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Mientras la gobernadora guardó silencio, en línea con el presidente Macri, su vicegobernador y jefe de la UCR bonaerense consideró que hubo “interrupción del orden constitucional”.
Redacción 11/11/2019 18:31
El lamento boliviano de Cambiemos

La crisis en Bolivia con la renuncia forzada del presidente Evo Morales y un estado de situación social en emergencia, detonó en el gobierno bonaerense una marcada diferencia de posición entre la gobernadora María Eugenia Vidal y su vicegobernador, Daniel Salvador. Mientras la mandataria, y en línea con el presidente Mauricio Macri, mantuvo silencio absoluto sobre la situación, Salvador condenó lo que consideró una “intromisión militar” que detonó la “interrupción del orden institucional”.

"Condeno la intromisión militar y la interrupción del orden constitucional", dijo Salvador este lunes, a través de su cuenta de Twitter.

El también jefe de la UCR bonaerense se mostró orgánico con su partido que a nivel nacional se pronunció en contra de lo que consideró un “golpe de Estado”.

Salvador consideró que la situación en “la hermana República de Bolivia es preocupante”. Por lo que expresó a través de su cuenta oficial: “Condeno la intromisión militar y la interrupción del orden constitucional y espero que se restablezca rápidamente con elecciones transparentes, sin intentos de manipulación y en paz”.

 

 

El silencio de Vidal, en cambio, llegó incluso hasta el ámbito legislativo de los bloques de Cambiemos, donde no se trasladó ninguna posición común, ni siquiera un pronunciamiento institucional. Por eso, existen posiciones variadas y heterogéneas entre los integrantes del staff oficialista de la Legislatura provincial.

Durante los cuatro años que llevan compartiendo el Ejecutivo provincial, un vínculo de gestión que culminará el próximo 10 de diciembre, Vidal y Salvador no mostraron nunca diferencias, salvo en el caso del proyecto de ley de despenalización del aborto, donde la mandataria se mostró en contra y el vicegobernador, a favor.

 

 

Pero esa diferencia no generó cortocircuitos, ya que se enmarcó en el heterogéneo posicionamiento de los diferentes miembros de Cambiemos, donde si bien prevalecía el voto en contra, también hubo posiciones a favor que trabajaron para que el proyecto se convirtiera en ley, cosa que no sucedió.

A pocos días de culminar su mandato, y en un proceso de reorganización interno de Cambiemos, Vidal y Salvador muestran una posición diferente frente a un problema que excede su jurisdicción pero que se instala como el central en la agenda política latinoamericana.

También, se enmarca en la futura discusión sobre los nuevos liderazgos que se instalen en un Cambiemos convertido en oposición.