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La tragedia de Lezama desnudó la fragilidad del sistema de emergencias sanitarias de Vidal

De la flota de diez aeronaves solo un helicóptero está en uso. Sin plan de gestión, con alertas gremiales silenciadas y el avión sanitario arrumbado, el abandono quedó en dramática evidencia.
Por 30/11/2019 9:51

El vuelco de un micro ocurrido el jueves 28 en la ruta 2, a la altura de Lezama, que provocó la muerte inmediata de dos menores y varios heridos de gravedad, dejó en evidencia el sistema deficitario de emergencias sanitarias que deja la gestión de María Eugenia Vidal.

Aunque la gobernadora bonaerense había prometido en marzo de 2016, a tres meses de iniciado su mandato, que su “próximo objetivo” era poner en marcha “el avión sanitario”, transcurridos ya casi los cuatro años que corresponden a su gestión, esa promesa no se cumplió.

“Cada día vamos mejorando un poquito más”, había declarado Vidal en el programa DDM, que se emite por El Trece, y había anticipado: “Mi próximo objetivo es el avión sanitario”.

 

 

Sin embargo, el accidente de Lezama no tuvo el soporte de la tan mentada herramienta para la emergencia: sigue fuera de servicio. Solo tuvo el apoyo de un helicóptero provincial, que llegó demorado, y la tarea que desarrollaron los bomberos voluntarios de Lezama, las ambulancias de los hospitales municipales cercanos, las del SAME y la ayuda de la empresa Aubasa.

La situación, que llegó a tragedia y que aún sostiene la atención pública por la condición delicada de muchos de los menores que viajaban en el ómnibus, resultó la terrible conclusión de una gran cantidad de alertas que emitieron desde el gremio de Aeronavegantes, pero que no fueron atendidas por el gobierno.

 

 

“Desde el inicio de la gestión de Cambiemos venimos denunciando esta grave situación y lo seguimos haciendo en paritarias y en todas las oportunidades que tuvimos durante estos cuatro años, pero nunca se nos escuchó. Pasamos de hacer 450 vuelos humanitarios al año a ninguno y en la actualidad tenemos una sola maquina en uso”, afirmó a Letra P Gonzalo Giannettasio, vocal de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA).

 

 

En la actualidad, del total de la flota integrada por cuatro aviones y seis helicópteros, solo uno de estos últimos está en funciones.

Según la información que suministró APLA a este portal, la gobernadora Vidal entregará su gestión con este cuadro de situación en el área Aeronavegación:

 

1- Avión Jet fuera de servicio por falta de repuestos.
2- Aviones Cessna Caravan fuera de servicio por falta de repuestos.
1-Avión Beechcraft B200 fuera de servicio por falta de repuestos.
1-Helicóptero Bolkow 105, el único en servicio con limitaciones por falta de instrumentos de navegación.
2-Helicópteros Bolkow Kawasaki 117 fuera de servicio por falta de repuestos.
2-Helicópteros Airbus 145 fuera de servicio por falta de repuestos (fueron adquiridos en 2012 con una tecnología de excelencia y con condiciones de sanitarios, pero no fueron mantenidos).
1-Helicóptero EC135 fuera de servicio por falta de repuestos.

 

LA HISTORIA. Cuando Vidal asumió la gobernación, ubicó al frente de la Dirección de Aeronavegación al experimentado piloto Fernando Sivak, quien tenía en su mochila la experiencia de misiones de paz para las Naciones Unidas y trabajos en situaciones de emergencias para gobernaciones de otras provincias argentinas.

Pero, a los nueves meses y sin haber podido implementar el más básico de sus proyectos, como era reacondicionar la bases aéreas, especialmente el aeropuerto de La Plata, y sostener el mantenimiento de la flota existente, Sivak renunció al cargo.

Siguió luego la conducción de Juan Gui, quien ya pertenecía al área, que dependía hasta ese momento de la Secretaría General de la Gobernación, en una suerte de transición sin novedades de gestión.

 

 

En mayo de 2017, Vidal dispuso, a través de un decreto, trasladar la Dirección al Ministerio de Seguridad, con la consecuente jefatura policial a cargo. El gremio de pilotos denunció la situación por considerar que fue arbitraria y no correspondía a los fines que debía atender la Dirección. Además, según expresaron, porque resultaba una estrategia de la mandataria para desarticular el sindicato al mover a sus pilotos a otra esfera. El reclamo no fue atendido por el gobierno, pero se designó al frente del área a Marcelo Perich, un hombre de la fuerza pero con experiencia en vuelos.

En este proceso, la tarea de la Dirección se enfocó casi exclusivamente en las emergencias en seguridad, el traslado de funcionarios y no mucho más. De los planes de remodelación de las bases aéreas, el mantenimiento de la flota y, sobre todo, la puesta en marcha del avión sanitario, no se volvió a hablar. Hasta este jueves.