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La trama oculta detrás del supermercadista PRO arrepentido (a medias)

El dueño de la cadena marplatense fue lapidario al describir la crisis en el sector, pero volvería a votar a Macri. Un juicio perdido, lazos con el poder y una maquinaria para generar impunidad.
Por 20/02/2019 13:37

“La situación no da para más”. “No sé si llegaremos a mayo o junio”. “No podemos aguantar la presión tributaria”. “La temporada no es ni remotamente lo que pensábamos". Estas declaraciones bien podrían cuadrar en el voluminoso lote de empresarios pyme que, en medio de la crisis, tienen al cese de actividades como una posibilidad concreta. Sin embargo, pertenecen a Antonio Toledo, el dueño de la cadena de supermercados más importante de Mar del Plata, quien, de todos modos, dejó en claro: “Yo lo voté a Macri y posiblemente, dentro de toda la mugre de políticos que tenemos, volvería votarlo”.

Aún más llamativo que el contraste entre la visión de país y la apuesta política de este empresario de 83 años son las declaraciones que, dos meses antes, deslizó uno de los directivos de la cadena, Alejandro Benettini, quien definió a Toledo como una firma que “exporta a todo el mundo, pero sigue invirtiendo y apostando a la ciudad que lo vio nacer". No había rastros de crisis en aquellos dichos pronunciados en noviembre pasado en el marco de la presentación de la 30º edición de los premios “Lobo de Mar” a la cultura y el deporte marplatense, evento ya tradicional por esas costas, una de las 45 marcas registradas que posee Toledo.

Con 40 sucursales y más de dos mil trabajadores, esta cadena es una de las máximas generadoras de empleo en el distrito –algunos la ubican en segundo lugar, por detrás de la comuna marplatense. En sus compromisos, no figuran cheques rechazados ni retrasos significativos al afrontar el pago de deudas. Se estima que en 2018 exportó carne de pollo por más de 3 millones de dólares a destinos como Chile, China y Singapur. Todos estos números no son, precisamente, indicios de un escenario en rojo para la cadena de supermercados.
 

UNA INDUSTRIA DETRÁS DE LA GÓNDOLA. Una vez instalado como referente del supermercadismo en Mar del Plata y su zona de influencia, Toledo extendió sus tentáculos a la producción de aves, cerdos, fiambres y panificados. Las operaciones de exportación comenzaron en 2002 y ya desde 2011 se realizan en más de 25 destinos diferentes en cuatro continentes. Sus principales clientes son Chile, Alemania, Inglaterra, Holanda, Venezuela, Suecia, Rusia y China.


Hay otra lectura del escenario caótico descripto por este empresario que en la década del ‘50 arribó al país junto a su familia proveniente de Igea, España. El 28 de diciembre pasado, el Tribunal de Trabajo N° 3 de Mar del Plata hizo lugar a la medida cautelar presentada por trabajadores despedidos en 2008 por conformar un sindicato (el de Trabajadores de Plantas Faenadoras y Procesadoras de Aves y Afines) y obligó a Toledo a reincorporarlos y, también, a pagarles por los diez años de salarios caídos y por los daños ocasionados.

“Después de diez años sin expedirse, la Justicia condenó a Toledo por práctica antisindical y discriminatoria, le ordenó reincorporar a los trabajadores y pagarles por los diez años de salarios caídos; lo que hizo fue boicotear con los despidos la formación de un nuevo sindicato dentro de la planta procesadora de aves y afines”, detalló a Letra P el abogado que patrocina a los trabajadores, Julio Hikkilo.

El letrado consideró que, "en este contexto, cuando la Justicia lo condena por discriminación y le ordena reinstalar, Toledo sale con estas manifestaciones que no son otra cosa que generarse impunidad o no cumplir la manda judicial. Está generando presión”. 

“Es un mecanismo permanente de Toledo: amenazar con despedir trabajadores, ya sea para conseguir subsidios o para no cumplir la orden judicial de pagar los salarios caídos de los trabajadores despedidos discriminatoriamente”, agregó.


Facsímil de la sentencia del Tribunal de Trabajo marplatense que obliga a Toledo a reincorporar a empleados despedidos hace diez años.
 

Por su parte, uno de los trabajadores despedidos en 2008 que está a la espera de ser reincorporado, el actual secretario general del Sindicato de Trabajadores de Planta, Faenadores y Procesadores de Aves, Rubén Godoy, negó que Toledo esté en crisis: “-La venta bajó, pero en la industria ellos están exportando y hace poco abrieron una sucursal en Santa Clara del Mar”, por lo cual no descarta que estas declaraciones del dueño de la cadena sean un paraguas para eludir la manda judicial o para aplicar despidos a futuro.

"Con el concurso preventivo, la empresa aumentó su activo, licuó su pasivo, disminuyó los salarios de sus empleados y pagó lo que quiso a sus acreedores, entre ellos, el Estado", ahondaron fuentes del gremio liderado por Godoy.

El abogado Hikkilo adelantó los pasos a seguir en caso de que Toledo no cumpliese con la orden de reincorporar a los despedidos: “Ya estamos evaluando iniciar en el trascurso de esta semana una denuncia penal por desobediencia y pedir el procesamiento de Toledo. Él no puede tener otra sentencia porque ya fue condenado en 2004 por estafa procesal cuando sacó dinero de un banco sin tener justificativo alguno. Vamos a pedir un incremento de las condenas sancionatorias, a las multas que los jueces deben aplicar por incumplimiento. No vamos a dejarnos extorsionar ni a ceder por estas manifestaciones; es una amenaza para no cumplir la ley”, apuntó.



TOLEDO Y EL PODER POLÍTICO. Fuentes del gremio que se encuentra en conflicto con Toledo subrayaron que "durante años la empresa utilizó la amenaza de despidos masivos para conseguir condonaciones de deudas".

El Concejo Deliberante de Mar del Plata le otorgó en 2010 una condonación de deuda a partir de un proyecto que tenía entre sus principales promotoras a la concejala radical Vilma Baragiola y contaba con el aval de la comuna encabezada en aquel momento por Gustavo Pulti. El otorgamiento de la condonación, de 600 mil pesos, y un plan de financiación por diez años para una cifra similar desató la polémica en el recinto teniendo en cuenta la envergadura de la firma que estaba recibiendo el beneficio.

Toledo es un clásico proveedor del Estado municipal. Por caso, ganó la licitación por casi $ 4 millones para la provisión de pollos congelados que fueron parte del bolsón navideño del año pasado.

Por fuera de la esfera gremial y ya en la arena política, las voces consultadas coinciden en que la clásica cadena de supermercados marplatense, que aceleró su proceso de expansión en la segunda mitad de la década del ’70, ha sabido construir “canales de diálogo” con los poderes municipales de turno; es una de las puertas a golpear en tiempos de campaña. De cara a la próxima rueda electoral, el nombre de Baragiola –precisamente, una de las impulsoras centrales de la condonación de 2010- suena como una de las dirigentes vistas con simpatía por la familia supermercadista. Quizás sea uno de los motivos por el cual Don Antonio no descarte volver a apostar por Cambiemos a pesar de la crisis.