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Es unánime la visión negativa, pero hay marcadas diferencias en el tono. En Carbap, destacan que el esquema “no recae sólo en el campo”. En la FAA, afirman que es “para sostener la timba financiera”.
Redacción 03/09/2018 14:41

El nuevo esquema de retenciones anunciado este lunes por el Gobierno nacional lejos estuvo de ser decodificado con beneplácito por parte del entramado agroexportador a una década del conflicto por la 125. Sin embargo, las reacciones registraron diferencias visibles en el tono. Mientras en Carbap sostienen que “el campo va a poner el hombro”, en la Federación Agraria Argentina (FAA) destacan lo perjudicial de la medida para sus representados, al arremeter: “Se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI”. Todo, mientras se abre un manto de incertidumbre sobre cómo este nuevo esquema impactará en producciones que vienen registrando una sostenida crisis, como la lechería y el sector porcino.

“Es un golpe económico para el sector, no es bueno, no se lo toma bien a esto. Lo que sí entendemos es la crisis, el escenario en el que estamos metidos en la Argentina. El campo va a poner el hombro”, expresó en diálogo con Letra P el titular de Carbap, Matías De Velazco, a la vez que diferenció este reverdecer de las retenciones con relación a otros tiempos : “Ahora están otros sectores colaborando, gravando a otros sectores y no recaer sólo en el agropecuario”.
 


Tal como lo detalló este medio, en el caso de la soja se anunció una reducción al 18% en los derechos de exportación pero con una tasa extra de $4 por dólar que, suponiendo un dólar a $40, implica un aporte adicional del 10%. Ésta última tasa es la que se le aplica al trigo y maíz, mientras que para el resto de las exportaciones del sector –al igual que aquellas de los restantes enclaves productivos- la tasa a aplicar será de $3 por dólar.

“Vemos con beneplácito que se haga hincapié en el equilibrio fiscal, por ingresos pero también por egresos”, destacó De Velazco para exhibir cautela: “Vamos a ver cómo se implementa esta baja en el gasto público. Queremos ver realmente una baja en el gasto público, sino va pasar a ser una crisis más. Queremos que sea una última crisis”.

Tras comentar que dialogó recientemente con el titular de Agroindustria, Luís Miguel Etchevehere, el presidente de Carbap destacó la permanente del ex dirigente de la Sociedad Rural en el gabinete macrista, a pesar de ser su ministerio descendido a secretaría: “Tiene la decisión de anteponer una situación de colaborar y poner el hombro dejando de lado el orgullo personal, bajado de ministro a secretario. Ha hecho un buen papel su equipo económico. Vemos con buenos ojos que siga”.
 


De esta forma, De Velazco posó su inquietud en cómo se traducirá en la provincia de Buenos Aires el impacto de estas medidas, sobre todo en lo que refiere a la confección de la Fiscal-Impositiva 2019 y si habrá –o no- una mayor presión tributaria hacia el sector, algo que ya viene generando crecientes cortocircuitos con el vidalismo: “Ése es el tema: qué va a hacer la Provincia, cómo va a recoger este guante. Lo que no queremos, sino ahí sí el campo se va a levantar, es que la Nación traslade todo a las provincias, las provincias a los municipios y los tres nos aprieten a nosotros”

“PARA LA TIMBA”. Desde la Federación Agraria, su titular, Omar Príncipe, arremetió: “Se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI”.

“No son buenas noticias. Estamos muy preocupados. Lo primero a decir es que las medidas afectan a muchos sectores, pero desde la Federación Agraria debemos hablar en primer lugar por los pequeños y medianos productores a los que representamos, a lo largo de todo el país. Y en este sentido, recordar que se trata de un segmento de la producción que ya venía complicado, con falta de financiamiento, inflación y suba de tarifas, más altísimas tasas de interés. Nada de lo anunciado hoy –lunes-, apunta a solucionar esos problemas, ni se recoge ninguna de las propuestas que hemos acercado al Gobierno nacional en los últimos meses”.
 


Al desmenuzar el efecto que tendrá este nuevo esquema en el engranaje productivo del sector, Príncipe sostuvo: “Está claro que de acá en más habrá dos dólares distintos. Uno para pagar insumos y otro para vender, con retenciones. En trigo o en maíz, habrá que restar el 10 por ciento al valor, con un trigo ya sembrado se cambia la reglas de juego. Hay muchos que se endeudaron para sembrar maíz y se modifica el escenario”.

“Esto afecta mucho a los de menor escala y a las economías regionales, sobre todo cuando nos ponen a todos en la misma bolsa. Cuando el presidente habla de los más vulnerables, debe entenderse que los pequeños y medianos productores somos la parte más vulnerable de la cadena”, añadió el titular de la FAA.

En esto coincidió De Velazco, quien hizo foco en un sector de fuerte presencia en la provincia de Buenos Aires: la lechería: “El sector lo va a ver muy mal, ya se vienen cerrando tambos permanentemente”.

Otro sector que viene en crisis es el porcino. Voces del sector consultadas por Letra P aún mantienen un alto grado de incertidumbre sobre el impacto de este nuevo esquema en los que tienen entre sus principales insumos el maíz: “Todavía no sabemos bien. Entendemos que quienes compran granos se beneficiarán pero hay que verlo”, marcaron con escepticismo.
 


Volviendo a la FAA, Príncipe acentuó el tono duro de su diagnóstico de las medidas anunciadas este lunes: “Es importante preguntarse para qué se nos pide el esfuerzo a tantos argentinos. Porque ahora resulta que estamos pagando el costo, junto a los trabajadores, los jubilados, las Pymes industriales, de una fiesta que se armó para garantizar la renta financiera. Todo esto, ¿es para cumplir con el pago de los intereses al Fondo Monetario Internacional? Se nos castiga a quienes generamos valor agregado y mano de obra, se nos sube impuestos, para cumplir con el sector financiero. Es un error del gobierno nacional, que no habla de por qué no hace liquidar a los exportadores o les permitió adelantar la inscripción en estas horas, como tampoco aplica control a la fuga de capitales o las importaciones”.

“Nosotros venimos planteando al Gobierno nacional hace tiempo esta situación. No se nos puede poner a todos en el mismo lugar. Los pequeños y medianos productores, las economías regionales, el movimiento cooperativo, los de menor escala, estamos trabajando sin acompañamiento, sin financiamiento. Estas medidas anunciadas hoy serían un paso más hacia la desaparición de muchos productores y mayor concentración, como ya está pasando con tamberos, porcinos y en otras producciones”, alertó.

Entre “poner el hombro” y el rechazo: las retenciones M abren la grieta del agro

Es unánime la visión negativa, pero hay marcadas diferencias en el tono. En Carbap, destacan que el esquema “no recae sólo en el campo”. En la FAA, afirman que es “para sostener la timba financiera”.

El nuevo esquema de retenciones anunciado este lunes por el Gobierno nacional lejos estuvo de ser decodificado con beneplácito por parte del entramado agroexportador a una década del conflicto por la 125. Sin embargo, las reacciones registraron diferencias visibles en el tono. Mientras en Carbap sostienen que “el campo va a poner el hombro”, en la Federación Agraria Argentina (FAA) destacan lo perjudicial de la medida para sus representados, al arremeter: “Se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI”. Todo, mientras se abre un manto de incertidumbre sobre cómo este nuevo esquema impactará en producciones que vienen registrando una sostenida crisis, como la lechería y el sector porcino.

“Es un golpe económico para el sector, no es bueno, no se lo toma bien a esto. Lo que sí entendemos es la crisis, el escenario en el que estamos metidos en la Argentina. El campo va a poner el hombro”, expresó en diálogo con Letra P el titular de Carbap, Matías De Velazco, a la vez que diferenció este reverdecer de las retenciones con relación a otros tiempos : “Ahora están otros sectores colaborando, gravando a otros sectores y no recaer sólo en el agropecuario”.
 


Tal como lo detalló este medio, en el caso de la soja se anunció una reducción al 18% en los derechos de exportación pero con una tasa extra de $4 por dólar que, suponiendo un dólar a $40, implica un aporte adicional del 10%. Ésta última tasa es la que se le aplica al trigo y maíz, mientras que para el resto de las exportaciones del sector –al igual que aquellas de los restantes enclaves productivos- la tasa a aplicar será de $3 por dólar.

“Vemos con beneplácito que se haga hincapié en el equilibrio fiscal, por ingresos pero también por egresos”, destacó De Velazco para exhibir cautela: “Vamos a ver cómo se implementa esta baja en el gasto público. Queremos ver realmente una baja en el gasto público, sino va pasar a ser una crisis más. Queremos que sea una última crisis”.

Tras comentar que dialogó recientemente con el titular de Agroindustria, Luís Miguel Etchevehere, el presidente de Carbap destacó la permanente del ex dirigente de la Sociedad Rural en el gabinete macrista, a pesar de ser su ministerio descendido a secretaría: “Tiene la decisión de anteponer una situación de colaborar y poner el hombro dejando de lado el orgullo personal, bajado de ministro a secretario. Ha hecho un buen papel su equipo económico. Vemos con buenos ojos que siga”.
 


De esta forma, De Velazco posó su inquietud en cómo se traducirá en la provincia de Buenos Aires el impacto de estas medidas, sobre todo en lo que refiere a la confección de la Fiscal-Impositiva 2019 y si habrá –o no- una mayor presión tributaria hacia el sector, algo que ya viene generando crecientes cortocircuitos con el vidalismo: “Ése es el tema: qué va a hacer la Provincia, cómo va a recoger este guante. Lo que no queremos, sino ahí sí el campo se va a levantar, es que la Nación traslade todo a las provincias, las provincias a los municipios y los tres nos aprieten a nosotros”

“PARA LA TIMBA”. Desde la Federación Agraria, su titular, Omar Príncipe, arremetió: “Se condena otra vez a los pequeños y medianos productores, sin diferenciarlos, a pagar más para sostener la timba financiera y al FMI”.

“No son buenas noticias. Estamos muy preocupados. Lo primero a decir es que las medidas afectan a muchos sectores, pero desde la Federación Agraria debemos hablar en primer lugar por los pequeños y medianos productores a los que representamos, a lo largo de todo el país. Y en este sentido, recordar que se trata de un segmento de la producción que ya venía complicado, con falta de financiamiento, inflación y suba de tarifas, más altísimas tasas de interés. Nada de lo anunciado hoy –lunes-, apunta a solucionar esos problemas, ni se recoge ninguna de las propuestas que hemos acercado al Gobierno nacional en los últimos meses”.
 


Al desmenuzar el efecto que tendrá este nuevo esquema en el engranaje productivo del sector, Príncipe sostuvo: “Está claro que de acá en más habrá dos dólares distintos. Uno para pagar insumos y otro para vender, con retenciones. En trigo o en maíz, habrá que restar el 10 por ciento al valor, con un trigo ya sembrado se cambia la reglas de juego. Hay muchos que se endeudaron para sembrar maíz y se modifica el escenario”.

“Esto afecta mucho a los de menor escala y a las economías regionales, sobre todo cuando nos ponen a todos en la misma bolsa. Cuando el presidente habla de los más vulnerables, debe entenderse que los pequeños y medianos productores somos la parte más vulnerable de la cadena”, añadió el titular de la FAA.

En esto coincidió De Velazco, quien hizo foco en un sector de fuerte presencia en la provincia de Buenos Aires: la lechería: “El sector lo va a ver muy mal, ya se vienen cerrando tambos permanentemente”.

Otro sector que viene en crisis es el porcino. Voces del sector consultadas por Letra P aún mantienen un alto grado de incertidumbre sobre el impacto de este nuevo esquema en los que tienen entre sus principales insumos el maíz: “Todavía no sabemos bien. Entendemos que quienes compran granos se beneficiarán pero hay que verlo”, marcaron con escepticismo.
 


Volviendo a la FAA, Príncipe acentuó el tono duro de su diagnóstico de las medidas anunciadas este lunes: “Es importante preguntarse para qué se nos pide el esfuerzo a tantos argentinos. Porque ahora resulta que estamos pagando el costo, junto a los trabajadores, los jubilados, las Pymes industriales, de una fiesta que se armó para garantizar la renta financiera. Todo esto, ¿es para cumplir con el pago de los intereses al Fondo Monetario Internacional? Se nos castiga a quienes generamos valor agregado y mano de obra, se nos sube impuestos, para cumplir con el sector financiero. Es un error del gobierno nacional, que no habla de por qué no hace liquidar a los exportadores o les permitió adelantar la inscripción en estas horas, como tampoco aplica control a la fuga de capitales o las importaciones”.

“Nosotros venimos planteando al Gobierno nacional hace tiempo esta situación. No se nos puede poner a todos en el mismo lugar. Los pequeños y medianos productores, las economías regionales, el movimiento cooperativo, los de menor escala, estamos trabajando sin acompañamiento, sin financiamiento. Estas medidas anunciadas hoy serían un paso más hacia la desaparición de muchos productores y mayor concentración, como ya está pasando con tamberos, porcinos y en otras producciones”, alertó.