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Bonadio no tiene los cuadernos: ordenó las detenciones solo con fotocopias

Tras la declaración del chofer, quien confesó la autoría de los escritos, el fiscal Stornelli fue hasta el domicilio del imputado para retirar las llaves del domicilio donde están los originales.

Redacción 02/08/2018 16:19

El juez federal Claudio Bonadio ordenó la detención de doce personas, entre ex funcionarios, empresarios y otros actores de la trama; dictó una larga lista de citaciones a declarar, en la que figura la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner; y puso en marcha la redada cinematográfica que sacudió le universo político y electoral de la Argentina sin contar con la prueba clave que disparó toda esa batería de medidas judiciales: los cuadernos cuya existencia adelantó La Nación y en los que el chofer Oscar Centeno anotó, día a día, cifra a cifra, dirección por dirección, el laberíntico sistema de cobro y transporte de coimas de la obra pública en la era K.

Según informó Infobae, el fiscal del caso, Carlos Stornelli, trasladó a Centeno este mismo jueves por la tarde a la casa del hombre en Olivos. Allí debieron retirar las llaves de otro domicilio en otra localidad de la provincia de Buenos Aires, en el que, presuntamente, están los cuadernos originales.

 

Stornelli en el domicilio de Centeno, en Olivos. (Foto: Infobae)

 

En ese domicilio estarían los cuadernos cuyas imágenes, incluso, ya circularon por medios y redes sociales. Aunque, en los hechos, no están en el juzgado de Bonadio ni estuvieron al momento de ordenar la ola de citaciones y detenciones.

 

 

Parte de esta información fue publicado este jueves por La Nación. Según se detalló en una de las notas de la cobertura del caso en su edición en papel, el tema se remonta a la primera detención de Roberto Baratta, el número dos de Julio De Vido en el ya desarmado Ministerio de Planificación Federal y de quien Centeno era el chofer. En esa oportunidad, Bonadio ordenó apresarlo a partir del testimonio de la ex mujer de Centeno, además de llevar a cabo una serie de allanamientos al domicilio del ex funcionario buscando una bóveda que, finalmente, no existía.

Según cuenta La Nación, "Centeno, ante el temor de ser allanado, los entregó (los cuadernos) a un allegado suyo para que se los guardara. Así lo hizo esta persona y luego, cuando Centeno se los reclamó, se los devolvió. Pero en el medio, La Nación logró acceder a una copia de los originales, la que finalmente permitió a la Justicia armar el mapa de la corrupción que hoy investiga, con datos que darían cuenta de rutas de pago de coimas, pagadores, valijeros y destinatarios".