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Más de $2.900 millones es la deuda del IOMA con los laboratorios por la que se suspendió la provisión para pacientes con patologías graves. Mientras, la gobernadora pondera una herencia de $25 mil M.
Redacción 04/12/2019 12:55

"Cuando llegamos en 2015 había 179 millones de pesos. El equivalente actualizado por la inflación es de 700 millones de pesos. Nosotros vamos a dejar 25 mil millones de pesos", enfatizó la gobernadora saliente María Eugenia Vidal en el balance de gestión presentado esta semana tendiente a exhibir una herencia ordenada que recibirá Axel Kicillof. No obstante, sobre lo que no hizo foco Vidal es en el complejo entramado de deuda que deja su administración y que va mucho más allá de los compromisos por bonos emitidos en moneda extranjera.

Un caso paradigmático tiene su fuerte repercusión por estos días: la deuda que el IOMA mantiene con la industria farmacéutica y por la cual se mantiene suspendida la provisión de medicamentos vía Plan Meppes, algo que afecta a los pacientes con patologías especiales o de alto impacto sobre la salud, desde cardiopatías congénitas, pasando por diabetes hasta hipertensión pulmonar.

Puntualmente, las tres cámaras de la industria farmacéutica -Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA) y Cooperativa de Laboratorios Argentinos (Cooperala)- detallaron en una nota enviada al IOMA que los siete meses de atraso conforman un total de deuda de $2.936.643.250,81, más sus intereses. Esa deuda que desató una fuerte crisis de medicamentos en territorio bonaerense Vidal la resolvería con poco más del 10% de la caja que afirma que dejará.
 


Desde hace más de una década, la industria farmacéutica y el IOMA mantienen un acuerdo para la provisión de medicamentos para patologías especiales regidos bajo lo que se denominó Plan Meppes.

Al advertir la ausencia de una "respuesta positiva, completa y oportuna" a los "reiterados reclamos" y dada "la gravedad y urgencia de los incumplimientos del IOMA en el marco del actual contexto de crisis y desequilibrios macroeconómicos, las cámaras que enrolan a los laboratorios habían intimado en octubre pasado al titular de la obra social, Pablo Di Liscia, para que en diez días hábiles cumpla con el pago. Las liquidaciones vencidas corresponden al periodo que va de mayo a julio de 2019 y ajustes de precios relativos a liquidaciones de octubre de 2018 a mayo de 2019.

En esa intimación, se advirtió que, de persistir los incumplimientos de pago, a partir del 25 de noviembre de 2019, "los laboratorios de especialidades medicinales se verán obligados a suspender con justa causa el cumplimiento de las prestaciones a su cargo en el marco del acuerdo IOMA Meppes" hasta tanto la obra social subsane "sus graves incumplimientos", suspensión que finalmente llevó a cabo en los últimos días, precisamente en paralelo a la presentación que hizo la gobernadora Vidal de su balance de gestión en el que ponderó dejar una caja con $25 mil millones. Sin embargo, solo esa deuda del IOMA con los laboratorios representa más de un 10% de esa caja.

"A todo evento, deslindamos cualquier tipo de responsabilidad para con los beneficiarios del IOMA", advirtieron los laboratorios en la misiva donde informaron a Di Liscia que haría efectivo "el apercibimiento de suspensión de las prestaciones", situación que impacta de lleno a miles de afiliados al IOMA con patologías graves.