16|11|2021

El crecimiento opositor augura un ballotage reñido en Uruguay

28 de octubre de 2019

28 de octubre de 2019

El Frente Amplio ganó, pero quedó por debajo del 40% y se complican sus chances. Los candidatos que ya anunciaron su apoyo a Lacalle Pou. Un rechazo a la mano dura, la esperanza de Martínez.

Como anticipó Letra P, Uruguay irá a segunda vuelta el próximo 24 de noviembre con Daniel Martínez (Frente Amplio) y Luis Lacalle Pou (Partido Nacional) como contrincantes. El escenario de ballotage es una constante en las últimas tres elecciones presidenciales uruguayas, pero, a diferencia de las dos anteriores, el Frente, que obtuvo poco menos del 40% de los votos, no es el favorito ya que el grueso de los partidos opositores ya adelantó que respaldarán al candidato blanco.

 

Las sumas en política no son matemáticas, pero resulta difícil imaginar con qué votantes podría articular el oficialismo. En ese sentido, los memoriosos recordaban la segunda vuelta de 1999, cuando el Frente Amplio ganó la primera vuelta con el 40% de los votos, pero perdió el ballotage ante la confluencia de blancos y colorados.

 

Esa confluencia anti frenteamplista es una constante en la política uruguaya y el oficialismo la supo sortear con más o menos facilidad desde 2004 hasta acá, pero ahora irrumpió un nuevo actor en el escenario político: con casi 11% el exgeneral Guido Manini Ríos, representante del conservadurismo popular, logró que su flamante partido, Cabildo Abierto, ingresara al Parlamento y se convirtiera en el actor decisivo de cara al segundo turno. ¿Qué votarán entonces los simpatizantes de CA? Es altamente probable que atiendan la opinión de su líder y respalden a Lacalle Pou.

 

 

Sabedor de la alta chance de un escenario de segunda vuelta, Lacalle Pou empezó a cocinar ese “estofado” con tiempo. En su campaña habló de un gobierno “multicolor” que integrarían representantes colorados y cabildistas. Incluso el centroizquierdista Partido Independiente tiene su invitación para ser parte.

 

Lacalle Pou empezó temprano a tejer acuerdos para una segunda vuelta. En su campaña habló de un gobierno “multicolor” que integrarían colorados, cabildistas y hasta el centroizquierdista Partido Independiente.

Todos ellos, además, tendrán representación en el Parlamento y, como ninguna fuerza tendrá mayoría propia, serán imprescindibles los acuerdos legislativos.

 

Por eso, el FA tiene empinada la cuesta de cara a la definición.

 

Las motivaciones de los votantes opositores tienen una matriz común: un hastio con los gobiernos frentistas, disconformidad con las políticas de seguridad y educación y malestar con una situación económica crítica de la que Uruguay, como toda la región, no escapa.

 

Como ha venido señalando Letra P, más que una nueva ola de gobiernos centroizquierdistas lo que se ve en Latinoamérica es un malestar general con los gobiernos de turno y, consecuentemente, apuestas por la oposición más allá de su posición ideológica.

 

No hay además certezas sobre los movimientos de los votos respecto a las presidenciales de 2014. ¿Los votantes que perdió el FA se fueron directo a CA? ¿Hubo traspaso del FA a blancos y colorados y de estos a Manini Ríos? La verdad, como suele suceder, debe andar por el medio y expresa un escenario político complejo.

 

 

 

¿Cuál será la estrategia del Frente entonces? Este domingo se vieron algunas señales: banderas uruguayas en el bunker apelando a un voto nacionalista que tal vez se fue con Manini Ríos, críticas a las internas que tendría un gobierno “multicolor”, apelar al ejemplo de lo que significó el “Cambio” en Argentina en materia económica y subirse al 55% que votó en contra del proyecto de mano dura que se refrendó junto a la elección presidencial.

 

Esta iniciativa, que incluía endurecimiento de penas y creación de una fuerza especial para combatir la inseguridad, había sido presentada por el senador blanco Jorge Larrañaga, pero, más allá de algunos guiños, no fue respaldada por ninguno de los candidatos presidenciales. De todos modos, Martínez cree que ese 55% de uruguayos que la rechazaron es la llave para su triunfo definitivo en noviembre.