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El ex diputado y titular del Comité Pergamino acusó al vice de Vidal de clausurar la participación. Anticipa “un fuerte debate” y pide “recuperar las expresiones internas”. “Hay bronca”, dice.
Por 07/10/2019 16:31

En un gesto que puede enmarcarse en las tensiones internas que anticipan un áspero debate post electoral dentro del radicalismo bonaerense, el titular del Comité Provincia, el vicegobernador Daniel Salvador, desembarcó días atrás en Pergamino con una nutrida comitiva de autoridades partidarias y legisladores -entre ellos, el jefe del bloque Cambiemos en Diputados, Mario Negri- para brindar un fuerte apoyo al intento de reelección del intendente PRO Javier Martínez, desafiando así al titular de la UCR local, el ex diputado nacional y otrora intendente de ese distrito Héctor “Cachi” Gutiérrez, quien busca volver a la intendencia bajo el sello de Consenso Federal.

Crítico del rol del radicalismo dentro de la alianza gobernante, Gutiérrez sostuvo que Salvador “cerró las puertas del debate, la discusión y la participación”, por lo que afirmó que a su espacio en Pergamino se le impidió participar en Cambiemos como sector interno en las PASO, razón por la cual definió competir la elección con la boleta de Consenso.

En diálogo con Letra P, aseveró que su partido “hoy en día está en un proceso de diáspora muy grande” producto de la ausencia de diálogo por la que coloca al vice de Vidal como “un gran responsable”. “En la idea de que la gobernadora Vidal era la porta estandarte de las demandas, obviamente no tuvimos ningún tipo de participación en el gobierno de Vidal, un ministerio de poca trascendencia, algunos organismos, fue más un acompañamiento disciplinado y dócil que una actitud de propuesta, deliberación, debate. Hubo un nivel de sumisión que hay que revertir”, analizó mirando a futuro.

 


En esa línea, Gutiérrez también se ocupó de uno de los asistentes al reciente encuentro de respaldo salvadorista al intendente PRO: “Yo trabajé con Mario Negri en mi condición de diputado nacional. No es el mejor ejemplo de radicalismo. Recordemos que en Córdoba, donde el radicalismo siempre ha sido vigoroso, representativo, con territorio, termina dividido y haciendo una pésima elección, quizás una de las peores elecciones de su historia y Mario Negri ha sido uno de los tantos responsables de la fractura del radicalismo, que no es más que la fractura del radicalismo a nivel nacional”.

Al hacer foco en la “diáspora” radical, el ex intendente pergaminense reclamó un debate post elecciones “prolongado, duro y arduo”, tendiente a “recuperar la identidad del partido y volver a tener voz”.

“Un partido que no habla, no propone, no proyecta es un partido que no representa. Mal puedo yo identificarme con un partido que se ha subordinado a los designios del PRO.

Gutiérrez indicó que la UCR debe “recuperar autonomía”, y enfatizó que “el radicalismo no tuvo participación en las decisiones de gobierno”. En ese reclamo, ponderó la figura del saliente gobernador mendocino –con pretensiones de proyección nacional-, Alfredo Cornejo: “Es quien más ha hecho saber esto, lo ha expresado en varias oportunidades, cuando reclamamos por el tarifazo, por políticas activas para las pymes, cuando cuestionamos primero en la intimidad y luego públicamente algunas orientaciones que estaba teniendo el gobierno que se tradujeron en este resultado electoral, con lo cual quiere decir que tan equivocados no estábamos”.

“Cuanto menos, Cambiemos tendría que rediseñarse, pero siempre teniendo en cuenta que el radicalismo tiene que recuperar la voz”, sostuvo el ex diputado nacional sobre las expectativas aliancistas a futuro. En ese análisis, estimó que, “subordinado a los designios del PRO”, la UCR “ha perdido músculo, atractivo electoral y representatividad”.

 

 

Seguro de que después del 27 de octubre el partido “va a tener un fuerte debate interno”, en un contexto de “mucho resquemor, queja y bronca”, Gutiérrez bregó por “recuperar las expresiones internas dentro del radicalismo que le den movilidad y sentido a un radicalismo que hoy en día está en un proceso de diáspora muy grande. El radicalismo siempre tuvo sectores internos, algunos más inclinados a la centro-derecha, otros más a la centro-izquierda. La desaparición hace algunos años de las líneas internas del radicalismo impidió el debate. El partido discutía en sus sectores internos y luego en las grandes concentraciones, en los congresos, se obtenía la síntesis. La eliminación de las líneas internas ha impedido el debate”.

Por otra parte, de cara a la próxima elección, se mostró confiado en poder revertir el resultado de las PASO: “Estamos trabajando muy fuerte en la campaña. Tenemos expectativas fuertes sobre octubre, sobre la base de algún antecedente. En 2011, cuando estábamos al frente del municipio, en la PASO obtuvimos el 27% frente a los contendientes de aquel entonces que habían obtenido el 40%. En octubre, obtuvimos el 52%, hicimos 25 puntos más y por aquel entonces el FpV bajó cinco puntos. Es decir, hay muestras y ejemplos, obviamente no es una situación fácil pero se puede revertir”, confió.