad de elegir otras obras sociales más económicas o no tener.
-Pensaron en cómo sería la transición de un sistema a otro
-Sí. Debiera ser paulatino. Además, si Co.Me.I es tan bueno como dicen no desaparecerá, porque el colega optará por quedarse. Vamos por una libertad de opción, que no sea compulsivo. No es una obra social, es una fundación. Los que trabajan en relación de dependencia y tienen otra obra social no están obligados a tener la obra social, los profesionales independientes sí.
“La Caja es un elefante blanco, tiene muchas delegaciones, muchos empleados. Todo aporte se le descuenta un siete por ciento administrativos y a veces fue mayor”. Sergio Montefiori
-¿Cuánto cobra un odontólogo jubilado?
-Unos trece mil pesos. Y eso hace que casi nunca dejemos de trabajar porque nadie vive con esa jubilación. Hay gente de más de 70 años que no se quiere jubilar. La obra social para los jubilados es optativa pero a los jubilados que tienen Co.Me.I les descuentan $3.800, es decir, ganan menos de diez mil pesos mensuales.
-¿Cómo está conformado el aporte de un odontólogo?
-Una persona con 14 años de matrícula paga $6.300 de aporte jubilatorio más la Co.Me.I. Eso da, aproximado, una erogación mensual de diez mil pesos. Otro tema es que no es una cuota, está considerada un aporte y va junto con los jubilatorios, no se puede desdoblar el pago. Hoy, pagar diez mil pesos cuesta muchísimo. Si entrás en mora te cortan el servicio y la deuda sigue corriendo. Las dos boletas (aportes y obra social) vienen juntas, no es como cualquier obra social que a los tres meses se te corta el servicio pero la deuda también se corta ahí. Acá no, sigue generando una deuda que se vuelve millonaria, donde los colegas imputan a otros pares y les sacan la casa, el auto, sus bienes, pasan todas esas cosas. Vamos en contra de nosotros mismos.
-¿Por qué el sistema previsional lo maneja una fundación?
-Cuando se creó la ley se estableció que la Caja podía brindar el servicio o tercerizarlo. Ellos crearon una fundación. Se dice que tiene ciertos beneficios que no paga impuestos, pero la realidad es que tiene poco control. Las autoridades de la Co.Me.I son la mesa chica que maneja la Caja de Previsión.
-¿Cómo nació Odontólogos en Lucha?
-Nació hace tres años. Estábamos cansados de varias situaciones. No nos conocíamos, empezó por Micaela Gasparini, una odontóloga de Bahía Blanca que también se quejaba. La queja entre cuatro paredes no sirve. La queja aislada y sin involucrarse no sirve, básicamente porque nadie te escucha. Entonces se armó un grupo de Whatsapp, otro de Facebook, empezamos a contactarnos, todos con las mismas inquietudes. Pensabamos en los más jóvenes y decíamos “qué hice hasta ahora por mi profesión, nada”. Somos odontólogos de sillón, laburamos todo el día. Hoy nos toca estar acá porque ganamos las elecciones después de 22 años y sabemos la realidad del otro colega, lo que le pasa.
-¿Por ejemplo?
-Las obras sociales no pagan lo que tienen que pagar. El odontólogo tiene un montón de gastos de insumos y las ganas de formar parte para cambiar realmente las cosas, no para hacer lo mismo.
-¿Cuántos Distritos conduce Odontólogos en Lucha?
-Cuatro, que agrupan la mayoría de los odontólogos de la provincia de Buenos Aires, alrededor del 75%. Ganamos en los Distritos I, II, III y IV y se ganó la representación a la Caja del Distrito II. Primero queríamos colaborar, consensuar con la gestión, no nos dejaban y no nos escuchaban. Nos dijeron “formen una lista y vayan a elecciones”. Y acá estamos. No fue fácil. Tuvimos que aprender un montón de leyes, el funcionamiento de todo.
-¿Cuándo asumieron?
-El 2 de enero de este año. Estuvimos durante 22 años sin elecciones, sin lista opositora porque nunca informaban de las elecciones. Llegamos con tres premisas: Co.Me.I optativa, jubilaciones dignas y aranceles profesionales dignos. Nos reunimos sin conocernos y ya formamos parte. Además, formamos la mesa directiva del Consejo Superior (del Colegio provincial). Tenemos la mayoría de los odontólogos.
- ¿Aspiran a controlar la Caja previsional del sector?
-Hay que separar los tantos. Las elecciones en la Caja son cada cuatro años. Se votó en dos Distritos, ganamos en uno y perdimos el otro por 37 votos por correspondencia. En todos los distritos se vota por correspondencia. Al hacer los números, ganamos en votos presenciales y en correspondencia no. Cuando fue la elección de La Plata participaron más de 1.200 colegas, eso fue fantástico. Si uno tiene duda con la Caja no puede votar en su Colegio, eso también lo queremos cambiar. La idea es hacer todo más democrático.
-¿Qué la impulsó a involucrarse en la política colegial?
-Las ganas de cambiar y colaborar con todo lo que me dio la odontología. Veía un Colegio estático, quieto, que no te invitaba a participar, a formar parte. Ahora es un Colegio abierto, queremos que el matriculado que es nuestro colega venga y lo habite. No queremos una institución cerrada en su mesa directiva. Siempre van a encontrar a alguno de nosotros que le solucionará el problema. No es lo mismo el trato con un colega que con un empleado, que si bien tiene buen trato las soluciones a veces se la puede dar un par. Formamos un gran equipo, somos cuatro en la mesa directiva y ocho en la de Odontólogos en Lucha que nos ponemos el Colegio a cuesta.
-¿Cuánto dura su mandato?
-Los consejeros tenemos mandato por dos años pero todos los años hay elecciones en el Colegio, ya que el consejo directivo se renueva por mitades. Este año en septiembre volvemos a tener elecciones.
Los números en palabras. Sergio Montefiori es el tesorero de la entidad y es uno de los que escruta los ingresos y egresos no solo en el Colegio, también los hace en la Caja de Previsión desde su rol de contribuyente y futuro jubilado.
El profesional también tiene una visión crítica de la Co.Me.I a la que considera obsoleta. “No es una obra social, es una fundación que no está regida por la Superintendencia de Salud, algo que también nos preocupa”, dispara de manera frontal y sin dobles intenciones.
Para el odontólogo, se trata de un sistema que consideran “agotado” porque “es cerrado a los odontólogos, con un marcado envejecimiento de la población”. En esa línea argumentó: “Todo sistema de salud se sostiene por los que tienen menor tasa de uso, este terminará por colapsar”, y se basa en cifras internas de la entidad.
El dirigente rescata que el sistema de la obra social “es solidario” pero señala que “hay que aggiornarlo”. Y para lograrlo propone cambiar la figura legal de fundación “para abrirse al mercado y captar más gente”.